Tortilla de maíz, aliada contra la anemia durante el embarazo
Especialistas destacan que la tortilla de maíz nixtamalizado aporta hierro, ácido fólico y calcio para complementar la alimentación durante el embarazo.

En México, la conversación sobre alimentación durante el embarazo ha comenzado a cobrar una nueva relevancia. El aumento en padecimientos relacionados con deficiencias nutricionales, particularmente la anemia, ha llevado a especialistas y académicos a replantear el papel que pueden tener algunos alimentos tradicionales dentro de las estrategias de prevención en salud pública.
Uno de ellos es la tortilla de maíz -ya sea hecha con masa tradicional o harina de maíz nixtamalizado-, un alimento profundamente arraigado en la dieta mexicana que hoy vuelve a llamar la atención no solo por su valor cultural, sino también por sus propiedades nutricionales y su potencial para complementar la alimentación de mujeres en edad reproductiva.
La preocupación no es menor. De acuerdo con datos del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (Equide) de la Universidad Iberoamericana, la prevalencia de anemia en mujeres embarazadas prácticamente se duplicó en pocos años: pasó de 18% en 2012 a 35% en 2018. En comunidades rurales, el panorama es aún más preocupante, ya que cuatro de cada diez mujeres embarazadas presentan esta condición.
Especialistas advierten que detrás de estas cifras existe una combinación de factores relacionados con deficiencias de hierro, ácido fólico, vitamina B12 y otros micronutrientes esenciales que contienen, principalmente, las tortillas que se elaboran con harina de maíz nixtamalizado como Maseca, Cargill, Minsa y Maza Real, entre otras. Frente a ello, comienza a abrirse paso una conversación sobre la importancia de fortalecer estrategias de prevención nutricional a partir de alimentos tradicionales y accesibles.
Para la nutrióloga Tania Soto, la alimentación adecuada antes y durante el embarazo es uno de los factores más importantes para reducir riesgos metabólicos y hematológicos tanto para la madre como para el bebé.
“Una mujer que se alimenta bien puede prevenir diversas enfermedades relacionadas con el embarazo, entre ellas la diabetes gestacional y también la anemia”, explicó.
En ese escenario, la tortilla de maíz nixtamalizado adquiere un papel relevante dentro de una dieta balanceada, debido a que aporta energía, fibra y nutrientes que pueden contribuir al bienestar de las mujeres durante esta etapa.
Además, el proceso de nixtamalización mejora la biodisponibilidad de ciertos nutrientes presentes en el maíz, particularmente minerales como el calcio, elemento fundamental durante el embarazo.
La nutrióloga Sindy Rodríguez coincide en la importancia de este alimento dentro de una estrategia nutricional preventiva. “La fibra insoluble de la tortilla ayuda a prevenir la diabetes gestacional y mejora la salud cardiometabólica”, señaló.
Rodríguez explicó que, cuando la tortilla se combina con otros alimentos ricos en nutrientes, puede contribuir a fortalecer una alimentación más completa y funcional. Incluso recomendó acompañarla con ingredientes ricos en vitamina C —como salsa de jitomate, chile o frutas cítricas— para favorecer una mejor absorción del hierro presente tanto en el maíz como en alimentos como frijoles o lentejas.
Es decir, una combinación tan cotidiana en la cocina mexicana como tortilla, salsa y leguminosas podría convertirse en una herramienta nutricional de alto valor para ayudar a prevenir la anemia durante el embarazo.
Al final, la conversación vuelve a un punto simple, algunos de los alimentos más presentes en la cocina mexicana también podrían formar parte de las soluciones nutricionales más accesibles para millones de mujeres. En medio de un contexto donde la alimentación durante el embarazo cobra cada vez mayor relevancia, especialistas consideran que productos tradicionales como la tortilla de maíz pueden ayudar a construir dietas más completas, equilibradas y cercanas a los hábitos cotidianos de las familias mexicanas.