Ignoran dispositivos de geolocalización GPS en zona de vaquita marina
A pesar de una inversión de 150 millones de pesos en equipos GPS, la revisión de pangas en el hábitat de la vaquita marina es inexistente

Los dispositivos de geolocalización GPS, instalados con un año y medio de retraso en las embarcaciones menores (pangas) del Alto Golfo de California, quedaron como un mero anuncio.
A la fecha, no existen resultados del monitoreo de la pesca ribereña, medida con la que se buscaba fortalecer el combate a la captura ilegal de pez totoaba y las acciones de conservación de la vaquita marina.
La colocación de 850 equipos de rastreo satelital por parte de la Secretaría de Marina (Semar) en San Felipe, Baja California, y el Golfo de Santa Clara, Sonora, se concretó apenas en octubre de 2025.
Esta acción cumplía en parte con la meta 2.12 del Plan de Acción de Cumplimiento acordado con la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites).
La puesta en marcha de estos dispositivos, con un valor de 150 millones de pesos, era clave para que Cites levantara el embargo comercial impuesto en marzo de 2023 a las exportaciones nacionales de productos de especies protegidas, las cuales tienen un valor estimado de mil 500 millones de dólares anuales.

En respuesta a una solicitud de información a través del portal Transparencia para el Pueblo, la Semar aseguró que “no cuenta con documentos existentes relacionados con el monitoreo satelital/GPS de embarcaciones, ya que no forma parte de las atribuciones conferidas a la Autoridad Marítima Nacional”.
Lo anterior ocurre a pesar de que la Semar opera sistemas tecnológicos de vigilancia en la región, que incluyen radares con alcance de 120 kilómetros, sistemas de detección por visión computacional y plataformas de monitoreo diseñadas específicamente para detectar embarcaciones menores.
En tanto, los datos públicos disponibles a enero de 2026 en el Sistema de Localización y Monitoreo Satelital de Embarcaciones Pesqueras (SISMEP / SISESAT), que administra la Conapesca, no muestran registros de pangas en el Alto Golfo de California.
Fuentes de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) consultadas por Excélsior revelaron que en las rampas de San Felipe no existe autoridad que exija a los pescadores encender sus dispositivos antes de salir a faenar.
Representantes del sector pesquero reconocieron que los equipos “sólo están de adorno” porque ninguna embarcación los prende ante la falta de instrucciones claras.
Alejandro Olivera, representante en México del Centro para la Diversidad Biológica, señaló que es inaceptable que el gobierno siga incumpliendo sus propias regulaciones.
La falta de transparencia sobre el uso de estos dispositivos y la ausencia de datos públicos verificables evidencian incumplimientos de los compromisos internacionales que México asumió ante Cites para combatir la pesca ilegal de Totoaba y evitar la extinción de la vaquita marina.”
Olivera exhortó al Gobierno de México y al Grupo Intragubernamental sobre la Sustentabilidad en el Alto Golfo de California a ponerse a trabajar y transparentar el funcionamiento de los transmisores satelitales.
En octubre de 2025, este diario reveló que alrededor de 300 embarcaciones del Golfo de Santa Clara quedaron fuera del programa de instalación.
Además, pescadores han comenzado a denunciar fallas en las baterías de los equipos, las cuales sirven para activar tanto el GPS como el motor de la panga.