Busca Itzel reconfigurar poder del Senado; reglas internas

La reforma propuesta por la presidenta de la Mesa Directiva debilita a la Secretaría General, otorga poderes inusuales a técnicos y recorta los tiempos de debate y el derecho de iniciativa de los legisladores

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Con restricciones del derecho de iniciativa de los propios senadores, así como su tiempo en debates e incluso desapareciendo las reglas para las sesiones secretas del Pleno, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, impulsa cambios a las reglas internas de esta Cámara que debilitan a la Secretaría General de Servicios Parlamentarios y empoderan al secretario técnico de la Mesa Directiva.

La iniciativa para modificar el Reglamento del Senado generó alertas entre los expertos en la dinámica del gobierno interno del Senado, porque en algunos puntos pasa por encima de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos y, en otros, abre zonas de anarquía, como ocurre con la eliminación total de todas las reglas a aplicarse en las reuniones secretas que puede realizar el pleno del Senado, a pesar de que deja el concepto de reuniones secretas para la Comisión de Enjuiciamiento, que se activa cuando el Senado atiende un juicio político.

La propuesta plantea que las reuniones de la Mesa Directiva, que es el máximo órgano de gobierno del Senado, sean públicas, ya no privadas como lo han sido siempre. Además, plantea que la Mesa Directiva sólo se reúna una vez a la semana y ya no sea obligación que deba reunirse el día de sesión del pleno.

El artículo 35, numeral seis del Reglamento vigente dice que “las sesiones de la Mesa son privadas, salvo que sus integrantes acuerden lo contrario”; la presidenta del Senado propone que ahora se establezca que “las sesiones de la Mesa pueden ser privadas, cuando sus integrantes lo acuerden así”.

EMPODERAMIENTO

Pero uno de los puntos que más preocupa incluso a senadores es que Laura Itzel Castillo quiere que la persona que ocupe la Secretaría Técnica de la Mesa Directiva tenga facultades que, de acuerdo con la Ley Orgánica, son sólo de la Secretaría General de Servicios Parlamentarios.

Por ejemplo, la Ley Orgánica dice que la Secretaría General tiene la facultad de “recibir los documentos oficiales y de los particulares dirigidos a la Cámara, remitirlos desde luego a la Mesa Directiva y llevar un control de registro de los mismos”; Laura Itzel Castillo quiere que la Secretaría Técnica de la Mesa pueda “recibir la correspondencia oficial o de particulares dirigida a la o el presidente de la Mesa y darle el trámite que corresponda, conforme a los ordenamientos aplicables”.

Actualmente, la Secretaría General de Servicios Parlamentarios es la que recibe todas las iniciativas que se presentan, así como las comunicaciones de la Junta de Coordinación Política o de instituciones externas del Senado.

La propuesta del nuevo Reglamento dice que el secretario técnico de la Mesa tendrá la facultad de “recibir de la Junta, de los grupos parlamentarios, de las comisiones o de las y los senadores en lo particular, así como de las unidades, las iniciativas, proposiciones, dictámenes, votos particulares, informes, comunicaciones, solicitudes y demás asuntos que deban integrarse en el orden del día de las sesiones del pleno o desahogarse directamente por la Mesa”; es decir, quita de facto las funciones que le están asignadas por ley a la Secretaría General de Servicios Parlamentarios.

FACULTADES INUSUALES

La propuesta crea una Secretaría Técnica con un poder equivalente al de un senador. Por ejemplo, dice que el secretario técnico “será invitado con voz, pero sin voto, a las reuniones de la Junta de Coordinación Política”, pero en el Senado ninguna persona que no sea senador de la República tiene derecho a voto en las reuniones de los órganos de gobierno ni de las comisiones; los técnicos que asisten deben hablar cuando los senadores se los piden, pero nunca votan.

En el abanico de las nuevas facultades que le quieren otorgar a la Secretaría Técnica de la Mesa Directiva está “auxiliar a la Presidencia de la Mesa para la realización de las actividades de orden legislativo que le competen, conforme al marco jurídico aplicable. Verificar que los asuntos que deban plantearse a la Mesa cumplan con los requisitos formales y técnicos que se establezcan al efecto en las disposiciones correspondientes”, dice. Ambas son realizadas históricamente por la Secretaría General de Servicios Parlamentarios.

La propuesta de cambio al Reglamento del Senado limita el derecho de iniciativa de los senadores, porque ordena que cuando presenten una propuesta de reforma constitucional no podrán incluir una propuesta de reforma secundaria; es decir, tendrán que esperar a que se apruebe y entre en vigor la reforma constitucional que propusieron para que puedan presentar la iniciativa de cambios legales.

Actualmente, todos los senadores tienen derecho de presentar todo un paquete de reformas sobre un tema y lo pueden hacer al mismo tiempo, en el entendido lógico de que su propuesta de reforma legal no puede ser aprobada mientras no exista el marco constitucional modificado que le permita hacerlo. De hecho, existe una tendencia de presentar la propuesta de reforma constitucional y legal para que pueda conocerse la iniciativa de manera integral.

Hoy, los senadores tienen hasta tres minutos para responder a las preguntas que le hagan sus pares mientras están en el uso de la palabra en la tribuna; la propuesta es que esos tres minutos se reduzcan a dos, lo que limita el espacio de debate cuando se utilizan las preguntas como una herramienta para contar con más tiempo en el uso de la palabra.

LICENCIAS Y REGLAS

Otras propuestas se refieren a que las senadoras y senadores también podrán solicitar licencia por maternidad o paternidad, incluso en caso de adopción, por el plazo que establezca la Constitución y las leyes en la materia.

Para emitir la declaratoria de extinción del grupo parlamentario cuando se cumpla el supuesto del numeral anterior, la Presidencia de la Mesa Directiva tendrá un plazo de cinco días hábiles; actualmente es de 30 días. Sin embargo, no hace aportación alguna para que el Senado tome esa decisión en el momento mismo en que la bancada se quede sin el número de integrantes necesario.

Entre 2018 y 2024 los grupos parlamentarios del PRD y de Encuentro Social se quedaron sin los cinco integrantes mínimos que requieren para trabajar, pero no los desaparecieron, porque aplicaron un criterio del “momento fundacional”.