Alianza entre Pemex y Petrobras, a contracorriente de transición energética que México requiere: ONG's

Organizaciones como Greenpeace México y CEMDA alertan que la alianza Pemex-Petrobras para aguas profundas eleva riesgos climáticos y costeros.

Mujer sostiene residuos de petróleo en la orilla de una playa del Golfo de México, evidenciando contaminación marina costera.
Habitante de una comunidad costera muestra residuos de petróleo recogidos en la playa del Golfo de México, reflejando los efectos de la contaminación marina.Excélsior

ernesto.mendez@gimm.com.mx

La firma del Memorando de Entendimiento entre Petróleos Mexicanos (Pemex), y la brasileña Petrobras, sienta las bases para la exploración de hidrocarburos en aguas profundas del Golfo de México, una de las actividades de mayor riesgo ambiental y social, denunciaron organizaciones de la sociedad civil.

El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), Conexiones Climáticas, Engenera, Greenpeace México, Nuestro Futuro y Oceana, señalaron que esta alianza llega cuando México enfrenta los efectos cada vez más severos del cambio climático y, en lugar de apuntalar una transición energética justa y renovable, el gobierno mexicano apuesta por profundizar la dependencia a los combustibles fósiles que aceleran la crisis climática, dañan el medio ambiente y ponen en riesgo la vida de quienes habitan las costas del Golfo de México.

Cardumen de peces de distintas especies nada sobre un arrecife coralino en aguas del Golfo de México, hábitat de alta biodiversidad.
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Las ONG's advirtieron que apostar por proyectos de aguas profundas implica graves riesgos para el Golfo de México, prolongando un modelo energético incompatible con los compromisos climáticos y con la necesidad de proteger los océanos para las futuras generaciones.

Las decisiones en materia energética deben incorporar plenamente los costos ambientales, sociales y climáticos para evitar que el Golfo de México, uno de los ecosistemas marinos y costeros más importantes del planeta, siga siendo tratado como una zona de sacrificio", manifestaron.

Corales y abanicos de mar forman un arrecife en el Golfo de México, hábitat esencial para especies marinas y equilibrio ecológico.
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Agregaron que la actividad petrolera en aguas profundas y ultraprofundas es altamente riesgosa. Las operaciones se realizan a miles de metros bajo el mar, donde cualquier falla puede convertirse en un desastre ambiental de gran magnitud, con consecuencias que pueden prolongarse durante décadas.

Además, los proyectos de aguas profundas y ultraprofundas que Pemex y Petrobras buscan explorar requieren inversiones multimillonarias y largos periodos de desarrollo antes de comenzar a producir petróleo, un ejemplo es Trion, considerado el primer gran desarrollo de aguas profundas en México, cuya producción está prevista hasta 2028.

Presentar este tipo de proyectos como una solución a los desafíos energéticos del país resulta cuestionable cuando sus beneficios tardarán años en materializarse, frente a impactos que ya están presentes.

El Golfo de México ya ha experimentado los impactos de la industria petrolera: derrames, contaminación, destrucción de hábitats y afectaciones a pesquerías y comunidades costeras. Ampliar la frontera petrolera hacia aguas cada vez más profundas incrementa estos riesgos", alertaron.

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Las organizaciones de la sociedad civil recordaron que "recientemente fuimos testigos de un derrame más en el Golfo de México que fue negado, minimizado y atendido tardíamente y el cual, de acuerdo con el mapa de monitoreo ciudadano del Corredor Arrecifal provocó al menos 113 sitios afectados a lo largo de mil 168 kilómetros de litoral, desde Paraíso, Tabasco, hasta Matamoros, Tamaulipas".

El Golfo de México es hogar de más de 15 mil especies marinas como tortugas, cachalotes y tiburones; sostiene importantes pesquerías como meros, jaibas, robalos, huachinangos, sardinas, atunes, langostas, lisas y sierras, que son fuente de empleo e ingresos para cientos de comunidades costeras, además de que desempeña un papel fundamental en la regulación del clima y en la protección de las costas frente a fenómenos como tormentas y huracanes.