El río Tijuana, un caudal pestilente que llega al océano; amenaza biodiversidad

Arrastra residuos y metales pesados que terminan en el Pacífico

Letrero de advertencia en las inmediaciones de río Tijuana.
Foto: Ernesto Méndez.

Después de cruzar de México a Estados Unidos y avanzar casi cuatro kilómetros desde el muro fronterizo, el pestilente caudal del río Tijuana corre por Saturn Boulevard, cerca de la comunidad de Nestor, en los límites de la ciudad costera de Imperial Beach.

A un lado del camino rural, el insoportable olor a huevo podrido provocado por el ácido sulfhídrico, un gas altamente tóxico generado por la descomposición de millones de litros de aguas negras, genera de inmediato resequedad en la garganta y mareos.

El torrente repleto de espuma con materia orgánica, virus, bacterias, hongos, residuos químicos y metales pesados, que al romper en las rocas produce bioaerosoles, se divide en cuatro vertientes que serpentean rápidamente por la planicie hasta desembocar en el océano Pacífico, según pudo documentar Excélsior con la ayuda de un dron.

Contaminación del río Tijuana provoca crisis ambiental y de salud

De esta forma, el cauce del río Tijuana va dejando, a su paso por el extremo suroeste del condado de San Diego, una estela de contaminación y problemas de salud pública que generan una crisis que acumula más de dos décadas.

Un letrero de advertencia en el “punto crítico” de Saturn Boulevard alerta que se registran altos niveles de sulfuro de hidrógeno por la contaminación del río Tijuana.

Algunas personas han sentido dolor de cabeza, náuseas o problemas para respirar. Si los síntomas persisten o empeoran, busque atención médica. Otros químicos o gases tóxicos también podrían estar presentes y afectar su salud. Adultos, niños y animales deben evitar esta área y no tocar el agua”, indica.

Estudios analizan el impacto de las aguas residuales

Luego de tomar muestras de las aguas residuales del río Tijuana, que salen de color verde por grandes tubos de concreto rumbo al Pacífico, la doctora Linda Lara Jacobo, profesora investigadora de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Estatal de San Diego (SDSU), revisó parámetros físico-químicos in situ para posteriormente realizar en el laboratorio pruebas ecotóxicas genómicas con embriones de peces endémicos.

Los primeros resultados en campo arrojaron alta salinidad, turbidez y menos de 50 por ciento de oxígeno en el flujo que llega al mar, lo que ocasiona un fuerte impacto al ecosistema y las especies marinas, que posteriormente consumimos los humanos.

La espuma es la materia orgánica y obviamente surfactantes (compuestos químicos) que alteran el sistema endocrino de los organismos; a largo tiempo esta exposición crónica causa estragos en la reproducción que puede acabar con especies o la biodiversidad”, adelantó.

Advierten riesgos para la salud por bioaerosoles

Destacó que, en los seres humanos, la contaminación del agua y los bioaerosoles que salen disparados hacia la atmósfera pueden ocasionar mareos, vómitos, ataques de asma y, a largo plazo, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).

*mcam