Sistemas de transporte público, un desafío a favor del medio ambiente
La explotación demográfica termina por dificultar la movilidad de los habitantes de cualquier urbe en el mundo
Las grandes ciudades del mundo tienen muchas características en común, quizá la más significativa y preocupante en la actualidad es el problema de calidad ambiental, aunado a la sobreexplotación de los recursos naturales que se presentan como consecuencia del vertiginoso crecimiento de la población.
Dicha explotación demográfica termina por dificultar la movilidad de sus pobladores, puesto que los trayectos para desplazarse resultan demasiado largos y congestionados; a consecuencia de ello, tenemos el uso excesivo de combustibles y la generación de emisiones tóxicas que producen la contaminación al medio ambiente.
Para contrarrestar los efectos, es necesario construir políticas de desarrollo urbano y movilidad que permitan reducir el consumo de combustibles. Las prioridades son disminuir los tiempos y las distancias de los viajes, por lo que es indispensable invertir en sistemas de transporte público seguros, limpios, accesibles, cómodos y bajos en emisiones.
Por lo anterior, la Ciudad de México es ejemplo en la materia, ya que la actual administración ha implementado una estrategia de movilidad que contempla diversas alternativas sustentables.
Los esfuerzos del gobierno de la CDMX, orientados al transporte masivo con las características de los autobuses de la recién inaugurada Línea 7 del Metrobús, demuestran los avances en movilidad. Noventa unidades de doble piso con tecnología de punta, que genera muy bajas emisiones y que es accesible para sillas de ruedas, circulan por una de las arterias más emblemáticas, turísticas y financieras de la capital del país.
La nueva línea constituye una de las opciones fundamentales para recorrer largas distancias y al mismo tiempo inhibe las problemáticas que atentan contra el medio ambiente, mientras derriba barreras para que las personas con discapacidad puedan desplazarse de manera segura en el transporte público.
Otro de los aciertos es poner en circulación autos híbridos y eléctricos que brindan el servicio de taxi. Este tipo de transporte reduce hasta 45% los contaminantes y es más económico para quienes lo utilizan.
El uso de la bicicleta, a través del programa Ecobici y el confinamiento de carriles exclusivos para estos vehículos, resulta ideal para los traslados cercanos en algunas colonias. Esto fomenta la eliminación del uso de los automotores en distancias cortas.
En 2005, la magnitud de esta situación impulsó a nivel mundial la creación del Grupo de Liderazgo Climático, conocido como C40. Conformado por ciudades que trabajan para reducir las emisiones de carbono y en la adaptación al cambio climático, comparten las prácticas funcionales que realizan, además de estipular soluciones.
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