Aunque delicado, sigue recuperación de Tapir, capturado y lesionado en Veracruz

Gracias al tratamiento especializado, su mirada ahora tiene otro brillo, la inflamación e irritación en sus ojos disminuyeron notablemente, permitiéndole interactuar mejor con su hábitat

thumb
El tapir centroamericano Panchito permanece bajo observación en el ZooMAT de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, donde continúa su recuperación tras ser lesionado en Veracruz. Fotos: ZooMATFotografías: ZooMAT

https://x.com/ernesto_mendez/status/2037616035046605160?s=20

ernesto.mendez@gimm.com.mx

"Panchito", el Tapir Centroamericano (Tapirus bairdii), capturado y lesionado por habitantes de Las Choapas, en Veracruz, cuando intentó acercarse a sus sembradíos de maíz, continúa en franca recuperación, aunque todavía se reporta como "delicado", en el Zoológico Regional Miguel Álvarez del Toro (ZooMAT),  de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

De acuerdo a un reporte médico proporcionado por el ZooMAT, en los últimos días, el ejemplar de una especie considerada como "En Peligro de Extinción", en la Norma Oficial Mexicana 059, "ha estado reconectando con su entorno y se ha mostrado más activo y curioso. Verlo explorar su recinto con mayor seguridad es la mejor señal de su adaptación".

"Va sanando paso a paso, las heridas en su cuello y patas, que marcaron el inicio de su rescate, presentan una buena cicatrización. El cuidado diario de nuestro equipo está dando frutos visibles", informó el ZooMAT.

thumb
Panchito, tapir centroamericano rescatado en Veracruz, recorre su recinto en el ZooMAT de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, donde sigue bajo cuidado especializado. Fotos: ZooMATExcélsior

Destacó que gracias al tratamiento especializado, su mirada ahora tiene otro brillo, la inflamación e irritación en sus ojos disminuyeron notablemente, permitiéndole interactuar mejor con su hábitat.

"Respecto a su alimentación, Panchito ha demostrado buen apetito, disfruta de su dieta personalizada y ha empezado a elegir sus hojas favoritas, mostrando su personalidad única al comer.

 Aunque estos pasos son gigantes, su estado de salud aún se considera delicado, permaneciendo bajo monitoreo constante y cuidados de tiempo completo por parte de nuestro equipo técnico", subrayó.

El pasado 7 de marzo, Excélsior informó que un Tapir Centroamericano, ahora bautizado como "Panchito", fue atrapado con un lazo amarrado al cuello, por habitantes del Ejido Coatzintla, en Las Choapas, Veracruz.

Los pobladores exigieron a la presidencia municipal su reubicación, argumentando que fue localizado en terrenos cercanos a sus áreas de cultivo.

La salida que encontraron las autoridades fue su traslado al ZooMAT, para su atención y rehabilitación, ya que según el primer parte médico, "Panchito", presentaba lesiones en distintas zonas del cuerpo, algunas de ellas de consideración.

Además de que su estado general estaba comprometido derivado del estrés fisiológico y del desgaste que presentaba al momento de su rescate.

Los especialistas del ZooMAT encontraron áreas con desprendimiento superficial de piel, particularmente en cuello y extremidades, que requerían manejo médico constante.

Sorpresivamente, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), utilizó sus redes sociales para "agradecer" y “reconocer” al Ejido Coacoatzintla y a las autoridades de Las Choapas, por el “rescate” y traslado de este ejemplar a Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

Lo anterior a pesar de que en México, la captura, posesión o daño a ejemplares de vida silvestre en peligro de extinción (listados en la NOM-059-SEMARNAT-2010), es un delito federal severamente sancionado, regulado principalmente por el Código Penal Federal (delitos ambientales) y administrativamente por la

Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), y la Ley General de Vida Silvestre (LGVS).

“Agradecemos y reconocemos al Ejido Coacoatzintla, a las autoridades de #LasChoapas y a los investigadores de Ecosur, pues gracias a su rápida respuesta, se logró coordinar el trabajo necesario para el rescate y traslado de este mamífero para su rehabilitación”, escribió la Profepa en su cuenta de X.

Desde el primer momento, el reconocido experto en Tapires, Efraín Orantes Abadía, advirtió sobre la necesidad de que "Panchito", regrese lo más pronto posible a su hábitat natural, y no sea condenado a pasar el resto de sus días en cautiverio.

“Si el animal vino de la selva, hay que regresarlo a la selva, con un collar de telemetría para saber cómo se mueve, y trabajar con las comunidades en educación ambiental; puede ser la única oportunidad que tengamos para diversificar la genética de las poblaciones en declive del Tapir”, explicó.