Sheinbaum se reúne con empresarios y productores; analizan paquete contra inflación
La presidenta Claudia Sheinbaum se reúne en Palacio Nacional con comercializadores, dueños de auto servicio y productores, para ampliar el Paquete Contra la Inflación y la Carestía

Para contener la inflación, la presidenta Claudia Sheinbaum se reunió con comercializadores, dueños de auto servicio y productores, para ampliar PACIC (Paquete Contra la Inflación y la Carestía).
Desde las 16:30 horas comenzó el arribo, como es el caso del empresario Diego Cosío Barto, actual presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) en México.
Por parte del Gobierno de México asistió Marcelo Ebrard, secretario de Economía; Julio Berdegué, secretario de Agricultura e Iván Escalante, titular de la Profeco.
A su llegada, Manuel Cázares, presidente del Sistema Producto Tomate en Sonora, señaló que la diferencia de precios, como por ejemplo en las tiendas del ISSSTE a 20 pesos el jitomate, es por el incentivo del Gobierno.
Sin embargo, aclaró que el sector está en buena disposición para llegar a acuerdos.
Bueno, eso es parte de lo que vamos a ver, cómo, lo mejor, como es de gobierno, hay alguna algún incentivo que tenga el ISSSTE para poder, este, dar estos precios que da, porque la realidad es otra. Pero, pues, nosotros estamos en la mejor disposición y queremos que lograr y llegar a un buen acuerdo”, señaló.
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó en su conferencia matutina que el precio de la carne de res y el huevo está disminuyendo; sin embargo, la Profeco está vigilando permanentemente a las tiendas de autoservicio.
La jefa de Ejecutivo reconoció que las tortillas han tenido un ligero aumento, por lo que hay reuniones con las harineras, con nixtamalizadores, y con las tortillerías y las tiendas de autoservicio, porque el grano de maíz está en los niveles más bajos de la historia.
“No es una reunión anti-Trump”
Por otra parte, a unas horas de su viaje a España, la presidenta Claudia Sheinbaum fijó el mensaje político de su participación en la cumbre progresista que se celebrará en Barcelona. Sin estridencias, la mandataria dejó claro que su intervención en el foro no busca confrontación, sino reposicionar a México en un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas.
No es una reunión anti Trump, ni mucho menos. Yo la considero más bien una reunión por la paz”, afirmó durante su conferencia matutina, en la que delineó los objetivos de una gira que también marca un punto de inflexión en la relación con el Gobierno español encabezado por Pedro Sánchez.
El viaje de Sheinbaum no responde a un único foro. En realidad, confluyen dos encuentros distintos bajo el paraguas del progresismo global. Por un lado, una reunión de movimientos internacionales en la que México no participará directamente; por otro, una cumbre de jefes de Estado, donde la mandataria sostendrá encuentros bilaterales y multilaterales con líderes como Luiz Inácio Lula da Silva, Gustavo Petro y Yamandú Orsi.
Como parte de la delegación mexicana, la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, acudirá al encuentro de movimientos progresistas, invitada por su trayectoria internacional vinculada a la CEPAL. Su participación subraya uno de los ejes clave de la agenda, el medio ambiente como punto de articulación política global.
Sheinbaum confirmó que llegará primero a Madrid la medianoche del jueves, para trasladarse posteriormente a Barcelona, donde arribará el viernes por la noche, en la antesala de la cumbre.
De la crisis diplomática al acercamiento
El viaje no puede entenderse sin el trasfondo de una relación bilateral marcada por tensiones. La presidenta recordó el episodio que detonó la crisis: la carta enviada en 2019 por su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, al rey Felipe VI, solicitando disculpas por los abusos cometidos durante la conquista.
Se molestaron”, resumió Sheinbaum, aludiendo a una controversia que derivó en decisiones diplomáticas relevantes, como la ausencia del monarca en su toma de posesión en 2024.
Sin embargo, en los últimos meses se han producido gestos de distensión. El canciller español, José Manuel Albares, reconoció “la injusticia y el dolor” causados a los pueblos originarios. Posteriormente, Felipe VI admitió que durante la colonización “hubo mucho abuso” y “controversias éticas”.
Para Sheinbaum, estos pronunciamientos fueron decisivos: “A su manera, el rey reconoció que hubo abusos. Son acciones importantes de reconocimiento de nuestros pueblos y de origen”.
jcp