Profepa clausura un predio en Dzibilchaltún por presencia de vestigios arqueológicos
La dependencia detectó obras y actividades de cambio de uso de suelo sin la debida autorización.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso la clausura temporal total de un predio ubicado dentro del polígono del Área Natural Protegida (ANP) Parque Nacional Dzibilchaltún, en el municipio de Mérida, Yucatán, tras detectar obras y actividades de cambio de uso de suelo sin la debida autorización y la presencia de vestigios arqueológicos.
Las acciones se llevaron a cabo el pasado 29 de diciembre de 2025, en cumplimiento de una orden de inspección emitida días antes y derivada de una denuncia ciudadana que alertó sobre posibles afectaciones ambientales dentro de esta ANP, un área de alto valor ambiental, cultural y arqueológico.
Durante la inspección, personal de Profepa constató la remoción parcial de vegetación natural, efectuada de manera manual, en un ecosistema de vegetación secundaria de selva baja caducifolia.
Aunque se mantuvo parte del estrato arbóreo en pie, la actividad se realizó sin contar con la autorización correspondiente emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), requisito indispensable para cualquier cambio de uso de suelo en terrenos forestales, y más aún dentro de un Área Natural Protegida.
Adicionalmente, se observó la delimitación del predio con alambre de púas en su colindancia poniente y la instalación de un cerco de piedras (albarrada) en la colindancia oriente, dentro de la poligonal del Parque Nacional.
La Profepa informó que la medida de seguridad se impuso con el objetivo de detener cualquier acción que pudiera generar mayores daños ambientales y salvaguardar tanto los ecosistemas como el patrimonio cultural presente en el sitio. La dependencia dará seguimiento al procedimiento administrativo correspondiente conforme a la legislación ambiental vigente.
Perfil del Parque Nacional Dzibilchaltún
El Parque Nacional Dzibilchaltún fue establecido mediante un decreto presidencial publicado el 14 de abril de 1987. Cuenta con una superficie de 539 hectáreas y su administración está a cargo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
El sitio tiene un carácter mixto, ya que protege tanto la biodiversidad de la selva yucateca como uno de los asentamientos mayas más antiguos de la región. El área alberga especies de fauna bajo regímenes de protección especial, como la iguana rayada y diversas aves endémicas de la península.
En el ámbito arqueológico, Dzibilchaltún es reconocido por el Templo de las Siete Muñecas y el cenote Xlacah, uno de los más profundos de Yucatán. La presencia de vestigios en el predio clausurado por la Profepa indica una posible extensión de la zona habitacional prehispánica, la cual debe ser preservada bajo la normativa del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
RLO
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