Rifas colombianas: el fraude “gota a gota” que avanza en Jalisco
Rifas colombianas y préstamos “gota a gota” avanzan en Jalisco; comerciantes denuncian extorsiones, secuestros y violencia mientras autoridades refuerzan operativos y revisión de extranjeros.

Las llamadas rifas colombianas, vinculadas al esquema de préstamos ilegales conocido como “gota a gota”, se han convertido en una amenaza creciente para la seguridad en Jalisco. Esta modalidad, que se ha infiltrado en mercados y zonas comerciales, ha derivado en conflictos por ganancias, extorsiones, secuestros, desapariciones, trata de personas e incluso homicidios. Pese a la magnitud del problema, en lo que va de 2025 apenas se han presentado tres denuncias formales y solo nueve personas han sido detenidas.
Ante este panorama, el gobernador Pablo Lemus solicitó la intervención de autoridades federales y planteó la necesidad de revisar los antecedentes de ciudadanos extranjeros que arriben al estado, como medida preventiva.
Testimonios de comerciantes
Locatarios del Mercado Libertad relatan que esta mafia comenzó a operar hace dos años. Hombres con acentos distintos se acercaban a los comerciantes ofreciendo supuestos “apoyos económicos” para aliviar problemas financieros.
Al inicio, algunos aceptaron la propuesta y la describieron “un alivio”. Sin embargo, pronto se convirtió en un infierno debido a los intereses desmedidos, pagarés obligatorios, confiscación de bienes y agresiones físicas que enviaron a varios al hospital.
Incluso se registró la desaparición de una comerciante con deudas considerables con el grupo, quien nunca fue localizada.
Rifas como forma de cobro de piso
Tras un periodo de ausencia, los mismos sujetos regresaron imponiendo rifas obligatorias. Los comerciantes debían comprar boletos diarios de 20 pesos, y en algunos casos hasta tres por jornada, dependiendo del tamaño del local. Los supuestos sorteos incluían vehículos, electrodomésticos o dinero en efectivo, pero en realidad funcionaban como un mecanismo encubierto de cobro de piso.
Este esquema no es exclusivo de México. En Costa Rica, los primeros casos se documentaron en 2018. Para abril de 2025, Naciones Unidas reportó 614 incidentes relacionados con préstamos “gota a gota”. Las denuncias crecieron de 132 en 2019 a 773 en 2023, según el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Escasa denuncia en Jalisco
En Jalisco, la Fiscalía del Estado, la Condusef y corporaciones policiacas reconocen que el problema va en aumento, aunque resulta difícil medirlo. El miedo es el principal obstáculo: muchas víctimas no denuncian por temor a represalias. Cuando lo hacen, los casos suelen clasificarse como extorsión o fraude, sin identificar formalmente el esquema “gota a gota”.
Hasta ahora, solo existen tres carpetas de investigación directamente relacionadas con este tipo de fraude y extorsión. Las víctimas coinciden en que detrás de estas prácticas participan principalmente ciudadanos colombianos y venezolanos.
Hechos recientes y revisión de extranjeros
En semanas recientes se han registrado hechos violentos vinculados a personas de origen colombiano. Uno de los más graves ocurrió en Tonalá, donde un grupo armado secuestró a una familia de tres adultos y un menor. Doce horas después fueron liberados.
Las víctimas, originarias de Colombia, presuntamente realizaban préstamos y rifas de manera independiente, lo que habría generado fricciones con otra organización criminal. El gobernador Lemus confirmó su liberación y expresó preocupación por la participación de ciudadanos extranjeros en delitos de alto impacto.
Por ello, pidió al Instituto Nacional de Migración reforzar la revisión de antecedentes de personas extranjeras que ingresen al país, particularmente en Jalisco, con el objetivo de detectar perfiles de riesgo e iniciar procesos de deportación cuando sea necesario.

Puntos detectados en Guadalajara
La Secretaría de Seguridad del Estado informó que, tras reportes anónimos, se han identificado al menos cinco puntos donde proliferan las rifas colombianas y los préstamos “gota a gota”.
Además del Mercado de Abastos, se han detectado estas prácticas en el Mercado San Juan de Dios, el Mercado Felipe Ángeles, y las zonas de Obregón y Medrano.
Los boletos, que oscilan entre 10, 20 o 30 pesos, son vendidos principalmente por personas de nacionalidad colombiana, contratadas en su país de origen y trasladadas a Guadalajara para operar este esquema.
EL EDITOR RECOMIENDA



