Nueva ‘piel’ digital revoluciona al muro fronterizo; concretan promesa de campaña

En su primer año de retorno a la Casa Blanca, Trump consolida la vigilancia tecnológica con sensores remotos, IA y recolección obligatoria de datos biométricos

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Ilustración: Abraham Cruz

Lo que inició como una promesa de campaña de Donald Trump para su regreso a la Casa Blanca, este 2026 se transformó en una maquinaria tecnológica de vigilancia total.

El muro inteligente (smart wall) ya no es una aspiración, sino una realidad consolidada que opera como un ecosistema interconectado, financiado por el masivo paquete legislativo conocido como One Big Beautiful Bill.

Al cierre de 2025, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) adjudicó tres mil 300 millones de dólares a firmas como Fisher Sand & Gravel para cerrar brechas críticas. Sin embargo, la transformación digital va más allá.

Por ejemplo, el sistema emplea torres de vigilancia autónomas con IA para distinguir personas y vehículos a kilómetros, según detalló la firma desarrolladora Anduril.

Desde diciembre, la Regla Final del DHS eliminó cualquier rastro de privacidad en los cruces a EU, pues obliga a recolectar biometría facial a todo no ciudadano que entre o salga de ese país, información que el DHS retendrá hasta por 75 años en su sistema.

Además, debajo de la tierra se instalaron kilómetros de fibra óptica y sensores sísmicos que detectan vibraciones de pisadas o excavaciones, convirtiendo el suelo en un nervio digital.

Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, autorizó la instalación de boyas inteligentes sobre 800 kilómetros del río Bravo para reforzar la detección en el cauce.

 Lo que inició como una promesa de campaña de Donald Trump para su regreso a la Casa Blanca, este 2026 se transformó en una maquinaria tecnológica de vigilancia total.

El muro inteligente (smart wall) ya no es una aspiración, sino una realidad consolidada que opera como un ecosistema interconectado, financiado por el masivo paquete legislativo conocido como One Big Beautiful Bill.

Al cierre de 2025, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) adjudicó tres mil 300 millones de dólares a firmas como Fisher Sand & Gravel para cerrar brechas críticas. Sin embargo, la transformación digital va más allá.

Por ejemplo, el sistema emplea torres de vigilancia autónomas con IA para distinguir personas y vehículos a kilómetros, según detalló la firma desarrolladora Anduril.

Desde diciembre, la Regla Final del DHS eliminó cualquier rastro de privacidad en los cruces a EU, pues obliga a recolectar biometría facial a todo no ciudadano que entre o salga de ese país, información que el DHS retendrá hasta por 75 años en su sistema.

Además, debajo de la tierra se instalaron kilómetros de fibra óptica y sensores sísmicos que detectan vibraciones de pisadas o excavaciones, convirtiendo el suelo en un nervio digital.

Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, autorizó la instalación de boyas inteligentes sobre 800 kilómetros del río Bravo para reforzar la detección en el cauce.

MURO DE EU TRANSMUTA EN VIDA DIGITAL:

Lo que alguna vez fue una promesa de campaña centrada en concreto y acero se ha transformado en 2026 en una maquinaria administrativa y tecnológica sin precedentes. El muro inteligente (smart wall) no es ya una aspiración, sino una realidad consolidada que opera como un ecosistema interconectado de vigilancia total, financiado por el masivo paquete legislativo conocido como One Big Beautiful Bill.

La administración del presidente Donald Trump ha dejado claro que el control fronterizo es la prioridad máxima. Tan sólo en diciembre de 2025, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por su sigla en inglés) adjudicó contratos por 3 mil 300 millones de dólares a empresas como Fisher Sand & Gravel Co. para cerrar brechas críticas en Arizona y Texas. Sin embargo, la estructura es mucho más profunda que el simple reemplazo de vallas; es una “piel digital” que envuelve la frontera.

Un dato crítico es que, bajo presión, México acordó invertir cerca de mil 500 millones de dólares en modernización tecnológica de sus propios puertos fronterizos.

LA ANATOMÍA DE LA VIGILANCIA AUTÓNOMA

El corazón de este despliegue son las Torres de Vigilancia Autónomas. Desarrolladas por firmas como Anduril. Estas estructuras utilizan el software Lattice AI para escanear el entorno y distinguir automáticamente, a kilómetros de distancia, si lo que se mueve es una persona, un animal o un vehículo.

