¿Predecir sismos? La UNAM busca detectar temporadas de alta probabilidad

Investigadores del Instituto de Geofísica de la UNAM estudian deformaciones en las placas tectónicas registradas meses antes de grandes sismos, buscando identificar periodos de mayor probabilidad sísmica.

El sismo tuvo lugar a una latitud 14.21, una longitud -93.31 y una profundidad de 10 kilómetros, puntualizó el Sismológico. Foto: Archivo
El sismo tuvo lugar a una latitud 14.21, una longitud -93.31 y una profundidad de 10 kilómetros, puntualizó el Sismológico. Foto: Archivo

Durante décadas, la ciencia ha repetido una frase casi inamovible: los terremotos no se pueden predecir. Pero investigadores de la UNAM estudian señales registradas meses antes de grandes sismos en México que podrían ayudar, al menos, a identificar periodos de mayor probabilidad sísmica.

Víctor Manuel Cruz Atienza, investigador del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la UNAM, reveló que estudios recientes detectaron deformaciones previas a tres terremotos mayores a magnitud 7 en la zona de subducción mexicana mediante instrumentos instalados en el fondo oceánico.

El investigador explicó que los hallazgos fueron obtenidos gracias a un inclinómetro de fondo oceánico, un instrumento experimental capaz de registrar deformaciones extremadamente pequeñas en las placas tectónicas antes de grandes rupturas sísmicas.

A partir de estas señales, científicos buscan confirmar si es posible desarrollar en el futuro una especie de alertamiento preventivo que permita identificar temporadas en las que la probabilidad de un gran terremoto sea mayor.

Sin embargo, Cruz Atienza reconoció que un proyecto para ampliar la instrumentación marina y confirmar si estas señales ocurren de manera sistemática antes de grandes terremotos no obtuvo financiamiento.

“Sería una especie de alertamiento preventivo de una temporada durante la cual la probabilidad de un gran terremoto es mayor. Quiero precisar que en Japón ya comienza a introducirse esta noción de periodos en los cuales la probabilidad de un gran sismo es mayor, porque está ocurriendo un sismo lento. No significa que vaya a ocurrir, pero es más probable y eso puede detonar la implementación de medidas preventivas cotidianas en la población. Es como el semáforo en el volcán Popocatépetl. Son niveles de actividad que suponen ciertos protocolos”, expuso Cruz Atienza.

El especialista aclaró que las investigaciones no buscan predecir terremotos con exactitud, sino comprender mejor los procesos físicos que anteceden a grandes sismos.

Colaboración

En este contexto, investigadores de la UNAM, en colaboración con instituciones japonesas y autoridades mexicanas, desplegaron recientemente sismómetros de fondo oceánico y sensores de presión hidrostática frente a las costas de Oaxaca para estudiar fenómenos tectónicos que no pueden observarse desde tierra.

En conferencia de prensa, Cruz Atienza detalló que los equipos fueron instalados en el fondo marino, a más de 5 mil metros de profundidad, y durante un año recabarán datos sobre la generación de desplazamientos lentos.

“Allá abajo están pasando más cosas de las que alcanzamos a ver desde tierra”, resumió el investigador sobre la importancia de estudiar el fondo marino frente a las costas del Pacífico mexicano.