¡Extra!, ¡extra! La Muñeca Lele ya no podrá copiarse: así la protege el IMPI
La muñeca Lele de Santiago Mexquititlán obtuvo Indicación Geográfica Protegida del IMPI para frenar copias y proteger la artesanía otomí local

La muñeca Lele, símbolo identitario del pueblo hñöhñö-otomí de Santiago Mexquititlán, en Amealco de Bonfil, Querétaro, quedó oficialmente protegida contra la copia y la apropiación indebida. El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) la declaró Indicación Geográfica Protegida (IGP), una figura jurídica que reconoce y protege productos cuya calidad y prestigio están ligados de manera directa a su lugar de origen y a los saberes tradicionales de la comunidad que los elabora.
La declaratoria, firmada por Santiago Nieto Castillo, titular del IMPI, establece que la muñeca Lele es una artesanía textil con rasgos plenamente identificables: cabeza circular —de ahí que también se le conozca como “muñeca de bola”—, dos trenzas, tocado de listones y un vestido confeccionado con distintas telas. El reconocimiento contempla dos variantes:

- La tradicional.
- La que porta el traje típico de Santiago Mexquititlán, elaborado con blusa de tela de yakar y dos o tres encajes, según el tamaño de la pieza.
¿Qué implica la Indicación Geográfica Protegida?
De acuerdo con el IMPI, la figura de IGP está prevista en la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, vigente desde 2020, y permite proteger no solo el nombre del producto, sino también los procesos artesanales, materiales y técnicas que le dan identidad. En este caso, solo las muñecas elaboradas conforme a la norma registrada y dentro de la zona geográfica delimitada podrán ostentar legalmente el nombre “Muñeca Lele de Santiago Mexquititlán”.
Hasta antes de esta resolución, en México existían apenas 18 indicaciones geográficas y denominaciones de origen, principalmente asociadas a productos agroalimentarios como el tequila, el mezcal o el café de Veracruz. La inclusión de la muñeca Lele amplía de manera significativa la protección jurídica de las artesanías indígenas, un sector históricamente vulnerable frente a la reproducción industrial y la importación de réplicas.

Impacto económico y social en Amealco
Datos del propio IMPI y de la Secretaría de Cultura federal señalan que más de seis mil familias artesanas de Amealco de Bonfil dependen directa o indirectamente de la elaboración de muñecas otomíes, cuya comercialización representa uno de los principales motores económicos de la región. La IGP facilita acciones administrativas y legales contra productos industrializados —muchos de ellos de origen asiático— que utilizan de forma indebida la denominación y afectan los ingresos comunitarios.
La declaratoria fue publicada en el Diario Oficial de la Federación, por lo que surte efectos jurídicos a nivel nacional conforme a los artículos 172 y 173 de la ley en la materia. Especialistas en derecho cultural subrayan que este tipo de protección refuerza los derechos de propiedad intelectual colectiva y se alinea con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) para salvaguardar conocimientos tradicionales y expresiones culturales.

De patrimonio simbólico a defensa legal
La muñeca Lele ya había sido reconocida como Patrimonio Cultural Intangible del estado de Querétaro en 2018. Hoy, con la Indicación Geográfica Protegida, ese reconocimiento se traduce en herramientas legales concretas para defender la autenticidad de una pieza que ha trascendido lo artesanal para convertirse en emblema cultural.
La IGP no es un punto final, sino un punto de partida: el reto será convertir la protección jurídica en beneficios tangibles para las artesanas, fortalecer la certificación y vigilancia, y asegurar que la valorización simbólica se refleje en mejores condiciones económicas y en la continuidad de un saber transmitido de generación en generación.
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