A esta red se suman aeróstatos tácticos que funcionan como radares flotantes las 24 horas y drones con cámaras térmicas que patrullan el cielo.

Bajo tierra, la frontera se ha convertido en un “nervio” digital. Estados Unidos ha enterrado kilómetros de fibra óptica sensorial y sensores sísmicos que detectan las vibraciones de pisadas o intentos de excavación de túneles. Incluso el agua ha dejado de ser un espacio libre: en sectores como Del Río y Eagle Pass se han instalado boyas inteligentes y muros de agua equipados con sensores de detección.

Al respecto, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, dio el banderazo este año para instalar boyas sobre más de 800 kilómetros de longitud en el cauce del río Bravo en la frontera entre México y los Estados Unidos.

Además, la Guardia Costera ha habilitado 100 embarcaciones para vigilar el río Bravo, principalmente en la zona de Texas, equipadas con visión nocturna, radares de corto alcance y conectadas con una red de drones para ubicar amenazas.

Michael Banks, jefe de la Patrulla Fronteriza, dijo en diciembre pasado que el muro combina barreras físicas con tecnología avanzada, como patrullas viales, iluminación, cámaras y sistemas de detección, para brindar a los agentes las herramientas necesarias para detener el flujo de narcóticos ilícitos y extranjeros ilegales.

LA MEMORIA DE LOS 75 AÑOS

No obstante, organizaciones como la Electronic Frontier Foundation alertan que esta presión ha forzado a México a adoptar estándares de recolección de datos peligrosos, como la CURP biométrica obligatoria, que centraliza información sensible de millones de ciudadanos.

A partir del 26 de diciembre de 2025, la entrada en vigor de la Regla Final del DHS eliminó cualquier rastro de privacidad en los cruces. Ahora, todos los no ciudadanos, incluyendo niños menores de 14 años y diplomáticos, están sujetos a la recolección obligatoria de biometría facial al entrar y salir de Estados Unidos.

El sistema Traveler Verification Service (TVS) permite que cámaras de alta resolución validen la identidad de una persona en menos de 15 segundos mediante comparación facial en la nube.

Pero el dato más inquietante para los viajeros mexicanos es el periodo de almacenamiento: el DHS retendrá sus fotos y datos biométricos en el sistema Ident/Hart por hasta 75 años, creando un historial de vida inalterable vinculado a su rostro.

EL COSTO DE LA EFICIENCIA

Si bien la Patrulla Fronteriza reporta una tasa de coincidencia del algoritmo de hasta 99% y una reducción del 85% en los tiempos de espera en los quioscos, el costo humano sigue ascendiendo.

En 2025, se registraron más de 400 caídas graves de personas que intentaron escalar los tramos físicos del muro de 9 metros de altura que complementan la red digital.

Mientras la CBP defiende que su red de sensores permitió el rescate de 35 mil personas en 2025, organizaciones civiles replican que el sistema es un bombero que apaga fuegos que él mismo provoca al sellar las rutas seguras.

Reportes de la Organización Internacional para las Migraciones  (OIM) indican que la tecnología de vigilancia (torres de sensores, drones y radares) obliga a los migrantes a caminar distancias mucho más largas a través de terrenos “rústicos” y desérticos para evitar ser detectados. Esto aumenta exponencialmente las muertes por exposición ambiental (calor/frío) y deshidratación.

El uso de inteligencia artificial para predecir rutas de movimiento permite a la Patrulla Fronteriza cerrar pasos tradicionales, empujando a las personas hacia el refugio nacional de vida silvestre Cabeza Prieta o el desierto de Sonora, donde las probabilidades de supervivencia son menores al 20% sin asistencia.

Colectivos como Caminando Fronteras y la Fundación para la Justicia, en sus informes de marzo y diciembre de 2025, destacan que la vigilancia digital hace que los grupos de migrantes se dispersen para no ser detectados por sensores de calor. Esto deja a mujeres y niños más vulnerables al ser abandonados por guías cuando el grupo se divide ante la presencia de drones.

