Pese a paridad en Congreso, legisladoras son relegadas

Ninguna mujer coordinará una bancada ni fue elegida para dirigir una de las cámaras del Congreso

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CIUDAD DE MÉXICO

A pesar de que existe ya una relación de paridad entre hombres y mujeres, los partidos políticos excluyeron a las mujeres del poder real en el Congreso de la Unión, pues los órganos de gobierno, como son la Mesa Directiva y la Junta de Coordinación Política del Senado y de la Cámara de Diputados, serán encabezadas por hombres, así como las coordinaciones de los grupos parlamentarios.

Morena será coordinado en el Senado por Ricardo Monreal y en San Lázaro por Mario Delgado; el PAN será dirigido en el Senado por Damián Zepeda y Juan Carlos Romero Hicks en Diputados; el PRI, por Miguel Ángel Osorio Chong y René Juárez; el PRD, por Miguel Ángel Mancera y Ricardo Gallardo Cardona; Movimiento Ciudadano por Dante Delgado y Alberto Esquer Gutiérrez; el Partido Verde por Manuel Velasco y Arturo Escobar. Es decir, ninguna mujer estará en el círculo del poder político, administrativo y presupuestal del Congreso de la Unión.

Por primera vez en la historia política de México, el Poder Legislativo federal tiene 49% del peso político en sus plenos en manos de mujeres, luego de que se reformara la Constitución y las leyes para obligar a la paridad de género.

Así, en el Senado 63 futuros integrantes serán mujeres, frente a 65 hombres, lo que implica que ellas tendrán 49% del peso de decisión en el interior del Senado; sin embargo, ninguna de ellas estará en una posición de poder en los órganos de gobierno.

La Junta de Coordinación Política del Senado será un asunto sólo de hombres, porque la presidirá Ricardo Monreal, y estarán en ella los coordinadores, todos hombres, salvo que Morena integre a su grupo, que tiene derecho a dos espacios más, a dos mujeres.

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La Mesa Directiva será presidida por Martí Batres y una sola vicepresidenta y tres secretarias. Lograron un espacio de poder para ellas, aunque sin el peso político contundente que tiene la presidencia.

Todavía están por decidirse las presidencias de comisiones, donde las mujeres tienen oportunidad de colocarse en el círculo de poder real en el Senado.

En la Cámara de Diputados ocurre algo similar. También las mujeres tienen 49% del poder del voto en el pleno, pero no encabezarán ni la Mesa Directiva ni la Junta de Coordinación Política ni la Conferencia para la Dirección y Programación de los Trabajos Legislativos.

Tanto la Junta como la Conferencia están integradas sólo por coordinadores parlamentarios, por lo que serán espacios exclusivos de los hombres.

La Mesa Directiva sí puede tener presencia femenina en vicepresidencia y secretarías, así como las comisiones.

La Cámara de Diputados, sin embargo, tiene una mayor tradición de mujeres presidiendo el pleno, entre ellas Beatriz Paredes, Ruth Zavaleta, Guadalupe Murguía y Marcela González Salas.

Pero el Senado sólo ha tenido una mujer como presidenta de la Mesa o su equivalente, María de los Ángeles Moreno. El año pasado Graciela Ortiz estuvo a punto de ser la segunda, pero los acuerdos políticos llevaron al poder a Ernesto Cordero

*jci