Peligra la mayoría calificada de Morena en el Senado, por aspiraciones y bajas
La salida de Enrique Inzunza y la licencia de Cynthia López Castro, junto con la ausencia de Verónica Díaz, restan votos clave al oficialismo e imponen a Ignacio Mier el reto de evitar la pérdida del control constitucional

La salida del sinaloense Enrique Inzunza de la bancada de Morena, la ausencia de la suplente de la zacatecana Verónica Díaz y las aspiraciones políticas de la expriista Cynthia López Castro, generan un escenario adverso al oficialismo en el Senado de la República, pues pierde la mayoría calificada que le permite aprobar reformas constitucionales, por lo que Ignacio Mier enfrenta el reto de evitarlo.
Morena en el Senado tiene 67 integrantes, pero la salida de Inzunza lo reduce a 66. Ahora hay 65, porque la suplente de la zacatecana Verónica Díaz, Gabriela Evangelina Pinedo Morales, es la secretaria de Educación de Zacatecas, por lo que no se ha integrado a sus labores legislativas.
Además, López Castro, quien llegó al Senado como priista, pero ahora es morenista, anunció que solicitará licencia de su cargo, porque quiere ser alcaldesa de Cuauhtémoc.
Pero la salida de López Castro implica que Morena pierda otro voto, porque su suplente, Alicia Virginia Téllez Sánchez, es priista.

Así, Morena está en el riesgo de quedarse con 64 integrantes, que sumados a los 14 del Verde y seis del PT dan 84 votos; es decir, dos votos por debajo de los 86 que necesita para mantener la mayoría calificada que le permita aprobar reformas constitucionales como la que espera en materia de doble nacional en aspirantes a Presidencia de la República y gubernaturas.
Con base en las expresiones públicas de Inzunza, quien siempre se autodescribe como militante natural de la 4T, es previsible que, a pesar de ya no formar parte de la bancada que encabeza Ignacio Mier, sus votos pueden ser igual a los que emita la mayoría oficialista.
Sin embargo, las posiciones legislativas de Inzunza no han sido de apoyo automático en todas las ocasiones.

En 41 votaciones su voto en el pleno aparece como ausente, como ocurrió con la primera reforma al derecho de amparo, que generó tanta inconformidad, porque de último momento se modificó el dictamen que habían aprobado las comisiones y se presentó una adición, por parte de Manuel Huerta, que después fue rechazada por la Presidenta de la República, al establecer la retroactividad en esa reforma.
Junto con Javier Corral, Inzunza impulsó un freno a la primera iniciativa de reforma en materia de telecomunicaciones y promovieron un breve parlamento abierto, a pesar de las resistencias de un ala de la bancada de Morena. Al final lograron cambios que fueron recibidos de manera positiva en su mayoría, no sólo por senadores, sino por integrantes del sector afectado.
Ambos casos con evidencias de que el apoyo de Inzunza a las decisiones del oficialismo no fueron automáticas en todos los escenarios, y al ser ahora un senador sin grupo parlamentario no está sujeto a la línea oficialista y tiene la libertad de decidir qué temas y en qué términos respalda.
Para el caso de la ausencia del escaño de Verónica Díaz, quien aspira a ser la gobernadora de Zacatecas, con el apoyo de quien fuera su cuñado y hoy su principal impulso, el gobernador David Monreal, solicitó licencia para dedicarse de lleno a construir los respaldos para lograr la candidatura.

Al retrasarse la decisión del oficialismo sobre quiénes serán sus candidatos en 12 de las 17 entidades, su regreso al escaño también se prolonga, porque su suplente no dejará la titularidad de la Secretaría de Educación. Sin embargo, en caso de que Morena tenga urgencia de aprobar una reforma constitucional, puede pedir que una de ellas ocupe el espacio para tener el voto.
La situación de López Castro es más diferente. Ella quiere ser alcaldesa de la Cuauhtémoc y la semana pasada anunció que solicitará licencia para centrar su trabajo en ese objetivo.
Pero esa licencia es una baja para la bancada de Morena, porque su suplente es priista, que al incorporarse al Senado se sumará a la bancada que dirige Manuel Añorve y eso propiciará que los priistas pasen de 13 a 14 integrantes, en empate con los verdeecologistas.