Activistas denuncian que cientos de lomitos mueren por el gusano barrenador en Veracruz
La Coalición de Activistas por los Derechos de los Animales del Estado de Veracruz pidió la intervención de Senasica y autoridades ante el aumento de casos.

La emergencia sanitaria provocada por el gusano barrenador en perros de Veracruz ha desbordado la capacidad de respuesta de la sociedad civil, mientras los municipios y las autoridades estatales mantienen una intervención insuficiente, denunciaron integrantes de la Coalición de Activistas por los Derechos de los Animales del Estado de Veracruz.
En la región de las Altas Montañas, donde se concentra el mayor número de casos, los grupos de rescate trabajan al límite. La Coalición reportó que la mayoría de los ayuntamientos no atiende los reportes ciudadanos y que, en varios municipios, la respuesta oficial ha sido sacrificar o desaparecer a los animales enfermos, en lugar de brindar atención veterinaria y aplicar los protocolos establecidos por Senasica.
“Los activistas están haciendo todo lo que pueden, pero no pueden solos. Necesitamos que las autoridades estatales y municipales hagan lo que les corresponde”, señaló Lourdes Jiménez, coordinadora de la Coalición. Recordó que en Veracruz hay prácticamente un veterinario por cada 25 municipios, lo que hace imposible contener la emergencia sin coordinación institucional.

Aunque el gusano barrenador está controlado en el ganado y no representa pérdidas económicas significativas para el sector productivo, la Coalición advirtió que esto no significa que la crisis esté resuelta. “Los perros están muriendo. La emergencia existe y está siendo ignorada”, subrayó Jiménez.
Los activistas atribuyen la gravedad del problema a años de omisión gubernamental. Recordaron que desde hace más de 16 años los municipios tienen la obligación legal de implementar políticas de bienestar animal, pero en la mayoría de ellos no existen campañas permanentes de esterilización, programas suficientes de vacunación ni sanciones efectivas por maltrato, venta irregular o abandono. Como resultado, miles de perros permanecen en las calles, expuestos a enfermedades y violencia.

La Coalición exigió la intervención inmediata del Gobierno del Estado, Senasica, la Secretaría de Medio Ambiente y la Secretaría de Salud estatal para establecer operativos conjuntos con veterinarios locales y organizaciones de protección animal. “Es momento de actuar de manera coordinada y asumir responsabilidades. La sociedad civil ya está rebasada”, concluyó Jiménez.