Ven fragilidad entre consumo nocivo y no problemático de cannabis

La especialista María José Martínez destaca que, aunque no es una regla, sí existe el riesgo de aumentar el uso de mariguana entre los consumidores

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Una planta de cannabis

CIUDAD DE MÉXICO.

La normalización del con­sumo de la cannabis tiene a un grupo de consumido­res “funcionales” en una lí­nea muy delgada entre el consumo no problemático y nocivo, consideró María José Martínez Ruiz, docente de la maestría en Psicología profesional, con residencia en adicciones de la Facultad de Psicología de la UNAM.

Puedes llegar a te­ner control sobre tu con­sumo, yo no digo que no; todo el abordaje de reduc­ción de daños tiene claro que hay usuarios que ha­cen un consumo no noci­vo de sus sustancias, pero la verdad es que se está en riesgo. Entonces, digamos que eres vulnerable, en cualquier momento puede llegar a pasar, no es causa efecto, pero hay una vulne­rabilidad”, advirtió.

La especialista desta­có que, derivado de la baja percepción de riesgo y la accesibilidad a la sustancia ha crecido el grupo de per­sonas que hacen un consu­mo recreativo o la utilizan como mecanismo de afron­tamiento a situaciones de estrés, por ejemplo.

Hablando de los con­sumidores habituales hay que diferenciar siendo mayores de edad, porque siendo menores de edad hay muchos riesgos, te­nemos súper claro que el cerebro no se termina de desarrollar hasta los 21 años, algunos estudios su­gieren que hasta los 25-30 años, entonces, cuando los jóvenes menores de esta edad empiezan a consu­mir sustancias, claro que corren riesgos, entre ellos, particularmente en el caso de la mariguana, de dete­rioro de la memoria a cor­to plazo, de problemas de concentración, de cogni­ción y aprendizaje”, dijo.

Para la especialista, un factor de riesgo para el inicio del consumo de cannabis entre niños y adolescentes es la permi­sividad en el hogar.

Los dos factores pro­tectores más importantes que tiene los niños y ado­lescentes son la escuela y la familia, entonces, si en casa se normaliza el con­sumo se agrega un factor de riesgo, porque, ante la normalización del consu­mo por parte de la familia es más probable que un chico inicie el consumo o lo vea como algo normal, ‘mis hermanos fuman’, pues es más probable, aunque no es una regla de causa efecto”, expuso.

CRECE RIESGO DE ADICCIÓN EN MENORES

Ángel Prado García, di­rector Operativo y de Pa­tronatos de los Centros de Integración Juvenil, seña­ló, por ejemplo, que siendo adultos, 9% de las personas que prueba la cannabis va a desarrollar dependen­cia; sin embargo, cuando un joven menor de 18 años la consume tiene 16% de probabilidad de volverse dependiente a la sustancia.

Explicó que el que una persona desarrolle depen­dencia a alguna sustancia tiene que ver con varios fac­tores, como la edad a la que inició, la cantidad que con­sume y la frecuencia con la que lo hace, así como su bio­logía individual, entre otros.

Detalló que, actualmen­te, la mayor parte de personas que los Centros de Integración Juvenil reciben por un consu­mo problemático de canna­bis son adultos de entre 24 y 35 años, que llevan alrededor de 10 años consumiendo ésta y otras sustancias y que, en su mayoría, son hombres.

Prado recordó que la pre­valencia de consumo algu­na vez en la vida de cannabis pasó de 6 a 8.6% entre 2011 y 2016 y durante la pandemia se observó que quienes ya consumían aumentaron to­davía más su consumo.

MENORES LA CONSIGUEN EN CASA

El comisionado Nacional contra las Adicciones, Gady Zabicky Sirot, dijo que se ha identificado que niños des­de los 9 o 10 años, y en la preadolescencia, a los 12 o 13, están comenzando con el consumo de la cannabis. Usualmente, la consiguen en sus propias casas.

Esto sucede general­mente por alguien de con­fianza que está en el medio familiar o circunscrito a la zona en donde se vive”.

En entrevista con Excélsior, el comisionado indicó que entre los facto­res de riesgo para el inicio del consumo de la cannabis entre los menores de edad se encuentran que los niños y adolescentes pasen dema­siado tiempo solos, sin vi­gilancia, que no tengan una integración a la escuela, que vivan en familias fractura­das o donde los padres tie­nen que trabajar todo el día, donde hay violencia , pobre­za o demasiado dinero.

Entonces lo primero que hay que decirles con toda claridad, es la prime­ra medida de reducción de riesgo y daño, si no fumas, no fumes, esa la primera, no le busques, no es el mo­mento; ahora, si ya lo haces platícalo con tu familia, lla­ma a la Línea de la vida, al 800-900-11-2000, hábla­lo con algún maestro, há­blalo con el entrenador de tu equipo deportivo, para que se te oriente como cha­vo, se te hable con la verdad de por qué este no es el mo­mento correcto para consu­mir cannabis”, expuso.

Hay gente de la cla­se alta que consume can­nabis, probablemente sea más potente y más cara y bueno a lo largo y ancho del país hay todo tipo de personas, de todo estrato social que consume la can­nabis. Habrá gente que lo haga para su creación ar­tística, para facilitar las re­laciones sexuales cuando hay algún problema, para meditar”, enumeró.

Ante ello, planteó que en el caso de los niños y ado­lescentes cuando se habla de prevención, postergar, es la mejor herramienta.

Lo que no queremos es ser papás policías, si esta­mos en un punto donde los papás tenemos que ‘bascu­lear’ a nuestros hijos, oler­les al aliento, hay algo que ya está mal, quiero decir, la comunicación, la confianza que debe de cultivarse den­tro de una familia, no debe de hacer que lleguemos a ese punto”.

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