Silicon Valley y Latinoamérica: la revolución de los agentes de IA

La pregunta de los directivos que aterrizan en Menlo Park ya no es qué es la IA, sino cómo conectarse a la revolución de los agentes antes de que la ventana se cierre.

Vista aérea de las oficinas en Silicon Valley. (Reuters)
Vista aérea de las oficinas en Silicon Valley. (Reuters)

La revolución de los agentes de IA se está escribiendo en Silicon Valley, pero el desenlace depende de quién se conecta a tiempo. Hasta hace dos años, los directivos latinoamericanos que llegaban a Menlo Park preguntaban qué era la inteligencia artificial. Hoy preguntan otra cosa: cómo instalar agentes de IA en ventas, marketing y operación sin reventar lo que ya funciona. Miguel Casillas, fundador de SV Links, lleva quince años tendiendo ese puente entre el valle y América Latina, y su lectura es incómoda: la región tiene una ventana corta para convertir la IA en infraestructura, no en discurso.

El epicentro no es casual. Según la National Foundation for American Policy, 55% de las empresas estadounidenses valuadas en más de mil millones de dólares fueron fundadas por inmigrantes, y más de veinticinco de esos unicornios se construyen hoy sobre IA. La participación latinoamericana sigue siendo marginal, y cerrar esa distancia es justo el oficio de Casillas: mexicano que llegó al valle en 2006, fundó SV Links en 2011 con una tesis prestada de Steve Blank —Silicon Valley no son sus edificios, son sus interacciones—. Por sus programas han pasado ya cerca de 4,000 ejecutivos de la región.

Vista aérea de las oficinas en Silicon Valley. (Reuters)
Vista aérea de las oficinas en Silicon Valley. (Reuters)

El cambio de pregunta es de fondo: los directivos dejaron de tratar la IA como proyecto de innovación y la tratan como cambio de infraestructura. La evidencia acompaña. McKinsey encontró que 88% de las organizaciones ya usa IA en al menos una función, pero apenas 23% escala agentes. En México el contraste es más crudo: AWS reporta que 38% ya la utiliza, pero solo 3% alcanza un nivel transformador. La brecha se cierra con un software nuevo: agentes aplicados a la operación comercial de las empresas. En ventas, 22% de los equipos ya sustituyó por agentes al personal que antes prospectaba clientes; quienes trabajan con IA son, según Gartner, 3.7 veces más propensos a cumplir su meta de ventas.

«El director general no puede delegar la inteligencia artificial al área técnica: tiene que entenderla él mismo. Y la única forma de entenderla de verdad es atreverse a construir sus propios agentes», dice Casillas.

La parte incómoda es el reloj. Su lectura: la ventana para que una empresa mediana latinoamericana se posicione en el negocio de los agentes de IA es estrecha: de doce a dieciocho meses. Después, los grandes —Google, Microsoft, Salesforce— habrán llegado a las empresas medianas con productos empaquetados y diferenciarse será caro.

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Por ahora la región juega con dos ventajas que no durarán. Una de costo: la brecha salarial en talento técnico frente a Estados Unidos ronda 50% a 75%. Y una conductual: un mercado donde casi todo pasa por WhatsApp, con 77 millones de usuarios activos solo en México. Pero conectar con el valle no se reduce a comprar software: exige datos limpios, procesos claros y responsabilidad humana sobre lo que el sistema decide. Sin esos tres ingredientes, el piloto muere al día noventa. Lo he visto demasiadas veces.

Volvamos a Blank. Si Silicon Valley son sus interacciones más que sus edificios, conectar a Latinoamérica con esta revolución no es cuestión de abrir una oficina en Palo Alto, sino de entrar a las conversaciones donde se está definiendo. Es la apuesta de SV Links: su Silicon Valley Executive Program —en su edición 153— llevará a 25 empresarios de Brasil, México, Venezuela y Texas al corazón del valle, con sesiones de innovación corporativa en Stanford, gobernanza y soberanía de datos, y casos de uso reales en agro, movilidad y alimentos. La diferencia, en los próximos doce meses, estará menos en quién entendió la IA y más en quién se conectó a tiempo para convertirla en proceso. Más información en svlinks.org.

Fuentes: NFAP, McKinsey, AWS/Strand Partners, MarketsandMarkets, Gartner, ManpowerGroup, DataReportal y SV Links (2022-2026).

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