Profepa refuerza vigilancia en La Paz para proteger nidos de tortuga golfina
Durante la actual temporada de anidación se han atendido 14 reportes de tortugas golfina en playas de La Paz; autoridades colocan cercos y mantienen vigilancia.

La protección de la tortuga marina golfina (Lepidochelys olivacea) se mantiene como una prioridad en Baja California Sur, donde la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) reforzó las acciones de vigilancia en playas del municipio de La Paz para proteger los sitios de anidación.
Durante la presente temporada, la dependencia ha recibido 14 reportes de tortugas golfina desovando en la Zona Federal Marítimo Terrestre, principalmente a través del C4, personal de seguridad privada de la Administración Portuaria Integral (API) y ciudadanos que han alertado sobre la presencia de los ejemplares.
Tras los reportes, personal de la Profepa desplegó acciones de vigilancia en coordinación con la Red de Observadores Ciudadanos, la policía turística y elementos de seguridad de la API, con el objetivo de evitar que los nidos sean afectados por actividades humanas y garantizar las condiciones necesarias para la incubación.

En los sitios donde fueron localizados los nidos se instalaron cercos de seguridad y señalización, además de realizarse verificaciones técnicas conforme a la NOM-162-SEMARNAT-2012, que establece los criterios para la protección, recuperación y manejo de las poblaciones de tortugas marinas.
Entre las condiciones revisadas por las autoridades se encuentran la distancia del nido respecto a la última línea de pleamar, la estabilidad y granulometría del sustrato, así como la existencia de posibles riesgos por tránsito vehicular, actividad turística o iluminación artificial.
Los nidos permanecerán bajo vigilancia hasta la eclosión de los huevos, con seguimiento permanente para documentar el proceso y, posteriormente, las liberaciones de las crías.
La vigilancia resulta especialmente relevante debido al estatus de conservación de la especie. La tortuga golfina se encuentra catalogada en peligro de extinción conforme a la NOM-059-SEMARNAT-2010 y forma parte del Apéndice I de la CITES, por lo que la atención inmediata de cada evento de anidación es fundamental para favorecer su conservación.
La Profepa reconoció la participación de la Red de Observadores Ciudadanos, la API, el personal de seguridad de Playa El Coromuel y la policía turística, cuya colaboración permite responder oportunamente ante nuevos avistamientos y fortalecer la protección de los ejemplares.
La dependencia adelantó que continuará con la vigilancia de los sitios de anidación, la revisión técnica de los nidos y la documentación de las liberaciones, con estricto apego a los criterios establecidos en la NOM-162-SEMARNAT-2012.