Sheinbaum renueva pacto con gasolineros; combustible seguirá en menos de 24 pesos
La presidenta informó a través de sus redes sociales que en Palacio Nacional se renovó el acuerdo voluntario con el sector gasolinero.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo informó este lunes 31 de agosto, a través de sus redes sociales, que en Palacio Nacional se renovó el acuerdo voluntario entre el gobierno de México y empresarios gasolineros para contribuir a contener la inflación y la carestía, mediante la estabilidad en los precios de los combustibles.
En Palacio Nacional, renovamos el acuerdo voluntario con gasolineros para combatir la inflación y la carestía en apoyo a la economía y el bienestar de las familias mexicanas”, publicó la mandataria junto con imágenes del encuentro.
La renovación da continuidad a la Estrategia Nacional para Estabilizar el Precio de la Gasolina Regular y el Diésel, mediante la cual el Gobierno federal y representantes de la mayoría de las estaciones de servicio y marcas gasolineras acordaron mantener durante seis meses más precios de referencia por debajo de 24 pesos por litro para la gasolina regular y de 27 pesos para el diésel.
¿En cuánto quedará la gasolina?
De acuerdo con la información oficial de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), el compromiso renovado establece que la gasolina regular se mantenga en un precio menor a 24 pesos por litro, mientras que el diésel deberá permanecer por debajo de 27 pesos por litro.
En las franjas fronterizas, los precios pueden ser todavía menores debido, entre otros factores, a la aplicación de una tasa de IVA de 8 por ciento.
La estrategia es de carácter voluntario y cuenta con la participación de la mayoría de las empresas del sector. El gobierno federal mantiene mesas de trabajo con los empresarios para revisar aspectos relacionados con los costos operativos, las cadenas logísticas y la simplificación regulatoria.
Gobierno busca evitar aumento de combustibles
La política de contención de precios forma parte de las acciones emprendidas por la administración de Sheinbaum para evitar que los incrementos en los combustibles presionen al alza otros productos y servicios.
Durante una conferencia presidencial realizada en julio, Sheinbaum recordó que cuando inició su administración el precio de la gasolina llegó a niveles cercanos a los 26 pesos por litro y señaló que el acuerdo con los gasolineros permitió mantenerlo alrededor de los 24 pesos, incluso ante factores internacionales que han presionado el costo de los combustibles.
La presidenta también ha explicado que el comportamiento de los precios internacionales del petróleo y situaciones geopolíticas pueden generar presiones sobre los combustibles, por lo que el Gobierno ha recurrido a incentivos fiscales y acuerdos voluntarios con el sector para evitar aumentos abruptos.
Acuerdo también contempla al diésel
El diésel forma parte de la estrategia de estabilización. El Gobierno federal ha señalado que busca mantener su precio por debajo de los 27 pesos por litro, debido a que este combustible tiene un impacto importante en el transporte de mercancías y, por consecuencia, en los costos de distribución de productos.
La Comisión Nacional de Energía (CNE) ha señalado que la estrategia para estabilizar el precio del diésel se mantiene vigente y depende de la participación voluntaria de empresarios del sector, además de la coordinación de distintas dependencias gubernamentales.
Aunque Sheinbaum dio a conocer públicamente la renovación este lunes mediante sus redes sociales, el gobierno de México y el sector gasolinero ya habían informado el pasado 20 de agosto que habían acordado extender por seis meses la estrategia.
En ese anuncio oficial, Profeco señaló que el acuerdo fue resultado de diversas mesas de trabajo y que sería refrendado formalmente en presencia de la presidenta. Los empresarios también reconocieron avances en materia de simplificación administrativa, combate al mercado ilícito de hidrocarburos, reducción de comisiones por pagos electrónicos y seguridad pública.
Con esta renovación, el gobierno federal y el sector gasolinero buscan dar continuidad a un esquema que pretende mantener estables los precios de los combustibles y reducir el impacto que estos tienen sobre la economía de las familias mexicanas.