Otis no acabó con sus ilusiones; niños en Acapulco vuelven felices a clases

Este lunes, miles de niños y adolescentes en todo el país regresan a las aulas, para muchos, es algo normal y cotidiano, pero para los estudiantes de Acapulco es el día más esperado del año luego de que el huracán Otis acabara con su escuela, y su hogar.

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Otis no acabó con sus ilusiones; niños en Acapulco vuelven felices a clases

“Estoy muy emocionada de entrar a la escuela, por que va a ser diferente para mí verla más bonita después del huracán”, mencionó Karla, estudiante de la escuela Francisco Sarabia, en Acapulco, Guerrero”.

“Después de un tiempo sin ir a la escuela, otro sin luz, varias cosas, poco a poquito se fue mejorando la escuela y estoy muy emocionado de volver” explicó Erick, estudiante de la escuela Francisco Sarabia, en Acapulco, Guerrero”.

Este lunes, miles de niños y adolescentes en todo el país regresan a las aulas, para muchos, es algo normal y cotidiano, pero para los estudiantes de Acapulco es el día más esperado del año luego de que el huracán Otis acabara con su escuela, y su hogar.

“Regresamos, regresamos con mucha fuerza eso te lo puedo asegurar, con mucha fuerza, con toda la intención”, mencionó el director de la escuela Francisco Sarabia, en Acapulco, Guerrero, quien se ha esforzado arduamente para reconstruir a la escuela, y a los pequeños.

“Me siento como que me van a cambiar de escuela, no parece mi escuela, parece otra escuela”, dijo emocionado el pequeño Erick.

Tras el paso de Otis en octubre de 2023, la Escuela Primaria Federal Matutina Francisco Sarabia de la zona escolar 036, del sector 4, ubicada en la colonia Ciudad Renacimiento en Acapulco, Guerrero fue una de las más afectadas, quedando totalmente destrozada y dejando sin estudios a 494 alumnos durante varios meses.

“Mucho tiempo, como unos tres meses muchos no venimos a clases, por que estaba llena de lodo, el techado estaba caído, no había libros, todo estaba sucio y no podíamos venir así por la contaminación, así que dejamos de venir a clases”, mencionó Karla, quien a pesar de las dificultades se ha esforzado para seguir estudiando y manteniendo su alto promedio..

“Fue destrucción total nuestra escuela, nuestra escuela fue una de las más afectadas a nivel estado, a nivel región en este caso. Aún tenemos secuelas de este huracán”, mencionó el director lleno de esperanza, quien además destacó que posterior al huracán, alrededor del 30% de estudiantes se dieron de baja en el plantel, muchos de ellos para cambiarse a otra escuela que se encontrara en mejores condiciones, y otros tantos, tuvieron que desertar.

“Había un chorro de lodo y pasamos, y toda la comunidad de aquí de Renacimiento llena de lodo, árboles caídos, carros boca arriba y muchos cambios he visto aquí en la escuela”, dijo el pequeño Erick con lágrimas en los ojos al recordar este suceso.

Y pese a que en enero de este año el plantel reabrió sus puertas, los pequeños no contaban aún con la infraestructura necesaria ni para sus necesidades básicas, además de un gran rezago educativo.

“A veces no íbamos al baño, por que estaban sucios los baños, estaban llenos de lodo, no los arreglaban pues; y a veces nos teníamos que aguantar las ganas para ir al baño”, dijo Karla, quien aseguró estar emocionada por tener baños nuevos gracias a la fundación World Vision.

Mientras que el director, lamentó que tras el paso del huracán los pequeñose dejaran de estudiar: “Desafortunadamente en la escuela tuvimos esa situación de que el rezago fue muy notorio en nuestros niños, de por sí es una escuela de zona urbana baja”.

El proceso no ha sido fácil, ya que además, se han enfrentado a una crisis emocional que han logrado ir superando con el esfuerzo de maestros y padres de familia, quienes además, se convirtieron en guardianes de la escuela para que no fuera rapiñada.

Y gracias al apoyo de organizaciones como World Vision, los pequeños siguen de pie, y soñando.

“Yo voy a pasar a sexto grado y quiero de grande ser maestra, sí por que me gusta enseñar, enseñarle a los niños, sería muy bonito eso”, comentó Karla llena de ilusión,

“Yo quiero ser un futbolista. Después de que pasó el huracán nunca volví a jugar futbol por el desastre que hizo el Otis, pero ahorita ya estoy de vuelta entrenando”, comentó Erick con una sonrisa al pensar que cada vez está más cerca de cumplir su sueño.

Por su parte, Erick Aguilar, externó su agradecimiento a todas aquellas personas y fundaciones que con su apoyo han hecho posible que los niños regresen a clases: “Agradecidos por que programas como World Vision llegaron en el momento exacto, totalmente cuando más se requería la situación tuvimos la oportunidad de que se acercaran y nos apoyaran”.

Sin duda, el director Erick, Karla y Erick, se han convertido en un ejemplo de motivación, esfuerzo y perseverancia, al igual que todos los sobrevivientes del huracán, quienes dejan en claro que ante cualquier adversidad, siempre hay una esperanza.

“Sí nos dio una lección Otis, pero también nos enseñó que somos muy fuertes y que no estamos solos”, puntualizó el director Erick Aguilar.

“Que le echen muchas ganas, si se caen se pueden levantar todavía”, finalizó Karla, con la esperanza de que en este ciclo escolar, no vuelvan a vivir una situación así.

*LDH*