Día Internacional de la Vaquita Marina, nada que celebrar

Conapesca reservó por 12 años toda la información relacionada al mamífero marino en mayor peligro del mundo

Después de un retraso de año y medio, la Secretaría de Marina (Semar), instaló en octubre de 2025, 850 dispositivos GPS en pangas en las comunidades pesqueras
Después de un retraso de año y medio, la Secretaría de Marina (Semar), instaló en octubre de 2025, 850 dispositivos GPS en pangas en las comunidades pesquerasFoto: Especial

Pese a todo y contra todo, la vaquita marina vive, así lo confirman los tres avistamientos y más de 40 encuentros acústicos que se registraron recientemente dentro de la Campaña de Entrenamiento de Observadores y Monitoreo en el Alto Golfo de California, organizada por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), y Sea Shepherd Conservation Society.

Con una población estimada de al menos entre siete y 10 ejemplares, la vaquita marina se niega a morir, esquivando las prohibidas redes de enmalle colocadas en su hábitat para capturar al codiciado pez Totoaba, sorteando la falta de voluntad política y la indiferencia institucional para cumplir con las regulaciones nacionales y los compromisos internacionales que buscan garantizar su conservación, protección y cuidado.

Apenas el pasado 10 de junio, la aduana de Hong Kong decomisó 246 vejigas natatorias o “buches” de Totoaba, escondidos entre filetes de pescado, que llegaron en un vuelo comercial procedente de Guadalajara, Jalisco, con un valor superior a los tres millones de dólares en el mercado negro de China, lo que confirma que continúa este tráfico ilegal que mata a la vaquita marina, en una región de México con fuerte presencia del crimen organizado.

Científicos y jóvenes de San Felipe rastrean con el ADN ambiental a la vaquita marina.
Científicos y jóvenes de San Felipe rastrean con el ADN ambiental a la vaquita marina.Cortesía Sea Shepherd

En abril de 2023, el gobierno mexicano acordó con CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), un Plan de Acción de Cumplimiento con siete líneas de acción y 34 metas para tratar de salvar a la vaquita marina de la extinción, con tal de librar un embargo comercial, que impedía vender más de tres mil especies protegidas, productos y subproductos al exterior, como pieles de cocodrilo, maderas finas, orquídeas y candelilla, con valor estimado de mil 500 millones de dólares anuales.

La meta 2.12 del Plan de Acción de Cumplimiento contemplaba la colocación de equipos de rastreo satelital y el monitoreo de todas las embarcaciones menores (pangas) del Alto Golfo de California, a más tardar en mayo de 2024.

Después de un retraso de año y medio, la Secretaría de Marina (Semar), instaló en octubre de 2025, 850 dispositivos GPS en pangas en las comunidades pesqueras de San Felipe, Baja California y Santa Clara, Sonora.

La colocación de estos equipos sólo quedó en una mera anécdota; desde el principio se reportaron muchas fallas, hasta la fecha no hay resultados del supuesto monitoreo, porque de entrada, nadie exige a los pescadores encender estos GPS, que de paso hay que decir, nadie sabe si ya están conectados a algún radar”, revelaron fuentes consultadas por Excélsior.

El pasado mes de mayo, este diario dio a conocer que la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), no tenía para cuándo iniciar el monitoreo de embarcaciones menores en el Alto Golfo de California, debido a que sólo había aplicado 40 millones de pesos de un presupuesto asignado de 150 millones de pesos.

Además de que no tenía interés de avanzar, ya que ni siquiera había firmado el Acta de Recepción y Transferencia de los Dispositivos Satelitales, que instaló la Secretaría de Marina.

Once observadores comunitarios de San Felipe participarán en un crucero de entrenamiento para monitorear la vaquita marina.
Once observadores comunitarios de San Felipe participarán en un crucero de entrenamiento para monitorear la vaquita marina.Ernesto Méndez

Reserva por 12 años 

En respuesta a una solicitud de información presentada a través del portal de “Transparencia para el Pueblo”, la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), proporcionó la liga de Internet de datos abiertos del Sistema de Localización y Monitoreo Satelital de Embarcaciones Pesqueras (SISMEP), donde aparentemente se encontraba el seguimiento de las pangas en el hábitat de la vaquita marina.

Al hacer la consulta, se pudo corroborar que esta página sólo contiene 841 mil 827 registros de posicionamientos de barcos pertenecientes a llamada flota mayor, que son vigilados en tiempo real, conforme a la Norma Oficial Mexicana 062, pero no existe ningún indicio de las embarcaciones menores del Alto Golfo de California.

Tras presentar un recurso de revisión, por no haber obtenido la información requerida, la Conapesca cambió su respuesta y ahora argumentó que toda la información que se refiere a la vaquita marina, “se encuentra clasificada como RESERVADA por un período de 12 años, a partir del 30 de enero de 2017”.

El oficio con número DGPPE.-00244/26, firmado por Bernardino Jesús Muñoz Reséndez, director general de Planeación, Programación y Evaluación de la Conapesca, refiere que lo anterior tiene como sustento los artículos 110, fracciones II y VIII de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública (LFTAIP), y 113, fracciones II y VIII, de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública (LGTAIP).

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Llama la atención que la clasificación que aduce el funcionario data de enero de 2017, y el monitoreo satelital en el hábitat de la vaquita marina, - en caso de que existiera -, se tuvo que haber realizado a partir de octubre de 2025, luego de que se colocaron los GPS en las pangas, es decir, que quieren aplicar una “Reserva”, emitida nueve años atrás.

Al resolver la Controversia Constitucional 217/2021, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), estableció que los sujetos obligados no pueden reservar información sobre un hecho que todavía no ocurre.

Subrayó que cualquier clasificación debe realizarse caso por caso y mediante una prueba de daño.

Además que la normativa prohíbe categóricamente a los entes públicos clasificar documentos o expedientes antes de que la información sea generada, se encuentre en sus archivos, o medie una solicitud.

Agregó que el marco legal establece que toda la información en posesión de los sujetos obligados es pública, y su clasificación como reservada o confidencial constituye una excepción temporal que debe justificarse en el momento en que se posee la información o se recibe una petición de acceso.

Vaquita marina
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Opacidad

Alejandro Olivera, representante en México del Centro para la Diversidad Biológica (CDB), lamentó que a la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) “no le interese la transparencia sino la simulación”.

Ante una solicitud precisa sobre el monitoreo de embarcaciones menores en el Alto Golfo de California, Conapesca evade la respuesta, y después pretende ocultar por 12 años una información, que seguramente no existe, porque no hay evidencia de que haya hecho su trabajo”, manifestó.

Resaltó que, hasta la fecha, se carece de un padrón de pangas monitoreadas, registros de operación, alertas, geocercas o pruebas de que el sistema funciona, conforme a los compromisos asumidos por México ante la comunidad internacional.

“La opacidad no puede utilizarse para encubrir un fracaso de política pública. Mientras Conapesca esconde información, retrasa la operación de los rastreadores satelitales y evade rendir cuentas, las embarcaciones menores continúan operando sin vigilancia efectiva, con letales consecuencias para la vaquita marina”, remató el portavoz del CDB.