Saqueadores arrasan con nidadas de tortuga Golfina

Durante la noche, “Pedro”, de 30 años, sale con decenas de personas a robar huevos; mientras Kelvin, , lidera a otro grupo que defiende a esta especie.

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Ilustración de una tortuga Golfina.

Kelvin es un joven originario de Río Seco, comunidad aledaña a Morro Ayuta, una de las dos playas de anidación masiva de tortuga Golfina (Lepidochelys olivacea), que existen en Oaxaca, y donde miles de hembras regresan cada año a desovar.

Al igual que todos sus amigos, Kelvin creció consumiendo huevos de tortuga como parte de su dieta diaria, debido a la falta de recursos económicos y los usos y costumbres del pueblo indígena de la región Chontal baja.

El sustento principal de muchas personas de mi edad fueron los huevos de tortuga; en mi casa era la comida por lo menos dos veces a la semana, hervido en caldo o deshidratado con tortilla y sal”, comentó.

A los 18 años, Kelvin García salió de Río Seco para estudiar Ingeniería en Biotecnología en la Universidad Veracruzana, y regresó años después para constatar que el saqueo de huevos de tortuga Golfina ya no era para el autoconsumo, sino para la venta al mayoreo.

Interesado en cambiar la cultura de las nuevas generaciones y conservar esta especie en peligro de extinción —protegida por la Norma Oficial Mexicana 059 y un decreto de veda que data de mayo de 1990—, consiguió una beca del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, para capacitarse en temas de conservación con la organización Costa Salvaje.

Entre 100 y 130 saqueadores salen por noche cuando ocurren las primeras arribadas de tortuga Golfina, aprovechando que no hay vigilancia por parte de elementos de la Secretaría de Marina (Semar); en estos casos, se pierde aproximadamente 90% de los nidos”, explicó.

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Después de laborar tres años como técnico de campo y consultor, el joven de 30 años demostró un gran compromiso con la protección de la biodiversidad y fue contratado a mediados de este año como coordinador de Tortugas Marinas de la agrupación ambientalista.

De esta forma, a través de sus recorridos por la playa, a veces a pie o en cuatrimoto, apoya al Centro Mexicano de la Tortuga, dependiente de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, en el monitoreo de las arribadas masivas de tortuga Golfina.

Lo que más me gusta es la conservación de la tortuga, haciendo las actividades de monitoreo, recorriendo la playa y más que nada ver a las tortugas cuando salen a depositar sus huevos a la arena”, manifestó.

De acuerdo con Kelvin, cuando hay nidadas masivas salen a saquear aproximadamente 20 pobladores de Río Seco, 50 de la comunidad vecina El Coyul y 60 de Tapanalá, a bordo de motocicletas o caballos.

“Lo común es que los saqueadores consuman en familia nada más entre 100 y 200 huevos de tortuga y lo demás lo venden para el mercado de Juchitán”, indicó.

El coordinador de Tortugas Marinas de Costa Salvaje agregó que prácticamente todo el año llegan a desovar de 20 a 100 ejemplares diarios, en lo que se denomina anidaciones solitarias, todo lo contrario a lo que sucede con las anidaciones masivas, que pueden ser hasta 10, en un periodo de julio a enero, donde arriban miles de tortugas en al menos cinco días.

Recordó que las hembras ponen entre 100 y 140 huevos por nido, que en condiciones normales tardan 45 días en eclosionar.

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Tortugas golfinas en playas de Oaxaca.

Al respecto, Paula Tussie, manager de Comunicación y Políticas Públicas de Costa Salvaje, lamentó la ausencia de vigilancia por parte de la Semar y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en las primeras tres arribadas masivas de 2023 en Morro Ayuta, donde se calcula que las hembras colocaron entre 15 mil y 30 mil nidos.

Desde que la Marina y Profepa dejaron de venir, el saqueo aumentó”, denunció.

