‘Siempre hay que defender la autonomía’: Leonardo Lomelí Vanegas

Ante los intentos de intervención en la vida interna de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), hay que dejar en claro que los universitarios están en posibilidad de gobernarse a sí mismos, afirmó el secretario general de la institución. Es falso que la máxima casa de estudios se haya derechizado, pues ha sido crítica al señalar problemas del país que pueden agravarse, sostuvo

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“Creo que, en general, la mayoría de los actores políticos entienden la importancia de preservar la autonomía, el propio Presidente ha dicho que le corresponde a los universitarios definir estos procesos”, Leonardo Lomelí, Secretario General de UNAM. Foto: Daniel Betanzos/Archivo

Aunque al interior de la UNAM existen algunos sectores que pueden ser conservadores, es falso que la máxima casa de estudios se haya derechizado, afirmó el secretario general de la institución, Leonardo Lomelí Vanegas.

No se puede descalificar a la Universidad, puede haber posiciones identificadas más con ciertas vertientes del conservadurismo o incluso, como se ha dicho, con el neoliberalismo, pero la Universidad salió a criticar al neoliberalismo desde los años 80, cuando se estaba gestando, y creo que nuestra Universidad refleja esta pluralidad de la nación, donde hay posiciones muy progresistas y de avanzada que siempre se han expresado y que siguen analizando la realidad del país desde visiones que se pueden considerar de izquierda”.

Para Lomelí, quien desde 2015 ha acompañado desde la Secretaría General al rector Enrique Graue, aseguró que la Universidad se ha mantenido fiel a su vocación de servicio a la sociedad, ejerciendo un pensamiento crítico para señalar aquellos problemas del país que pueden agravarse, precisamente cuando han predominado ciertas visiones conservadoras de la realidad social.

Pese a las críticas recibidas desde el poder Ejecutivo hacia la UNAM, aseguró que la relación que se tiene con el gobierno federal “va bien”, en términos generales.

Sí puede haber diferencias y puede haber críticas, pero la relación fluye a través de sus canales normales”, destacó.

A cinco meses del comienzo del proceso de sucesión en la Universidad, reconoció que, a lo largo de la historia de la casa de estudios, ha sido un momento en el que siempre ha existido la tentación de intervenir por parte de los actores políticos. De ahí, dijo, la advertencia de Graue hace unas semanas, en el sentido de que defenderá los procesos por venir.

No es algo que no tenga antecedentes, es una advertencia del rector de que él ejercerá su función de proteger la autonomía de la Universidad para garantizar que estos procesos se lleven a cabo conforme al pleno ejercicio de dicha autonomía”, aseveró.

Resaltó que en general se ha visto una actitud de respeto de la mayor parte de los actores políticos, e incluso cuando se dio a conocer una iniciativa para reformar la ley orgánica, la propia bancada del diputado que lo propuso se deslindó de esa posición. “Creo que, en general, la gran mayoría de los actores políticos entienden la importancia de preservar la autonomía, el propio Presidente de la República ha dicho que le corresponde los universitarios definir estos procesos”, recordó.

Sin embargo, consideró que no está por demás la advertencia de Graue porque “sí tenemos algunos actores que de repente han brincado, aunque en general es un llamado que se tiene que hacer para dejar en claro que los universitarios estamos en posibilidad de seguirnos gobernando”, recalcó.

La autonomía universitaria enfrenta desafíos constantemente de muy diversas maneras, indicó.

Autonomía no solamente frente al gobierno, autonomía también frente a los intereses económicos que quisieran influir en el tipo de formación que se da en la Universidad. Es deseable que las universidades formemos profesionales útiles para poderse desempeñar en el mercado de trabajo, pero es peligroso cuando desde el poder económico se quieren asignar las prioridades o se quieren restringir los enfoques de la enseñanza”, advirtió.

La autonomía siempre se tiene que estar defendiendo también, agregó, frente a grupos que muchas veces no son fácilmente identificables. “Grupos como estos personajes que de repente se encapuchan y agreden, se montan en protestas legítimas, pero luego las desvirtúan”.

