‘Somos dueños de nuestras decisiones’: Manuel Martínez, director de la FES Acatlán
Manuel Martínez afirma que la Universidad Nacional Autónoma de México está muy sólida para que el proceso se dé de una manera lo más terso posible y sobre todo con una gran unidad. Lo único que pide es que se siga respetando la autonomía, porque es a través de ésta como pueden autogobernarse y tomar las mejores decisiones

Con el convencimiento de que la comunidad universitaria de la máxima casa de estudios es dueña de sus propias decisiones, el director de la FES Acatlán, Manuel Martínez Justo, aseguró que hay unidad para evitar que intereses externos intervengan el próximo proceso de sucesión de la Rectoría de la UNAM.
Vamos ir muy fuertes y muy unidos para hacer que este proceso de selección de la nueva persona que lleve los destinos de la Rectoría se dé de la mejor manera posible, se lo debemos a la Universidad y se lo debemos también al país que tanto nos necesita”.
Y una vez que la Junta de Gobierno, después de entrevistar a cada uno de los candidatos, decida quién va ser nuestro rector nos vamos a sumar todos con una gran disciplina y con un gran reconocimiento”, afirmó.
Martínez Justo destacó que los intentos de intervenir siempre van a existir, pero los universitarios han aprendido a vivir con esas presiones.
Estamos fuertes, estamos muy sólidos para que el proceso se dé de una manera lo más terso posible y sobre todo con una gran unidad. Lo único que pedimos es que se siga respetando la autonomía, porque es a través de la autonomía como podemos autogobernarnos y tomar las mejores decisiones”, insistió.
Para el doctor en Ciencias Políticas y Sociales, la capacidad de diálogo con el gobierno federal es una de las principales características que deberá tener la persona que encabece la Rectoría.
No es una responsabilidad nuestra, sino de toda la ciudadanía la elección de quién esté al frente del gobierno federal y tenemos que trabajar con esa persona, pero para ello necesitamos también, al mismo tiempo, tener una capacidad de poder dialogar con ese gobierno y con el que venga, porque da exactamente lo mismo. La Universidad es siempre una entidad dialogante, una entidad que sabe entender y comprender las situaciones y las políticas, aunque a veces no estemos de acuerdo con ellas, porque en la Universidad caben toda las ideologías, en la Universidad caben todas las formas de pensar, mal haríamos si restringiéramos eso”, dijo.
En entrevista con Excélsior, expresó que lo que espera para Acatlán por parte del nuevo rectorado, es el reconocimiento y el respaldo, así como el trabajo coordinado, como históricamente se ha dado.
Al mismo tiempo, señaló, que el nuevo rector o rectora deberá entender que las nuevas tecnologías llegaron para quedarse y hay que incorporarlas al sistema de enseñanza aprendizaje.
TE RECOMENDAMOS: ‘Veo un rector o rectora de a pie’: Patricia Dávila
Al referirse a las voces que hablan de “democratizar” el proceso de selección, consideró que se trata de personas que no conocen la Universidad, porque es algo “totalmente incorrecto”.
Nosotros funcionamos siempre con cuerpos colegiados, desde los comités de programa que analizan cada licenciatura y las contrataciones en cada licenciatura, hasta las comisiones dictaminadoras que ven los ascensos y las promociones de los profesores. El Consejo Técnico, como los Consejos Académicos de Área o el Consejo Universitario, todos son elegidos democráticamente, y todos son elegidos de forma libre, quien vota es porque quiere hacerlo, quien no vota también, están en libertad como en cualquier proceso electoral de no hacerlo”
Y un dato que me parece maravilloso para ver qué tanto estamos representados, en una comparación frente al Congreso de la Unión, son 628 representantes, eso significa que si tenemos en cuenta la población mexicana, es un representante por cada 200 mil habitantes. En el Consejo Universitario somos alrededor de 366 representantes, eso significa uno por cada mil miembros de esta comunidad. En consecuencia tenemos una gran representación”, comparó.
En este contexto, dejó en claro que la Universidad no puede actuar como sucede en un sistema político-electoral porque es una entidad diferente.
Yo creo que la elección indirecta es la mejor forma de seguir manejándonos y conviviendo en paz, en armonía y en respeto”, comentó.
Durante la charla con este diario, Martínez Justo, manifestó que ve a una UNAM fuerte y consolidada, que sigue aprendiendo tras el paso de la pandemia de covid-19.
Hoy en día, por ejemplo, estamos más abiertos al uso de las tecnologías de la información y de la comunicación para poder llevar a cabo los procesos de enseñanza-aprendizaje y los procesos de educación continua”, sostuvo.
FES, OASIS DE SEGURIDAD PARA UNIVERSITARIOS
Con una comunidad de alrededor de 23 mil alumnos, la FES Acatlán, donde se imparten 20 diversas licenciaturas, está acostumbrada a resolver sus propios problemas.
Al estar separados del campus de CU también estamos habituados a adaptarnos a cada una de las circunstancias que ocurren en nuestra Facultad, que es una unidad multidisciplinaria, extremadamente compleja, que funciona con muchas carreras, que tienen cada una de ellas lenguajes diferentes, formas de comunicación distintas, que tienen también comportamientos sumamente diferenciados”, explicó el doctor Martínez Justo.
En cuanto a las necesidades más apremiantes de la Facultad que dirige, se refirió al tema presupuestal.
Tenemos que adaptarnos a lo que tenemos, el mundo ideal sería que tuviéramos el presupuesto necesario para hacer frente a todas las necesidades, la realidad es que es un presupuesto bastante menor y donde alrededor del 92% de lo que se da a la FES Acatlán, como a la mayor parte de las dependencias de la UNAM, se va en sueldos, salarios y prestaciones, y entonces tenemos alrededor del 8% para poderlo usar y gestionar”.
Tenemos necesidades, desde luego, una cosa es el debe ser, otra el ser y otra es lo que puede ser y siempre trabajamos con lo que podemos ir haciendo, y adaptándonos a lo que tenemos”, reconoció.
CONTEXTO COMPLEJO
Al hablar sobre el tema de inseguridad en las inmediaciones de la Facultad admitió que se vive un contexto muy complejo, por lo que el papel de la UNAM es dialogar con las autoridades de seguridad para generar, entre otras acciones, trayectos seguros para la comunidad universitaria, así como con el gobierno del Estado de México para mejorar las condiciones del transporte.
En este sentido, planteó, que para los alumnos y los trabajadores, su institución es una especie de isla de seguridad.
Yo la veo como un oasis de seguridad, los chicos y chicas que estudian aquí, los profesores y los trabajadores se sienten seguros, aquí en la Facultad no tenemos elementos de represión, tenemos desde luego vigilantes, cuyo único instrumento es el convencimiento para que no ocurra ningún tipo de incidente aquí adentro, en consecuencia, los jóvenes se sienten más seguros aquí adentro que afuera”.
Hemos instrumentado muchas cosas también para ir corrigiendo algunas situaciones que se presentaron, en algunos casos nos decían ‘es que hay zonas donde no hay suficiente alumbrado’, hicimos incrementar el alumbrado pusimos postes de alarmas de seguridad. Pusimos botones de pánico en los baños para que se si presentaba una situación extraordinaria, se presionara ese botón de pánico, suene la alarma y se acuda de inmediato”, enumeró.
Finalmente Martínez Justo resaltó que las FES son cada vez más grandes y están más consolidadas al formar mejores profesionistas y contar con carreras totalmente acreditadas, por lo que su grandeza es igual a las de las Facultades de Ciudad Universitaria.
cva
EL EDITOR RECOMIENDA



