Ojo satelital rastrea agua perdida en México; tecnología israelí

Mediante el análisis de imágenes tomadas desde 600 km de altura, especialistas de la firma Integrored detectan puntos de humedad que arrojan la ubicación de fugas y tomas clandestinas

thumb
793 fugas invisibles y más de 2 mil tomas clandestinas detectó esta tecnología en el municipio de Irapuato, Guanajuato, en sólo tres meses.Especial

Ante la creciente crisis hídrica en el mundo, parte de la solución no está siquiera dentro del planeta, sino orbitándolo a más de 600 kilómetros de altura.

Se trata de un sistema diseñado para buscar agua en Marte, el cual ahora está dirigido a la Tierra y que emplea datos satelitales para detectar humedad en el subsuelo, lo que permite diagnosticar la salud de los sistemas hidráulicos y ubicar fugas invisibles que representan millones de litros de agua perdidos.

La tecnología Asterra Recover, de origen israelí, permite tomar una “radiografía” de la superficie de la Tierra empleando satélites de Radar de Apertura Sintética (SAR) de banda L, a través de nubes, vegetación y parte del suelo, para detectar irregularidades de humedad en éste.

“Lo que hace el satélite es darnos puntos de humedad, donde se ve agua potable. Cuando nosotros encontramos humedad se da por muchas cosas, no solamente por fuga de agua, sino por robo y por desperdicio”, explica a Excélsior Carolina Villacís Espinoza, CEO de Integrored, firma mexicana que, desde junio de 2024, tiene la exclusividad en México para trabajar con la tecnología satelital de Asterra.

De acuerdo con especialistas, entre 40% y 50% del agua potable en México se pierde debido a fracturas en las tuberías del sistema hidráulico. Sin embargo, las fugas subterráneas pueden pasar años sin ser detectadas. Dicha pérdida aumentaría hasta un 70% si a las fugas se suman las tomas clandestinas de agua.

DEL ESPACIO AL SUBSUELO

Para la detección de fugas y puntos de huachicoleo de agua a partir de las imágenes satelitales es necesario el análisis de éstas, mismo que se realiza mediante algoritmos ajustados con inteligencia artificial y cruzando datos con información catastral.

“Lo que hace el satélite es que, en lugar de buscar toda la extensión del planeta, te da rangos de 100 metros donde te dice: ‘En ese punto tienes que buscar la humedad, porque en ese punto algo está ocurriendo que está generando que en toda esa zona tú tengas pérdida de agua potable y también fugas de agua residual’”, detalla Carolina Villacís.

Ahí comienza el trabajo humano. Los geofonistas, técnicos especializados en la detección acústica de fugas de agua no visibles en tuberías presurizadas, acuden al punto detectado para confirmar si se trata de fuga por una avería de la red hidráulica o por robo y clandestinaje.

Los especialistas, en su mayoría mujeres en el caso de Integrored, emplean geófonos, un tipo de sensor que capta vibraciones en las tuberías y las amplifica para que el técnico las escuche.

“Vamos revisando medidores con un geófono y efectivamente en este medidor encontramos una fuga. No es visible, la fuga, entonces solamente se escucha y viene un sonido muy diferente al flujo del agua”, explica Mayte González, técnica de Integrored.

De acuerdo con Alan Boukai, ejecutivo de Asterra, empleando la tecnología satelital pueden detectarse, en promedio, tres veces más fugas.

“Si el técnico está acostumbrado a, cada kilómetro que camina, detectar una fuga, sabiendo a dónde ir, por cada kilómetro que camina va a encontrar tres fugas, porque está en el kilómetro al que tiene que ir”, ejemplifica.

Finalmente, cuadrillas especializadas acuden al sitio para reparar las fugas de agua en las instalaciones del servicio hidráulico.

DESAFÍOS A PIE

A pesar de su importancia, el trabajo de los geofonistas en México, y en especial en Guanajuato, donde Integrored tiene mayor presencia, se ve obstaculizado por rechazo de la ciudadanía y también de la delincuencia a cargo de las tomas clandestinas de agua, señala Carolina Villacís. 

“Es un desafío muy vvv porque cuando nosotros entramos a identificar dónde tenemos las redes donde nos están robando agua, tenemos mucho rechazo de la ciudadanía, porque tenemos un paradigma de pensar que, cuando tú tienes un medidor, lo pone el organismo operador para robarte el agua, pero realmente te sirve para cuidar tu consumo, que no haya fugas y que, de esa manera, tú tengas unas instalaciones intradomiciliarias correctas.

“Entonces, hoy sí tenemos rechazo, no solamente por la ciudadanía, también por la delincuencia”, subraya.

Ante ello, llama a la ciudadanía a respetar y permitir libremente el trabajo para contrarrestar la pérdida de agua mediante fugas y clandestinaje.

“Tratamos de socializar con el usuario, de generar cultura, educación para que comprendamos que, si mañana no hay agua, no son los organismos operadores los que no van a tener agua, no son los municipios, no son las empresas operadoras, somos todos los ciudadanos los que vamos a padecer… entonces, es importante generar conciencia de esa forma en la ciudadanía”, concluye.