ESQUIVEL NO ES UN REFLEJO DE LA UNAM

Al referirse al tema del presunto plagio de tesis de licenciatura del que es acusada la ministra Yasmín Esquivel, señaló que si bien es una situación muy delicada ante la cual la UNAM ya se blindó con las reformas que se acordaron de manera reciente en el Consejo Universitario, no se trata de una conducta común en la máxima casa de estudios.

Por supuesto que es una situación muy delicada, habrá que decir que el vacío legal que teníamos para enfrentar este tipo de situaciones se debía a que hasta hace muy poco tiempo había la idea de que esto era muy poco probable que ocurriera”, consideró.

Lomelí opinó que ese vacío se debía a que era inimaginable que alguien pudiera incurrir en una falta de ese tipo. “Es un caso lamentable, sí, pero que no debiera servir para desacreditar el trabajo de la inmensa mayoría de los universitarios que se esfuerzan por hacer tesis originales”, afirmó.

A LA ALTURA EN LA PANDEMIA

Sobre el trabajo de la máxima casa de estudios durante la pandemia de covid-19, Lomelí indicó que estuvo presente en varios frentes, en un principio, con estudiantes del área de las ciencias de la salud y que tuvieron que retirarse porque que no contaban con los insumos de protección adecuados.

La Universidad hizo un esfuerzo y la Fundación UNAM nos ayudó para que fuera la propia UNAM la que se los proveyera y pudieran regresar; al final algunos no pudieron regresar, porque fue la propia Secretaría de Salud la que decidió, en el momento más complicado de la pandemia, que era arriesgado que estuvieran, pero al final había la disposición, tanto de nosotros como de los propios estudiantes, de estar. Hubo bajas, por supuesto, de médicos, pero la carrera que registró más bajas por covid fue la de enfermería”.

Resaltó el apoyo de la Universidad al programa de vacunación, con el préstamo de refrigeradores de alta capacidad para conservar la vacuna de Pfizer, así como las sedes que se dispusieron para las campañas de vacunación y la instalación de la unidad temporal covid-19 en el Centro Citibanamex, que estuvo bajo la responsabilidad de la Facultad de Medicina.

Sí hicimos un aporte, una labor para atender la pandemia en la medida de nuestras posibilidades”, destacó.

Hoy, aseguró, la Universidad está trabajando bastante bien tras el regreso a la presencialidad y las actividades han vuelto a la normalidad en toda el área de docencia, investigación y actividades artísticas y deportivas.

Algo bueno que nos dejó la pandemia es que estamos utilizando en muchos casos la modalidad híbrida, estamos funcionado de manera presencial y a distancia simultáneamente; incluso, el Consejo Universitario ya maneja esa modalidad, son de las cosas buenas que llegaron para quedarse”, mencionó.

Reconoció que en cuanto a las debilidades que quedaron descubiertas con la pandemia se encuentran el alto porcentaje de población de estudiantes que tenía dificultades para conectarse a las clases en línea porque no tenía un equipo adecuado o porque no tenía una conexión a internet.

Ante esto, recordó que la Universidad diseñó programas para atender ambos problemas, pero se necesita apoyar más a los estudiantes para que la brecha digital, las dificultades para acceder a toda aquella información que está disponible en línea, no sea un obstáculo para su desarrollo académico y se convierta en un factor adicional de exclusión.

Además de las becas que tradicionalmente da la UNAM, tenemos que contemplar ese tipo de apoyos para nuestros estudiantes, no sólo en facultades y escuelas, sino equipos que se puedan llevar a su casa para hacer sus tareas y trabajar en línea”.

Junto con esto, como parte los retos en lo que queda de su gestión, se refirió a la importancia de mantener a la Universidad funcionando y atendiendo problemáticas locales que se presentan en facultades y escuelas.

Vivimos tiempos complicados en términos de seguridad, tenemos que perseverar en arraigar una cultura de igualdad de género en la Universidad y erradicar las acciones de violencia de género, tenemos que enfrentar otro tipo de amenazas, como es el narcomenudeo que, afortunadamente, en el pasado logramos reducir significativamente, pero siempre hay que estar atentos no sólo en Ciudad Universitaria, sino en todos nuestros planteles. Entonces, el reto es tratar de preservar la seguridad de la comunidad universitaria y, al mismo tiempo, seguir avanzado académicamente”, concluyó.

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