Pobladores se confrontan con ASEA por derrames de hidrocarburo en Veracruz
Los pobladores señalaron constantes derrames en la comunidad Kilómetro 14, por lo que pidieron a las autoridades una solución definitiva.

Los constantes derrames de hidrocarburo “colmaron el vaso” de los pescadores de la región rural que interceptaron al personal de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) de Veracruz para reclamar la falta de solución a uno de los últimos siniestros ocurridos en la comunidad Kilómetro 14.
Los pescadores impedían que realizarán labores de limpieza porque intentaban tener información sobre los alcances de esta acción y la posible recuperación de los cuerpos de agua, ante lo que ya consideran un ecocidio importante con pérdida de especies acuáticas.
Y es que el personal de seguridad física de Petróleos Mexicanos se negaba a que los vecinos cuestionaran a los trabajadores de ASEA, les impedían el acceso a la zona del río Calzadas y la laguna Colorado uno de los cuerpos de agua más afectados. Señalaron que el hidrocarburo está acabando con las especies que llegan a desovar al río, alterando su ciclo reproductivo.
Esta confrontación obligó al personal de Pemex a montar una mesa de diálogo para que los lugareños se desahogaron y expusieran sus inquietudes, entre otras, la pérdida de ingresos por la contaminación que no les permite pescar en lagunas y ríos de la región, así como en el litoral.
Ya no queremos que vengan a recoger tantito chapopote y se vayan. Queremos saber qué van a hacer para que esto no siga pasando”, reclamó Joel Martínez González, representante de una de las cooperativas pesqueras.
Ahí, los pescadores expusieron los problemas que enfrentan desde hace semanas debido a la contaminación que les impide trabajar. “Nos dicen que tengamos paciencia, pero la paciencia no da de comer. Las lagunas están muertas y nadie se hace responsable”, señaló María del Carmen Hernández, pescadora de la zona, quien junto con otras 39 familias luchan por no perder su modo de vida.
Otros habitantes denunciaron que los derrames se han vuelto tan frecuentes que ya forman parte de su vida cotidiana. “Cada año es lo mismo: manchas de aceite, peces muertos, olor a gasolina. Y cada año nos prometen que ahora sí lo van a arreglar”, comentó otro de los vecinos.
Los pobladores insistieron en que la contaminación no solo afecta la pesca, sino también la salud y la vida comunitaria. “Los niños ya no pueden meterse al agua, los animales toman de los arroyos y se enferman. Esto es un ecocidio y nadie lo quiere reconocer”, denunciaron.
Ante la presión, Pemex se comprometió a revisar los avances de remediación y a convocar una reunión formal con pescadores, autoridades estatales y federales para el próximo martes 24 de marzo. Sin embargo, las comunidades advirtieron que no permitirán más trabajos sin supervisión ciudadana, pues aseguran que la falta de transparencia ha sido una constante y no le ven fin a los problemas.
Los inconformes exigieron la presencia de representantes de Petróleos Mexicanos, de la ASEA, del Gobierno del Estado de Veracruz y de la Comisión Nacional del Agua, porque aseguraron que “quieren que se cumplan los compromisos que hagan”, ya que este ha sido un problema ambiental largamente ignorado.
RLO
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