Las personas detrás de una empresa segura

Crecimiento a ritmo acelerado: La ocupación de guardias creció un 5.9% en el último año, casi seis veces más rápido que el promedio del empleo nacional.

El empleo en seguridad y custodia crece casi seis veces más rápido que el promedio nacional.
El empleo en seguridad y custodia crece casi seis veces más rápido que el promedio nacional.

La dimensión laboral de la vigilancia y la protección suele quedar dispersa entre encuestas de ocupación, registros de empleo formal y padrones regulatorios. Al cruzar la información más reciente de la ENOE, el IMSS y el Censo Nacional de Seguridad Pública Estatal aparece una imagen más clara de las personas que todos los días protegen escuelas, hospitales, fábricas, comercios, centros logísticos, oficinas e instituciones.

Los microdatos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestran que en el segundo trimestre de 2026 había en México 866 mil 398 vigilantes y guardias en establecimientos, 48 mil 292 más que en el mismo periodo de 2025. El crecimiento fue de 5.9 %, mientras la población ocupada nacional aumentó 1 %. En términos prácticos, alrededor de uno de cada setenta trabajadores del país desempeña esta ocupación.

Al incorporar a los vigilantes y porteros en casas particulares y a otros trabajadores en servicios de protección y vigilancia, el universo se acerca a 898 mil personas. Esta cifra reúne ocupaciones en toda la economía.

Cuando el análisis se hace por actividad económica, los servicios de investigación, protección y seguridad emplearon a 607 mil 541 personas. De ellas, 470 mil 539 eran vigilantes y guardias. Las otras 137 mil realizaban labores de supervisión, coordinación, administración, desarrollo de sistemas, instalación y reparación de equipos, entre otras funciones. Detrás de cada servicio existe una estructura que hace posible la selección, capacitación, supervisión, monitoreo y respuesta.

Entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026, el empleo total en esta actividad pasó de 604 mil 590 a 607 mil 541 personas. Dentro de ella, el número de vigilantes y guardias creció 3.8 %. La profesionalización exige fortalecer al personal operativo junto con las capacidades de supervisión, formación, tecnología y gestión.

La ENOE también identificó a 395 mil 859 vigilantes y guardias clasificados en otras actividades económicas, equivalentes a 45.7 % del total nacional de esta ocupación. Destacan las escuelas públicas, con poco más de 45 mil personas, el autotransporte de carga, con cerca de 28 mil, las asociaciones y organizaciones, con casi 22 mil, y las tiendas de autoservicio y departamentales, con más de 20 mil.

La encuesta identifica la actividad asociada con el trabajo principal, pero por sí sola no permite conocer la relación contractual, la razón social que paga al trabajador ni el lugar físico exacto donde presta sus servicios. La evidencia confirma el carácter transversal de la vigilancia en la educación, la logística, el comercio, el turismo y el funcionamiento de las instituciones.

Los registros del Instituto Mexicano del Seguro Social ofrecen otra perspectiva. En julio de 2026, los servicios de protección y custodia sumaron 466 mil 587 puestos de trabajo registrados, 1.4 % más que un año antes. Representaron 2.1 % del empleo afiliado al Instituto y estuvieron asociados con 7 mil 670 registros patronales. Las fechas, clasificaciones y unidades de observación son distintas a las de la ENOE, por lo que las cifras no deben restarse entre sí. En conjunto, muestran un núcleo formal de gran tamaño y la necesidad de seguir ampliándolo.

El Censo Nacional de Seguridad Pública Estatal 2026 añade la dimensión regulatoria. Las instituciones estatales reportaron 5 mil 155 empresas de seguridad privada con información de 2025. Al incorporar las mil 147 registradas en la Ciudad de México durante 2024, último dato disponible para la entidad, el total utilizado para comparación llegó a 6 mil 302. Predominan los servicios de protección de bienes, junto con la protección de personas, el monitoreo electrónico y el traslado de bienes o valores.

Armando Zúñiga Salinas, Vicepresidente Nacional de COPARMEX, Presidente de ASUME y Grupo IPS, Consejero del CCE y CONCAMIN.
Armando Zúñiga Salinas, Vicepresidente Nacional de Coparmex, Presidente de ASUME y Grupo IPS, Consejero del CCE y CONCAMIN.

La diferencia entre las empresas registradas ante instituciones estatales y los patrones inscritos en el IMSS tampoco permite calcular una tasa de cumplimiento. Los registros responden a fechas, coberturas y propósitos diferentes. En conjunto, dejan ver información fragmentada que debe integrarse mejor para conocer quiénes operan, bajo qué modalidades, con cuántos trabajadores y con qué niveles de capacitación, certificación y cumplimiento laboral.

Esta tarea adquiere mayor relevancia ahora que la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública reconoce a los servicios de seguridad privada como auxiliares de la función de seguridad pública. El siguiente paso consiste en convertir ese reconocimiento en reglas claras, padrones interoperables, criterios regulatorios homogéneos, intercambio responsable de información y mecanismos permanentes de coordinación con las autoridades.

También necesitamos condiciones que favorezcan a las empresas que cumplen la ley, inscriben a sus trabajadores en la seguridad social, capacitan, supervisan e invierten en tecnología. Los contratos deben reconocer el costo real de salarios, prestaciones, equipamiento, sistemas de control y continuidad operativa. De otra manera, el mercado castiga a quien cumple y abre espacio a la simulación y a la competencia desleal.

La profesionalización comienza por las personas. Prevención de riesgos, primeros auxilios, protección civil, derechos humanos, manejo de crisis y uso responsable de la tecnología deben formar parte de una preparación continua. Las cámaras, los controles de acceso, la geolocalización, los centros de monitoreo y la analítica amplían las capacidades humanas cuando existen formación, organización y responsabilidad.

México cuenta con cerca de 900 mil personas en ocupaciones directamente relacionadas con la vigilancia y la protección. Reconocer su dimensión permite valorar una actividad que sostiene empresas, instituciones y cadenas productivas. Desde ASUME seguiremos impulsando la formalidad, la profesionalización, la innovación y la colaboración con las autoridades.

La seguridad es una condición para invertir, producir, transportar mercancías, abrir negocios y generar empleo. Conocer y fortalecer la base laboral que la hace posible también forma parte de la construcción de un país con mayor certidumbre, productividad y capacidad de crecimiento.