Ajuste. Alfonso Durazo, gobernador de Sonora y presidente del Consejo Nacional de Morena, inauguró el congreso extraordinario entre tensiones que ya no se esconden y con el ruido del caso Sinaloa en la agenda. Desde ahí, el respaldo a Claudia Sheinbaum, presidenta de México, no fue un gesto protocolario, sino un intento por cerrar filas ante un partido que empieza a mostrar grietas en pleno reacomodo rumbo a 2027. El llamado a la unidad suena más a contención que a convicción, mientras las corrientes internas miden fuerzas. Durazo reconoció el momento complejo que enfrentan. Morena se disciplina en público. En privado, se reconfigura.
2. Desafuero. Arturo Zaldívar, coordinador de Política y Gobierno de la Presidencia, abre la puerta jurídica al afirmar que Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, perdió la inmunidad al separarse del cargo, colocándolo en una zona de vulnerabilidad que ya no depende de interpretaciones políticas, sino de tiempos judiciales. En esa misma condición queda Juan de Dios Gámez, alcalde con licencia de Culiacán, mientras la presión internacional escala. Yeraldine Bonilla, gobernadora interina, asume con respaldo interno, pero bajo una sombra que no controla. La licencia fue un movimiento. La protección se evaporó.
3. Demora. Rocío Nahle, gobernadora de Veracruz, enfrenta una reconstrucción en la sierra que no termina, pues los damnificados acumulan más de 200 días sin solución. Manuel Huerta Ladrón de Guevara, senador de Morena, ha tenido que realizar gestiones entre dependencias para destrabar predios y diagnósticos que, en papel, avanzan, pero en territorio no se reflejan. Las viviendas siguen pendientes, los caminos rotos y la gente vuelve a zonas de riesgo por falta de alternativas. El plan estatal llega tarde frente a una emergencia de hace siete meses. El tiempo pasó y Édgar Morales, un veracruzano, sigue buscando a su hija. La tragedia no se va.
4. Desgaste. Margarita González Saravia, gobernadora de Morelos, recibe una universidad abierta, pero no un conflicto resuelto. El paro de 62 días en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos se desinfló entre filtraciones de vandalismo y fractura interna, mientras la exigencia por los asesinatos de Kimberly Joselin Ramos Beltrán y Karen Toledo Gómez quedó sin respuesta visible. El movimiento nació por seguridad y terminó atrapado entre encapuchados y abandono institucional. La autoridad llegó tarde y sin control del ánimo estudiantil. Y la salida fue por cansancio, no por acuerdos. Se reanudan clases. La herida sigue. Y, lo peor, seguirá.
5. Voz y voto. Guadalupe Taddei, consejera presidenta del INE, valida la viabilidad del voto en prisión preventiva para 2027, aun con un diagnóstico que enumera autogobiernos, sobrepoblación y riesgo operativo dentro de 172 penales. El mandato del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación empuja la decisión y Martín Faz Mora, consejero electoral del INE, pone sobre la mesa los límites técnicos, derecho intacto frente a condiciones frágiles. El equilibrio no es cualquier cosa; garantizar sufragio sin control pleno del entorno penitenciario abre la puerta a tensiones entre legalidad y gobernabilidad. El modelo existe. El riesgo, también.