Relató que por cada tortuga que pudo observar durante un recorrido nocturno realizado con Excélsior, había alguien esperando a que la tortuga acabara de poner sus huevos para robarlos.

FALTA DE EMPLEO

Pedro” es un saqueador que desde los 11 años acompaña a su padre a la playa de Morro Ayuta a recolectar huevos de tortuga, para poder tener comida e ingresos en su hogar.

El joven de 30 años —la misma edad de Kelvin— dio a conocer que en la actualidad la mayoría de los hombres de su comunidad en edad de trabajar se dedican a la “tortugueada”, debido a la falta de oportunidades.

Hay gente que llega al pueblo a comprar los huevos de tortuga, ya saben quiénes tenemos producto en las casas, lo vendemos todos juntos, por eso lo perreamos tanto, porque casi no ganamos nada, pagan a 10 pesos el ciento de huevos, ¿te imaginas?, en una bolsa (costal) son mil 500 huevos ¿cuánto nos ganamos en una bolsa?, 150 pesos, por eso tenemos que llevar por lo menos ocho bolsas para que nos resulte”, reveló.

Pedro” está consciente de que el saqueo de huevos de tortuga es una actividad ilegal, que se castiga con cárcel y que en algún momento podría caer en manos de las autoridades, como ya ocurrió con varios conocidos, pero no le queda de otra cuando se termina el trabajo en la siembra de papaya o la albañilería.

Los llevan a la grande, dijeran, los entamban porque es un delito el robo de huevos de tortuga, ya se han ido varios de acá”, reconoció.

Pero según su experiencia, con un buen licenciado y pagando entre 25 mil y 30 mil pesos de fianza puedes salir.

En una conversación en completa oscuridad, mientras espera la salida de una tortuga para desovar, “Pedro” nos confiesa que es padre de tres hijos, que están estudiando para que no tengan la necesidad de seguir sus pasos.

Mis niños no vienen, van a la escuela, ya les dije que no quiero que se dediquen a esto, que estudien, que se preparen para algo, porque se sufre acá, no es vida aquí con las desveladas, nosotros porque no estudiamos, por burros”, justificó.

El hombre, de marcado acento costeño y pies descalzos, viste una playera ligera de manga corta y bermudas; sobre su rostro, porta una especie de pasamontañas elástico, como el que usan los pescadores para protegerse de los rayos del Sol.

Los únicos instrumentos de trabajo de “Pedro” son una potente linterna frontal que enciende por escasos segundos para ubicar a su próxima víctima y una oxidada motocicleta que utiliza para transportar los costales llenos de huevos de tortuga.

Sin titubeos, el saqueador asegura que si el gobierno le pagara un jornal por cuidar a las tortugas, con gusto se dedicaría a conservar los nidos.

Isaac Sosa, comisario ejidal de Río Seco, señaló que desde el inicio de este sexenio, fueron desapareciendo los apoyos de empleo temporal para las comunidades que realizaban tareas de conservación en beneficio de la tortuga Golfina.

Cuando teníamos empleo temporal para la conservación de la especie, la gente ya no llegaba tanto al saqueo, se formaban grupos en cada comunidad para la vigilancia, para el monitoreo, y en este año definitivamente ya no hubo nada”, aseguró.

Ahora la esperanza es que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) publique finalmente el decreto de área natural protegida para Morro Ayuta, que durante años se ha venido planteando en la categoría de Santuario.

Paula Tussie, manager de Comunicación y Políticas Públicas de Costa Salvaje, consideró que de esta forma se podría contar con presupuesto, guardaparques y un programa de manejo que asegure la vigilancia y el monitoreo de las nidadas, así como actividades de capacitación y educación ambiental para las comunidades.

Necesitamos políticas que impulsen el empleo, que promuevan oportunidades para estas personas y si estas personas se pueden dedicar a la conservación de la tortuga Golfina, aún mejor”, resaltó.

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*mcam