Cobertura sanitaria universal, garantía para la salud infantil

Antes de 1919, la infancia carecía de importancia. La creación de Save the Children International Union, fundada por la inglesa Eglantyne Jebb para salvar a miles de niños europeos de las secuelas de la guerra, fue el parteaguas del reconocimiento jurídico internacional ...

Antes de 1919, la infancia carecía de importancia. La creación de Save the Children International Union, fundada por la inglesa Eglantyne Jebb para salvar a miles de niños europeos de las secuelas de la guerra, fue el parteaguas del reconocimiento jurídico internacional de los derechos de la niñez.

Se concretó hasta siete décadas después. En 1989, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño, que entró en vigor al siguiente año y que establece “se entiende por niño a todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad”.

En esta consideración caben los prenatales, los infantes, los niños y los adolescentes, de los que cotidianamente se habla como el futuro de un país. En mi opinión, son parte del presente y por eso debemos cuidar que su crecimiento y desarrollo sea saludable.

En su artículo 24, la Convención establece que los países que la aceptaron “reconocen el derecho del niño al disfrute del más alto nivel posible de salud y a servicios para el tratamiento de las enfermedades y la rehabilitación de la salud. Los Estados Partes se esforzarán por asegurar que ningún niño sea privado de su derecho al disfrute de esos servicios sanitarios”.

La salud de los niños depende de otras personas, por ello la importancia de brindar cuidados médicos preventivos, de detección e intervención oportuna a las mujeres, poniendo especial énfasis cuando se encuentran en estado de gestación y durante la lactancia materna.

Estamos obligados a reducir la tasa de mortalidad materna, a garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva y el goce de los derechos correspondientes.

Existen muchos factores de riesgo que colocan en situación de vulnerabilidad a los niños, entre los más importantes se encuentran las enfermedades infecciosas y la malnutrición, que tiene que ver no sólo con la falta de nutrientes, sino también con obesidad, todas prevenibles o tratables.

Es prioritaria la implementación de acciones de detección, control y seguimiento en niñas, niños y adolescentes con sobrepeso y obesidad; la procuración de los medicamentos e insumos requeridos y el diseño de protocolos de atención para los menores con problemas de nutrición.

Debemos garantizar que el derecho humano a gozar del grado máximo de salud se pueda lograr, incluso ante condiciones adversas. La clave está en la equidad, que todos tengan acceso a los servicios de salud, que procuremos y logremos la cobertura total de atención médica, fármacos y vacunas de forma gratuita para todos los sectores de la sociedad, dotando de especial importancia a los grupos vulnerables y en situación marginal.

La desigualdad es muchas de las veces la brecha entre salud y enfermedad y para acortarla es necesario garantizar la cobertura sanitaria universal.

Trabajar para mejorar las condiciones de salud y reducir los factores de riesgo de la niñez nos coloca en un camino mucho más próspero y sostenible para el futuro.

Espero tus comentarios a través de mis redes sociales. En Facebook, Dr. Armando Ahued Ortega y en Twitter @A_Ahued

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