Sustancias adictivas: alertan por consumo de opioide

Siete de cada diez usuarios que solicitan tratamiento tienen entre 15 y 34 años; Baja California y Chihuahua concentran el 99% de los decesos en los que fue detectadas drogas

En total, 867 personas de las 121 mil 551 incluidas en esta fuente de información reportaron haber consumido fentanilo alguna vez en la vida
En total, 867 personas de las 121 mil 551 incluidas en esta fuente de información reportaron haber consumido fentanilo alguna vez en la vidaEspecial

El fentanilo ya aparece como droga de impacto en 24 entidades del país y durante 2025 fue identificado en 200 defunciones registradas por los Servicios Médicos Forenses participantes en el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones (SISVEA).

En los centros de tratamiento, 323 personas señalaron al opioide como la principal sustancia asociada con los problemas que las llevaron a solicitar atención especializada. Sólo ocho estados no registraron durante el año ingresos a tratamiento en los que el fentanilo fuera identificado como droga de impacto, uno menos que en 2024.

El registro forense muestra, además, una fuerte concentración territorial. De las 200 defunciones en las que se detectó fentanilo, 155 correspondieron a Baja California, 43 a Chihuahua, una a Aguascalientes y una a Durango. Es decir, Baja California y Chihuahua concentraron 99 por ciento de los casos reportados por los servicios forenses participantes.

La Secretaría de Salud advierte, sin embargo, que la presencia de la sustancia en los cadáveres no significa necesariamente que el fentanilo haya sido la causa directa de la muerte, ya que varios de los casos permanecen bajo investigación forense y los registros disponibles documentan su presencia.

En 78 de las 200 defunciones, el fentanilo fue la única sustancia identificada.

También alcanza a población joven

En los centros de tratamiento, aproximadamente siete de cada 10 personas que llegaron por problemas asociados con el consumo de fentanilo tenían entre 15 y 34 años.

El perfil de quienes llegaron a tratamiento muestra además una marcada diferencia por sexo. De los 323 casos identificados como droga de impacto, 87 por ciento correspondió a hombres, es decir, 282 personas.

La diferencia también aparece en los registros forenses: de las 200 defunciones con presencia de fentanilo, 179 correspondieron a hombres, equivalentes a 89.5 por ciento.

Entre las defunciones, las mayores frecuencias se concentraron en los grupos de 35 a 39 años y de 50 a 54 años. El comportamiento fue distinto por sexo: entre las mujeres, la mayor proporción se ubicó en menores de 25 años, mientras que entre los hombres predominó la presencia de la sustancia en grupos mayores de 30 años.

De la frontera norte hacia más entidades

El SISVEA comenzó a registrar de manera específica el fentanilo de producción ilícita en 2023, después de un incremento en los reportes provenientes principalmente de centros de tratamiento ubicados en entidades de la frontera norte.

Los registros de consumo alguna vez en la vida mantienen esa concentración regional. En 2025, los reportes se ubicaron principalmente en Baja California, Sonora, Chihuahua y Sinaloa, mientras que Oaxaca fue la única entidad sin registros de personas que hubieran consumido fentanilo alguna vez.

En total, 867 personas de las 121 mil 551 incluidas en esta fuente de información reportaron haber consumido fentanilo alguna vez en la vida, equivalente a 0.7 por ciento.

El SISVEA cuenta con registros de consumo de fentanilo desde 2000 y, entre ese año y 2025, acumuló 3 mil 745 reportes de personas que señalaron haberlo consumido alguna vez.

Estos indicadores muestran fenómenos distintos: haber probado fentanilo alguna vez no significa necesariamente que ésta sea la sustancia que posteriormente se asocia con los problemas que llevan a una persona a solicitar tratamiento, mientras que los registros forenses documentan su presencia en una defunción, sin establecer por sí mismos causalidad.

El propio SISVEA señala que el alcohol continúa siendo la sustancia identificada con mayor frecuencia en las defunciones registradas por los servicios forenses participantes. No obstante, advierte que la presencia creciente de estimulantes de tipo anfetamínico, opioides y particularmente fentanilo refleja transformaciones relevantes en los patrones de exposición a drogas observados en el país.

La elevada frecuencia de policonsumo en las defunciones añade complejidad a los escenarios toxicológicos documentados y, de acuerdo con la Secretaría de Salud, refuerza la necesidad de mantener una vigilancia epidemiológica continua sobre las sustancias presentes en eventos fatales.