Semar golpea el círculo cercano de 'El Chapo Isidro': Así es el nuevo mapa criminal en Sinaloa

La guerra interna del cártel de Sinaloa fracturó el estado en cuatro bloques, dejando un vacío que permitió la expansión del Cártel de Guasave en la zona norte.

Mapa criminal de Sinaloa que muestra la zona de influencia del Cártel de Guasave, liderado por El Chapo Isidro, y los puntos de vigilancia de la Semar.
La Semar mantiene vigilancia sobre el norte de Sinaloa, zona donde se ha consolidado el Cártel de Guasave tras la fractura interna del Cártel del Pacífico.Especial y Generada por IA

Los cambios en la estrategia de seguridad de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) han permitido asestar golpes certeros de alto impacto contra la estructura de Fausto Isidro Meza Flores, El Chapo Isidro, líder del Cártel de Guasave, también conocido como “Los Mazatlecos”, una de las organizaciones que más terreno ha ganado en el reacomodo criminal del Cártel del Pacífico/Sinaloa.

El nuevo mapa criminal en Sinaloa

De acuerdo con informes del gabinete de seguridad, la fractura interna del Cártel de Sinaloa reconfiguró el mapa criminal en la entidad, que hoy se encuentra dividido en cuatro bloques con áreas de influencia claramente diferenciadas.

Dos de ellos mantienen una línea directa con la organización fundada por Joaquín Archivaldo El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada, mientras que los otros dos aprovecharon el vacío de poder para afianzar su presencia y ampliar sus territorios.

El resto del estado mantiene una configuración inestable. Badiraguato y Sinaloa de Leyva, zonas históricas para la organización, se ubican bajo influencia del Cártel del Guano, célula atribuida a Aureliano Guzmán Loera, hermano de El Chapo Guzmán y tío de Los Chapitos.

En la franja central, que incluye Mocorito, Navolato, Culiacán, Cosalá, Elota, San Ignacio y el norte de Mazatlán, opera La Mayiza, grupo leal a la familia Zambada y encabezado por Ismael Mayito Flaco Zambada Sicairos. Esa zona concentra parte de las redes operativas y de protección que los Zambada construyeron durante décadas.

Los Chapitos, liderados por Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, quedaron replegados hacia el sur del estado, con presencia en Concordia, Rosario, Escuinapa y una parte de Mazatlán. Reportes recientes señalan que esta facción ha perdido operadores clave y ha buscado compensar su debilitamiento mediante acuerdos tácticos con el Cártel Jalisco Nueva Generación, descritos como pactos de no agresión en zonas específicas, no como una fusión formal.

El avance del Cártel de Guasave y los golpes de la Semar

En el norte de Sinaloa, principalmente en Choix, El Fuerte, Ahome, Guasave y Angostura, se consolidó el Cártel de Guasave, encabezado por El Chapo Isidro. La organización es considerada remanente de los Beltrán Leyva y durante años mantuvo presencia en esa franja del estado, aunque con un perfil menos visible que otras facciones.

La guerra entre Los Chapitos y La Mayiza abrió espacios que Meza Flores ha buscado ocupar. Reportes de seguridad y análisis periodísticos han señalado que el líder criminal evitó una confrontación frontal, fortaleció alianzas discretas y avanzó en zonas donde sus rivales quedaron debilitados por la disputa interna.

En ese contexto, la Semar ha encabezado operaciones de alto impacto contra mandos vinculados directamente con El Chapo Isidro. Uno de los golpes más relevantes ocurrió el 30 de noviembre de 2025, cuando elementos navales abatieron en la sierra de Choix a Pedro Inzunza Coronel, El Pichón, señalado como brazo derecho de Meza Flores.

El Pichón era buscado por autoridades de Estados Unidos por cargos relacionados con narcoterrorismo y tráfico de fentanilo. Según informes oficiales, el operativo derivó de cateos en domicilios asociados con Inzunza Coronel. Durante la intervención se registró un enfrentamiento armado con personal naval, en el que murió el presunto operador criminal.

La segunda acción de mayor impacto ocurrió la noche del 31 de diciembre de 2025, cuando un despliegue aéreo y terrestre de la Semar, en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), permitió la detención de Pedro Inzunza Noriega, padre de El Pichón, en la colonia Guadalupe, en Culiacán.

Inzunza Noriega, conocido como Sagitario o El Señor de la Silla, era identificado como segundo al mando de la célula de El Chapo Isidro. También enfrentaba señalamientos de autoridades estadounidenses por narcoterrorismo. El 20 de enero de 2026 fue extraditado a Estados Unidos como parte de un envío de 37 objetivos reclamados por la justicia de ese país.

Estos golpes son relevantes porque no sólo alcanzaron a operadores de bajo perfil, sino a integrantes del círculo de mando de una organización que, de acuerdo con el mapa criminal actual, ha logrado ampliar su influencia en el norte de Sinaloa mientras las facciones tradicionales del Cártel del Pacífico/Sinaloa se desgastan entre sí.

La presión de las fuerzas federales también ha alcanzado a esas facciones. Entre noviembre de 2024 y mayo de 2026, el gabinete de seguridad documentó detenciones de mandos de seguridad, enlaces logísticos, pilotos y coordinadores regionales vinculados con la guerra interna del cártel de Sinaloa, con Culiacán como uno de los puntos principales de las capturas.

En marzo de 2026, un operativo en El Salado, al sur de Culiacán, dejó once presuntos integrantes de La Mayiza abatidos y la detención de un lugarteniente identificado como El Trono. En mayo, elementos de la Marina detuvieron a trece presuntos miembros de Los Chapitos cerca de Rosario.

La estrategia federal coordinada por el gabinete de seguridad, encabezado por Omar García Harfuch, con participación del Ejército (Defensa), la Guardia Nacional (GN), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Semar. Sin embargo, la Armada de México ha sido la institución que ha encabezado varias de las operaciones más visibles contra mandos de las distintas facciones.

El escenario criminal en Sinaloa permanece abierto. La distribución actual, con La Mayiza en el centro, Los Chapitos replegados al sur, el cártel de Guasave fortalecido en el norte y el grupo de El Guano asentado en la zona serrana de Badiraguato, muestra un equilibrio frágil.

La guerra interna no ha terminado. Las alianzas se mueven, los territorios cambian de manos y la presión federal golpea con diferente intensidad a cada grupo. Por ahora, el avance de El Chapo Isidro en el norte de Sinaloa aparece como uno de los cambios más importantes del mapa criminal, aunque la Semar ya impactó de manera directa a su estructura cercana.