Profeco carece de facultades para multar por higiene en venta de tortillas
La Profeco aclaró que su supervisión de tortillerías se limita a precios, básculas y normas comerciales, sin facultad para sancionar condiciones de higiene en alimentos.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) precisó este lunes que carece de atribuciones legales para sancionar a proveedores por motivos de sanidad, condiciones de higiene o manejo de alimentos.
La aclaración surge tras declaraciones erróneas emitidas por la oficina de la dependencia en la Zona Golfo-Norte, con sede en Tampico, Tamaulipas.
De acuerdo con el organismo, se desmintió la posibilidad de aplicar multas de hasta 4 millones de pesos a establecimientos que comercialicen tortillas en hieleras o las transporten en motocicletas.
La Profeco reiteró que, en ningún estado de la República, esta instancia tiene competencia para intervenir en cuestiones de salubridad.
Vigilancia centrada en precios y básculas
A través del Acuerdo Maíz-Tortilla, la dependencia mantiene sus operativos enfocados estrictamente en la protección económica del consumidor.
Precisó que, a través del Acuerdo Maíz-Tortilla, la Procuraduría realiza un monitoreo de precios a más de 600 tortillerías con el programa Quién es Quién en los Precios; además, vigila que los establecimientos tengan publicados los precios a la vista de las personas y que éstos sean respetado, además realiza la calibración de las básculas para que se vendan kilos completos.
También, por medio de la Norma Oficial Mexicana NOM-187-SSA1-SCFI-2002, dijo que verifica las disposiciones relativas a productos y servicios derivados de la masa y la tortilla.
La Procuraduría recordó que su objetivo principal es garantizar relaciones comerciales transparentes y brindar orientación tanto a los proveedores como a las personas consumidoras.
Bajo este principio, la institución reafirmó que el manejo o las condiciones sanitarias de la tortilla quedan fuera de su esfera de acción, por lo que su labor se centra en el equilibrio del mercado y el cumplimiento de las normas oficiales de competitivida
«pev»
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