Los ocurrido en Teotihuacán y Polanco son resultado de heridas emocionales: Iglesia
En México "hay heridas emocionales" que no queremos ver pero que saltan a la vista de todos cuando se convierten en violencia y terminan con la vida de inocentes.

En México "hay heridas emocionales" que no queremos ver pero que saltan a la vista de todos cuando se convierten en violencia y terminan con la vida de inocentes, como sucedió en la zona arqueológica de Teotihuacán, en la intimidad de un departamento en Polanco o en los pasillos de una escuela en Michoacán.
Las tragedias mencionadas no son hechos aislados pues en todas ellas "el desprecio por la vida del otro" se hizo presente y llevan a preguntarnos ¿qué está pasando en las familias de los mexicanos?; en esos espacios realmente ¿se forman o se deforman las emociones, se fortalecen o rompen los vínculos afectivos?
Para la iglesia católica los tres actos homicidas que han conmocionado a la sociedad y dado la vuelta al mundo en menos de dos meses, son evidencia firme de que cuando el dolor en una persona no se atiende ni se acompaña, ese sentimiento se convierte "en un peligro" para los demás.

¿Qué está ocurriendo en el corazón humano para que alguien sea capaz de arrebatar la vida de otro? ¿Estamos atendiendo realmente las heridas emocionales que se gestan en nuestras familias? La violencia no surge de la nada. Germina en historias fracturadas, en heridas no atendidas, en soledades profundas que, cuando no encuentran cauce, terminan por desbordarse", inquirió la iglesia católica este domingo.
En la búsqueda de encontrar explicaciones a la violencia, el análisis religioso destacó que la familia es el lugar en donde se aprende a mirar al otro "como un don" o bien, "como una amenaza".
Por ello, es fundamental entender que "es ahí donde se forman (o se deforman) las emociones, los vínculos y la manera de enfrentar el dolor".
Si no hay ejercicios de escucha y el enojo se normaliza o no se le da importancia al dolor que siente una persona, las tensiones se acumulan y "tarde o temprano pueden desembocar en violencia. Y el dolor que no se acompaña puede volverse peligroso" alertó.

Se insistió entonces en "recuperar el valor de la vida en la familia, en la escuela y en las políticas públicas que se impulsan. Es tiempo de hablar de políticas públicas que protejan la vida, a la familia y la salud emocional de sus integrantes.Cuando una familia cultiva el diálogo, la empatía y el perdón, se convierte en un espacio que sana, y que aprende a amar" puntualizó la valoración de la iglesia difundida en el semanario Desde la Fe.
Además de exigir justicia para sancionar los hechos criminales, se trata de proteger la vida, la familia y el cuidado del otro, concluyó el mensaje.
fdm