Aunque la tecnología podría usarse para salvar vidas, los colectivos denuncian que se prioriza la detención sobre el auxilio. En 2025, se reportaron casos donde los sensores detectaron grupos en peligro, pero la respuesta de rescate fue lenta o se enfocó exclusivamente en el procesamiento migratorio.

Según datos de la OIM de finales de 2025, por cada kilómetro de “muro inteligente” instalado en zonas accesibles, se registra un aumento del 15% en los intentos de cruce por zonas de alta montaña o desierto profundo, donde la tecnología no llega pero la muerte por exposición es casi segura.

ACELERACIÓN

Además, para acelerar la construcción, la secretaria del DHS, Kristi Noem, ha emitido múltiples exenciones que permiten ignorar leyes ambientales (como la Ley de Política Ambiental Nacional), despejando el camino para obras inmediatas en California, Arizona y Texas bajo el argumento de la seguridad nacional.

El uso de la Sección 102 de la Ley Real ID ha permitido suspender leyes como la Ley de Especies en Peligro de Extinción y la Ley de Agua Limpia.

Según los colectivos Sky Island Alliance y el Center for Biological Diversity, en diciembre de 2025 se emitieron exenciones para construir muros y sistemas de iluminación industrial en los últimos corredores críticos de jaguares en Arizona. Esto impide que los felinos que suben desde México se reproduzcan o establezcan territorio en EU, condenándolos a la endogamia.

El muro corta el acceso a manantiales naturales. Muchos animales mueren de sed al no poder llegar a fuentes de agua que quedaron “del otro lado”. Sólo el 9% de los animales que interactúan con el muro logran un cruce exitoso.

El muro “inteligente” no es invisible. Las torres de vigilancia y la iluminación de alta intensidad desorientan a polinizadores y animales nocturnos, “borrando las estrellas” y alterando sus ritmos de caza y migración.

EL MURO DE BOLSILLO

En 2026, la primera línea de defensa de Estados Unidos no está en el Río Bravo, sino en la pantalla del teléfono celular de cada migrante. La digitalización del asilo a través de aplicaciones obligatorias ha creado una “frontera móvil” que extrae datos mucho antes de que el individuo vea las torres de vigilancia.

Aplicaciones como CBP One actúan como un sensor remoto. Al exigir que el registro se realice en zonas geográficas específicas (como el centro o norte de México), el DHS utiliza la geolocalización de los teléfonos para monitorear el flujo y la concentración de personas en tiempo real, permitiendo despliegues tácticos preventivos de la Guardia Nacional.

Mucho antes de llegar al quiosco de comparación facial (TVS) en la frontera, el migrante ya ha “entrenado” al sistema. Las fotografías selfie y las huellas digitales cargadas en la nube son cotejadas contra bases de datos criminales internacionales de forma automática, creando un perfil de riesgo antes del contacto físico con un agente.

Para los colectivos de búsqueda, esto genera una paradoja mortal. El migrante necesita el teléfono para su proceso legal, pero la señal de ese mismo dispositivo lo hace visible a los sensores de interceptación de señales (IMSI-catchers) montados en drones y aeróstatos, que pueden identificar la ubicación exacta de un grupo incluso si no hay cámaras térmicas presentes.

AVIÓN DE EU ATERRIZÓ POR CAPACITACIÓN: GABINETE

La presidenta Claudia Sheinbaum negó que se hayan registrado sobrevuelos de aviones de  Estados Unidos en territorio mexicano y ofreció dar información al respecto en la rueda de prensa matutina de hoy lunes.

Mañana en la mañanera informamos”, dijo la titular del Ejecutivo en una improvisada entrevista a su llegada a Cruz del Palmar, Guanajuato.

Más tarde, en X, el Gabinete de Seguridad informó: “Respecto a las imágenes que circulan en redes sociales sobre el reporte de un avión Hércules C-130 en el Aeropuerto de Toluca, informamos que su presencia obedece a un vuelo autorizado por autoridades mexicanas, relacionado con actividades de capacitación.

Estas operaciones se realizan conforme a los protocolos establecidos y en apego a los acuerdos de colaboración bilateral”, manifesrtó el Gabinete.

-Arturo Páramo y David Vicenteño

 cva