Redes sociales hacen su magia y logran rescate de perrito lanudo abandonado en azotea
Denuncia en redes logró el rescate de un perro abandonado en una azotea de Tlaxcala y reabre el debate sobre el maltrato animal como delito

Lo que comenzó como una denuncia ciudadana en redes sociales terminó, en cuestión de horas, con el rescate de un perrito víctima de abandono y maltrato en una azotea del estado de Tlaxcala. La movilización digital volvió a demostrar su fuerza cuando se convierte en voz para quienes no pueden defenderse.
Las primeras imágenes difundidas mostraban a un perro cubierto de pelo enmarañado, visiblemente descuidado, permaneciendo solo en la azotea de una vivienda. Sin sombra adecuada, expuesto al sol, al frío y a la intemperie, el animal habría pasado días —posiblemente semanas— en condiciones indignas, sin acceso claro a agua ni alimento. Sus ladridos de auxilio fueron ignorados por quienes tenían la obligación legal y moral de cuidarlo.

Indignación digital y exigencia ciudadana
La indignación no tardó en crecer. Usuarios de redes sociales, activistas y organizaciones defensoras de los animales comenzaron a compartir el caso de manera masiva, exigiendo la intervención inmediata de las autoridades. Comentarios, etiquetas y mensajes se multiplicaron con una consigna común: rescatarlo antes de que fuera demasiado tarde.
La presión social surtió efecto. La Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Tlaxcala acudió al domicilio señalado, realizó la inspección correspondiente y procedió al rescate del perro. De acuerdo con colectivos que dieron seguimiento al caso, las personas responsables fueron sancionadas conforme a la ley, y el animal ya no regresará a ese lugar.
Un nuevo comienzo para el perrito rescatado
Asociaciones protectoras confirmaron que el perrito quedó bajo resguardo y que recibirá la atención necesaria para su recuperación física y emocional. “Ahí ya no volverás, mi niño”, expresaron rescatistas al confirmar que el caso tuvo un desenlace distinto al que, lamentablemente, enfrentan miles de animales en situaciones similares.

El caso reavivó el debate sobre el maltrato animal, una práctica que sigue normalizándose en muchos hogares bajo la falsa idea de que los animales “pueden vivir en la azotea”. Especialistas y defensores recuerdan que el abandono, el encierro prolongado, la falta de cuidados básicos y la exposición extrema a las condiciones climáticas constituyen formas de violencia, además de ser conductas sancionadas por la ley.

El maltrato animal sí es delito en Tlaxcala
En Tlaxcala, el maltrato animal está tipificado como delito en el Código Penal del Estado. De acuerdo con el artículo 437, se consideran actos de crueldad:
- El abandono
- La omisión de cuidados básicos
- Mantener animales en azoteas o espacios inadecuados
- Exponerlos a condiciones climáticas extremas
Estas conductas pueden ser castigadas con multas económicas, penas de prisión de hasta cuatro años y el aseguramiento definitivo del animal.
Un problema nacional que sigue oculto
El problema, sin embargo, va mucho más allá de un solo caso. Según datos del INEGI, en México siete de cada diez hogares tienen al menos una mascota. Aun así, organizaciones civiles estiman que más del 60 por ciento de los casos de maltrato animal no se denuncian, lo que vuelve clave la participación ciudadana y el uso de redes sociales como mecanismo de presión para activar a las autoridades competentes.
Las cifras más recientes confirman la dimensión del fenómeno. De acuerdo con el Censo Nacional de Procuración de Justicia Estatal 2024 del INEGI —con datos correspondientes a 2023—, a nivel nacional se abrieron más de 7 mil 800 carpetas de investigación por delitos contra los animales, lo que representó un incremento cercano al 15 por ciento respecto al año anterior.
Sin embargo, especialistas de la UNAM y organizaciones como AnimaNaturalis advierten que solo uno de cada diez casos llega a denunciarse formalmente, principalmente por desconocimiento de la ley y por la falta de seguimiento institucional.
La Ciudad de México, el Estado de México, Jalisco, Puebla y Nuevo León concentran el mayor número de denuncias, en parte porque cuentan con marcos legales más claros y fiscalías especializadas. A escala nacional, el INEGI estima que siete de cada diez animales domésticos han sufrido algún tipo de violencia, siendo las formas más comunes:
- Abandono
- Negligencia prolongada
- Encadenamiento permanente
- Exposición extrema al clima
En paralelo, datos de la Secretaría de Salud señalan que más de 500 mil animales de compañía son abandonados cada año, lo que coloca a México entre los países con mayor población de perros y gatos en situación de calle en América Latina.
Este rescate en Tlaxcala deja una lección clara: denunciar, compartir y exigir sí puede salvar vidas. La indiferencia mata, pero la presión social organizada protege. Esta vez, la solidaridad llegó a tiempo. Y un perrito más dejó de sufrir en silencio.
«pev»
EL EDITOR RECOMIENDA



