Tras 14 años sigue sin haber justicia para dos periodistas asesinados en Veracruz
Tras 14 años en la lucha no ha habido justicia para los familiares de Gabriel Huge y Guillermo Luna, quienes cubrían la nota roja en Veracruz

Tras 14 años en la lucha no ha habido justicia para los familiares de Gabriel Huge y Guillermo Luna, tío y sobrino respectivamente, que cubrían la nota roja en Veracruz y que fueron asesinados en mayo del 2002.
Isabel Luna Varela, hermana de Guillermo, y sobrina de Gabriel, afirmó que tiene un “sentimiento de abandono” acompañado por una vulnerabilidad permanente ante la falta de justicia que han enfrentado.
“No solamente estamos peleando por la memoria de ellos sino por todos los que han sido asesinados y por todos los que siguen ejerciendo el periodismo”, explicó.
Afirmó que las autoridades no han dado seguimiento al caso, ni las del estado de Veracruz ni tampoco las de la federación, por lo que la investigación prácticamente se ha quedado congelada.
A 14 años del asesinato no ha habido acercamiento por parte de ninguna autoridad en ninguna de las administraciones que han pasado”, expresó Isabel Luna Varela.
La Fiscalía de Veracruz acusó, no ha dado seguimiento al caso. La nueva fiscal no se ha comunicado tampoco.
“No hemos tenido comunicación por parte de las nuevas fiscales que han pasado (...) No se agotaron todas las líneas de investigación, no se revisaron sábanas telefónicas, no hubo acercamiento por parte de la Feadle cuando hicieron la atracción del caso y no se siguió investigando; se quedaron las carpetas archivadas”, dijo.
Hace una semana Isabel y su familia acudieron a las oficinas de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) para pedir avances del caso.
Entonces, les indicaron que no había datos, pues los trabajadores recién han sido cambiados.
“Nos comentaron que entraron en mayo. Al tiempo que ha transcurrido no hemos tenido contacto, no sabíamos que habían cambiado al fiscal. Nos prometieron que tendrán mayor comunicación”, explicó.
Insistió en que parece un abandono institucional.
“Para nosotros es una señal de abandono de parte de las instituciones (...) es frustrante porque como familiar tenemos que seguir mencionándolos para que no se queden en el olvido”, dijo.
Guillermo era un joven que llegó al periodismo de nota roja en Veracruz tras la invitación de su tío, Gabriel, cariñosamente conocido como “Mariachi” que entonces ya tenía varios años cubriendo la nota roja en Veracruz y Boca del Río.
En el 2000, la violencia en Veracruz se agudizó y con ello también las consecuencias de cubrir nota roja.
Tras el asesinato de la periodista Yolanda Ordaz, un referente de la cobertura de nota roja de la época, Guillermo y Gabriel huyeron de Veracruz, sin embargo, ante la falta de oportunidades decidieron volver y seguir trabajando.
Desaparecieron el 2 de mayo del 2002. Con ellos estaba su compañero fotógrafo de nota roja Esteban Rodríguez e Irasema Becerra, una joven vendedora de publicidad y amiga de todos.
El 3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa, unos cuerpos fueron encontrados en Boca del Río.
Memo y “Mariachi” fueron reconocidos por sus familiares en la morgue. Pero sigue sin haber justicia para ninguno de los cuatro.
