Tereso Medina y el golpe interno en la CTM

La CTM enfrenta una crisis interna ante la prolongada ausencia de Carlos Aceves del Olmo.

Por: E. Cruz

thumb

La Confederación de Trabajadores de México (CTM) atraviesa una etapa de opacidad, desconcierto y creciente indignación. Aunque oficialmente Carlos Aceves del Olmo continúa como Secretario General, su prolongada ausencia, justificada por su círculo cercano como una enfermedad, ha dejado un vacío de poder que hoy parece estar siendo ocupado por figuras no electas ni legitimadas por el gremio.

Uno de los casos más inquietantes es el de Tereso Medina Ramírez, uno de los tres secretarios generales adjuntos de la CTM, quien apareció en el informe de gobierno de la presidenta de México afirmando que asistía “en representación de los trabajadores de la CTM”.

Esa afirmación tiene un problema fundamental: es falsa.

¿Quién lo nombró? ¿Quién le dio ese cargo? Los trabajadores de base no lo eligieron. Su único aval sería el líder nacional, Carlos Aceves del Olmo. Pero hay un detalle que inquieta a todos: nadie ha visto a Carlos Aceves en más de tres meses. Su ausencia es total y absoluta. En su lugar, su hija, Leticia Aceves, actual Secretaria de Cultura de la CTM, está tomando decisiones al más alto nivel, sin tener ninguna representación formal ni mandato sindical.

La incomodidad se ha extendido a los gremios afiliados. En la reciente revisión del contrato colectivo del sindicato de arineros, encabezado por Gerardo Cortés, fue Leticia Aceves quien se presentó en nombre de su padre. Según testimonios cercanos al líder sindical:

“No entiendo por qué esta señora se siente la representante de nosotros. Yo reconozco a su padre, pero ella solo quiere que se le entreguen recursos y no nos deja ver a Don Carlos…”, comentó Cortés.

La especulación más fuerte en los pasillos sindicales es que la enfermedad de Carlos Aceves ha creado un vacío de poder del que Tereso Medina quiere aprovecharse. Y lo está haciendo con las mismas artimañas que conoce bien: las de la ambición y el despojo.

Se rumora con insistencia que Medina pagó más de 30 millones de pesos para comprar influencias y posicionarse como sucesor. Treinta millones que, según versiones internas, no salieron de su bolsillo, sino del dinero de los trabajadores. ¿Es este el precio para traicionar al mismo sindicato que dice representar?

Mientras se aleja del PRI y coquetea con la 4T para sobrevivir políticamente, su juego es claro: quiere quedarse con la CTM nacional, usando la enfermedad de su líder como escalón y la estructura sindical como moneda de cambio.

Los trabajadores exigen respuestas claras:

  • ¿Dónde está Carlos Aceves del Olmo?
  • ¿Quién dirige realmente la CTM en este momento?
  • ¿Por qué Leticia Aceves actúa como vocera y operadora sin haber sido electa?

La traición tiene nombre. Y los trabajadores lo saben.

COSULTA AQUÍ LAS NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA

*brc