QBLOCK, una opción frente al uso de fertilizantes

Se trata de una alternativa que busca restaurar la estructura del suelo y disminuir la dependencia de insumos que deterioran el agua y la tierra.

Un experimento con piedra pómez, agua y QBLOCK en un recipiente cerrado, muestra la aparición de burbujas y materia orgánica.
Un experimento con piedra pómez, agua y QBLOCK en un recipiente cerrado, muestra la aparición de burbujas y materia orgánica.

El uso de QBLOCK® podría ser una alternativa para recuperar la fertilidad del suelo sin depender de fertilizantes. Este material tiene la capacidad de liberar oxígeno de forma constante, lo que permitiría mejorar las condiciones tanto en la tierra como en los cuerpos de agua.

El oxígeno es clave para que el suelo mantenga su estructura. Su presencia favorece la formación de arcillas, componentes esenciales en la capa fértil. Estas, a su vez, requieren pequeños espacios internos que se conservan gracias a este elemento. Cuando estos se pierden, la tierra se compacta y disminuye su productividad.

Frente a este panorama, QBLOCK® se perfila como una opción para devolver esas condiciones al subsuelo, al aportar oxígeno de manera continua y sin necesidad de emplear energía eléctrica, agroquímicos o fertilizantes.

El uso de estos últimos, son fundamentales para la producción de los alimentos, pero su fabricación y utilización tienen un alto impacto ambiental. Su presencia en ríos, lagos y mares ha contribuido al deterioro de los ecosistemas acuáticos, mientras que en el campo afectan la estructura natural del suelo, reduciendo la capacidad de la tierra para producir. Situación que ha encendido alertas sobre la sostenibilidad del modelo agrícola actual.

Un experimento para observar la oxigenación

Para observar los efectos de la oxigenación continua, se realizó una ejercicio con piedra pómez, un material de origen volcánico. En un recipiente cerrado, se colocó este sustrato junto con agua y QBLOCK® en la base.

Se colocó QBLOCK® en recipiente y se cubrió con agua.
Se colocó QBLOCK® en un recipiente y se cubrió con agua.

A las pocas semanas comenzaron a notarse cambios, aparecieron pequeños espacios dentro del material, que fueron aumentando con el tiempo. Meses después, surgieron zonas con tonalidades verdes, asociadas a la formación de materia orgánica.

El seguimiento del experimento, que se ha extendido por casi cuatro años, muestra un entorno con burbujas constantes y actividad visible dentro de un sistema que originalmente era estéril.

Con el paso de los meses surgieron zonas verdosas relacionadas con la presencia de materia orgánica.
Con el paso de los meses surgieron zonas verdosas relacionadas con la presencia de materia orgánica.

Los resultados sugieren que la presencia continua de oxígeno puede generar condiciones para el desarrollo de vida, incluso en entornos limitados.

A partir de esto, se plantea que enterrar QBLOCK® en tierras de cultivo podría ayudar a recuperar su capacidad productiva, al tiempo que contribuiría a mejorar la calidad del agua.

La propuesta se presenta como una alternativa frente al crecimiento de la población, la presión sobre la demanda de alimentos y el deterioro ambiental asociado al uso intensivo de agroquímicos.