Salvan a 23 conejos de laboratorios: vivirán en un santuario tras presión de activistas
Los animales estaban destinados a adiestramientos quirúrgicos en la Escuela Superior de Medicina del Instituto Politécnico Nacional

Veintitrés conejos que estaban designados para prácticas quirúrgicas en la Escuela Superior de Medicina (ESM) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) libraron la sentencia de muerte y ahora pasarán el resto de sus vidas en un santuario como parte de los esfuerzos del colectivo UNAM Sin Violencia Animal, cuyos integrantes aseguran que buscarán aliados para terminar con el uso de animales vivos en universidades del país.
"Si esto no cambia de manera drástica, el próximo semestre van a ser otros conejos los que sean asesinados y esto tiene que parar ya en todas las universidades", dijo a Excélsior Pernal Anerol Sifuentes, integrante del grupo.
"Que podamos conversar con las autoridades de estas universidades y plantearles que el futuro de la ciencia está en aquel que está libre de crueldad", dijo Nicole Valdebenito de la Fundación Te Protejo.

Del laboratorio al santuario
La Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) aseguró a los 23 animales del laboratorio y los reubicó en el Santuario Slady el 3 de julio, luego de que defensores de los derechos de animales, encabezados por UNAM Sin Violencia Animal, exigieran su liberación tras filtrarse información de que serían sacrificados por la suspensión de clases.
"Iban a ser innecesarios e inútilmente asesinados y tirados a la basura", dijo Anerol, quien presentó las denuncias formales por maltrato animal ante la Procuraduría y la Fiscalía General de Justicia (FGJ) capitalina.
El uso de conejos para prácticas quirúrgicas es parte del programa académico de los estudiantes del noveno semestre de la carrera de Médico Cirujano, es legal y está regulado por al menos dos normas federales y la Ley de Protección de los Animales de la Ciudad de México. Sin embargo, en esta ocasión, la Institución informó por medio de un comunicado con fecha del 11 de junio que los animales ya habían sido sacrificados por el paro de actividades administrativas y académicas que convocó la comunidad estudiantil a finales de mayo.
"Se perdieron las prácticas de Cirugía, lo que conllevó a sacrificar a los lepóridos destinados para adiestramiento quirúrgico de los estudiantes", decía el documento que enlistaba las consecuencias del paro estudiantil.
Ante la indignación de activistas, la ESM rectificó la información cuatro días después que los animales no estaban muertos y que aún seguían bajo su resguardo –aunque en ningún momento se detalló el monto exacto de animales enjaulados.

"Ellos al final dijeron 23, pero en la denuncia inicial que recibimos que yo tenía decía 34", dijo Anerol de UNAM Sin Violencia Animal, agregar que esperan que la PAOT haga otra visita al Politécnico para cerciorarse que no haya más conejos.
Por ahora, el futuro de los 23 conejos que iban a ser sacrificados quedó bajo el resguardo del Santuario Slady, el cual rescató a decenas de conejos de un laboratorio que colapsó durante el terremoto de 2017 que sacudió a la capital.
"Los conejos inmediatamente se adaptaron, al momento de que llegaron, pues, empezaron a inspeccionar, en dónde estoy, qué es esto, qué es la tierra, qué es el pasto. Empezaron a sentir el cambio, a sentir que estaban vivos", dijo Leticia Yocupicio Batista, representante legal del refugio.
"Aquí pueden hacer sus madrigueras, rascar la tierra comer pasto (...) Estamos iniciando una nueva historia en este santuario, con la llegada de estos animales", agregó.
Obligan a estudiantes a practicar con los animales
Según Anerol, las prácticas en los animales se realizan mientras los especímenes están vivos.
"Se les extrae un órgano vital para ellos, el vaso, se les lastima también la tráquea y finalmente, es para practicar suturas, para practicar cómo cerrarlos y luego matarlos y tirarlos a la basura", dijo.
Un alumno que cursó el noveno semestre de la carrera de médico cirujano en la ESM incluso afirmó que se condiciona a los alumnos a realizar el proceso a cambio de aprobar la materia.
"Cuando yo cursé cirugía, la opción fue o haces la práctica o renuncias al porcentaje de calificación. Personalmente, repercutió demasiado emocionalmente cuando realmente no tiene ninguna relevancia académica", dijo el estudiante, quien pidió resguardar su identidad bajo el anonimato.
Por su parte, Nicole Valdebenito aseguró que estas prácticas son una realidad en pleno 2026, tanto para México como muchos otros países de Latinoamérica.
"Experimentamos en ellos para aprender y entender o adquirir nueva educación o nuevos conocimientos. Es lamentablemente exigido en muchas de estas instituciones, de hecho, distintos estudiantes, no solo en México, sino en otros países de la región, son amedrentados de que si no cumplen con esta práctica no pueden terminar el curso de su carrera, entonces, sí sigue siendo una realidad", concluyó.