Tras publicación de Excélsior, la UNAM cambia sede a joven que ya había regresado a Sonora

La UNAM notificó la autorización para que Mateo —un joven con autismo seleccionado para la carrera de Matemáticas Aplicadas y Computación— presente su examen de control presencial en la Ciudad de México y no en Tijuana

Aspirante sostiene su comprobante de examen frente a la Biblioteca Central de la UNAM.
La UNAM autorizó a Mateo presentar su examen presencial en CDMX, pero la notificación llegó cuando el joven con autismo ya había regresado a Sonora.Generada por IA

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) cambió finalmente la sede del Examen de Control Presencial de Mateo —nombre ficticio para proteger su identidad—, un joven con autismo que obtuvo 107 aciertos en la prueba de ingreso y que ya había regresado a Sonora ante la imposibilidad de costear el traslado a Tijuana, donde originalmente había sido citado.

La nueva sede que le asignó la Universidad es la Ciudad de México, precisamente el cambio que había solicitado la familia. El problema es que la respuesta llegó cuando Mateo ya se encontraba en Ciudad Obregón.

Alrededor de las 19:30 horas de este lunes, el joven recibió un correo electrónico en el que la UNAM notificó el cambio de sede. Mateo recibió la noticia con alegría y manifestó que quiere regresar para presentar el examen. Ahora la familia busca la manera de costear nuevamente el traslado al centro del país.

La modificación ocurrió después de que Excélsior documentó el caso y proporcionó a la Universidad el folio del aspirante.

Primero le dijeron que no

Mateo había solicitado presentar el Examen de Control Presencial en Ciudad de México luego de que la Universidad le asignara Tijuana, Baja California, como sede. La petición no era para evitar la evaluación; el joven estaba dispuesto a repetir el examen. Lo que solicitó fue poder hacerlo en la Ciudad de México, donde ya se encontraba con su madre y donde había comenzado a instalarse después de ser seleccionado para ingresar a la UNAM.

La familia presentó la solicitud correspondiente; sin embargo, la respuesta de la Universidad fue negativa.

“Para garantizar la transferencia del proceso llevamos a cabo procedimientos estandarizados, y desafortunadamente no podemos cumplir esa petición. Gracias por su comprensión”, respondió la UNAM.

La madre de Mateo incluso preguntó si existía la posibilidad de permanecer algunos días más en el centro del país por si posteriormente cambiaba la decisión. De acuerdo con su relato, la respuesta volvió a ser negativa y se le confirmó que la solicitud había sido rechazada.

Con esa determinación, la familia tomó la decisión de regresar a Sonora. Esa misma noche recogieron sus pertenencias y al día siguiente, sábado, madre e hijo abordaron un autobús con destino a Ciudad Obregón en un trayecto de aproximadamente 24 horas.

Un viaje que ya habían hecho

Mateo había llegado al centro del país después de ser seleccionado para estudiar Matemáticas Aplicadas y Computación en la FES Acatlán. Terminó la preparatoria con promedio de 10 y desde el tercer semestre de bachillerato había decidido su vocación.

Para presentar el examen de ingreso a la UNAM se preparó durante meses. El día de la prueba en línea tomó medidas para evitar distracciones y al conocer los resultados obtuvo 107 aciertos y fue seleccionado. Después viajó desde Ciudad Obregón acompañado por su madre; la familia rentó un pequeño cuarto en el Estado de México y comenzó a organizar su llegada a la Universidad con recursos de ahorros familiares y la beca de discapacidad del joven.

Pero la decisión de la UNAM de aplicar un Examen de Control Presencial modificó sus planes. Cuando consultaron la sede asignada, Mateo apareció citado en Tijuana. Para la familia, regresar al norte significaba pagar nuevamente un traslado, conseguir alojamiento y posteriormente volver al centro del país; el dinero ya no alcanzaba.

Ahora sí quiere regresar

La notificación de la nueva sede cambió nuevamente el escenario. Mateo, quien ya había regresado a Sonora porque la solicitud había sido rechazada, ahora quiere volver a presentar el examen.

Su madre explicó que, esta vez, el joven está dispuesto a aceptar ayuda. Anteriormente, después de que el caso se difundió en redes sociales, algunas personas habían ofrecido apoyo económico a la familia, pero Mateo lo había rechazado porque quería sostener el proceso con el esfuerzo familiar. Ahora la situación es distinta.

La Universidad finalmente le asignó la sede que había solicitado, pero la resolución llegó después de que la familia realizó el viaje de regreso a Sonora. La familia tendrá que decidir cómo volver a Ciudad de México para que Mateo pueda presentar el examen. El joven sigue queriendo estudiar Matemáticas y, tras la modificación de la UNAM, la última dificultad es poder regresar.