Víctima de violación, acusa impunidad; jueza de control sobreseyó el caso
Adriana fue abusada sexualmente durante más de 15 años por José Marcial Copado, chofer de su familia

Adriana fue violada desde que tenía seis años por José Marcial Copado González, chofer de la familia durante más de quince años. Adriana tuvo la valentía de hablar con Excélsior, el sábado 22 de febrero para contar su historia por primera vez.
Adriana decidió denunciarlo el 14 de diciembre del 2023. El 7 de noviembre del 2024, a José Marcial le fue dictada orden de aprehensión. Cinco días después, la jueza de control del Tribunal de Justicia del Estado de México, Araceli Gutiérrez Contreras, sobreseyó el caso. ¿El argumento?
No sería posible vislumbrar un estado de derecho, en donde el gobernado (el agresor) se encuentre indefinidamente sujeto a la incertidumbre y zozobra que implica saber que en cualquier momento puede ver restringida a su libertad. Yo no quiero creer que fue un desconocimiento de la ley porque por algo fue y es jueza”, expresó Adriana, con incertidumbre y zozobra, ambas, justificadas.
El abogado de Adriana, Rafael Íntimo Castillo Serrato, habló con Excélsior y aseguró qué: “lo que me llama la atención es que la jueza Araceli Gutiérrez Contreras, jueza del Poder Judicial del Estado de México, haya liberado a un violador, sobre todo, cuando ella ha trabajado en el Poder Judicial, en el área especializada de niños, niñas y adolescentes, y ella debería de saber que desde el año 2016, este delito, la violación contra menores de edad no prescribe, es decir, que las víctimas pueden denunciar en cualquier momento”.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación, estableció, que la regla de imprescriptibilidad prevista en la Ley General Especializada en Niñez y Adolescencia, es aplicable a todos los procedimientos en los que se encuentren involucradas las personas menores de edad, lo dice la ley, por lo tanto, la jueza Araceli Gutiérrez Contreras no debió dictar libertad a José Marcial Copado González.
Adriana tendría entonces, conforme a derecho, que ganar su apelación y con ello conseguir una orden de reaprehensión. El Poder Judicial del Estado de México, confirmó a Excélsior, que el caso ya está en segunda instancia, es decir, hoy los magistrados tienen la última palabra y deberán dar una resolución a más tardar, el 26 de marzo. Si el Tercer Tribunal de Alzada en Materia Penal de Tlalnepantla, a cargo del Magistrado, Arturo Márquez González, resuelve a su favor, José Marcial podría pasar entre 15 a 45 años de su vida en prisión, por los cuatro delitos. Si la jueza erró en su decisión, por ser servidora pública, se podría iniciar un procedimiento administrativo en su contra y el Consejo de la Judicatura estaría facultado para emitir una sanción.
Excélsior buscó también a la jueza Araceli Gutiérrez Contreras, para preguntarle, ¿cuál fue el fundamento para dictar libertad a José Marcial Copado González, si los delitos sexuales a menores son imprescriptibles? Y, ¿por qué no se excusó de conocer del asunto, cuando es de conocimiento público su relación de amistad con el abogado defensor? No hubo respuesta.
Lo quise hacer público, porque me arrebató la etapa más bonita que un ser humano puede tener en su vida” Dijo Adriana a Excélsior, entre sollozos, pues José Marcial Copado González, la amenazó con agredir a su familia.
Uno intenta acercarse a las autoridades, ni le contestan, hay una indiferencia total, el proceso lo han hecho lentísimo y sentí una impotencia espantosa de intentar hacer las cosas, pues por las vías legales, de intentar buscar a la Secretaría de la Mujer a cargo de Citlalli Hernández y no recibir respuesta, de intentar buscar al presidente del Poder Judicial del Estado de México, Fernando Díaz Juárez, y que no hubiera respuestas, de intentar meter escritos para acelerar el proceso, tener paciencia para que remitieron la apelación, de esperar a que emitan una resolución y que pasen los días las semanas, los meses y las autoridades lo vean como un caso más, porque hay tantas mujeres violentadas que llega otro caso, y para ellos es un caso más. Me odio. Odio mi cuerpo, odio quién soy, odio mi vida, odio lo que me pasó. Eso es lo único que pienso”.
Según la Unicef, el impacto emocional para los niños que son víctimas de abuso sexual, los lleva a sentirse cómplices, impotentes, humillados y estigmatizados.
Las mujeres y los menores de edad son las principales víctimas de abuso sexual o violación. Cada hora se denuncia un promedio de cuatro casos. Sin embargo, según el último estudio de mexicanos contra la corrupción y la impunidad, en el 91% de estos, los agresores sexuales nunca son detenidos o bien son liberados y absueltos. Ése es el rostro del país que hoy calla tantos casos de abuso sexual infantil al día.
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