Mujeres lideran matemáticas; celebran la ciencia
Excélsior entrevistó a cuatro participantes de olimpiadas que demuestran que el género no tiene nada que ver con la inteligencia

CIUDAD DE MÉXICO.
El 2020 y el coronavirus no fueron impedimento para que cuatro niñas y adolescentes pusieran muy alto el nombre de México al ganar una medalla de oro, dos de plata y una de bronce, en la octava edición de la Olimpiada Europea Femenil de Matemáticas (EGMO, por sus siglas en inglés).
México quedó en el sexto lugar de la competencia virtual en la que participaron 53 países, logrando así su tercer año consecutivo en los primeros 10 lugares del ranking, a nivel Iberoamérica se colocaron como el primer puesto y el segundo en América sólo detrás de Estados Unidos.
A las cuatro niñas las une el amor por las matemáticas, tres de ellas ya han decidido la carrera universitaria que estudiarán, todas relacionadas con la materia. Durante toda la pandemia no ha parado su entrenamiento que ocurre en sesiones de cuatro horas y media tres veces a la semana.
Las cuatro ganadoras ya forman parte en este momento de la preselección rumbo a la novena olimpiada de formato híbrido cuya sede será la ciudad de Kutaisi en Georgia y de la cual se elegirán a cuatro para representar al país y buscar por cuarto año consecutivo quedar entre los 10 primeros lugares.
A pesar de que la competencia fue del 15 al 21 de abril de 2020, las medallas apenas les fueron entregadas a las niñas y adolescentes el 21 de enero. Fueron enviadas en julio desde Holanda; sin embargo, en diciembre les dijeron que el paquete había sido destruido en agosto porque no había podido ser entregado a su destinatario. Las mamás de las niñas no se dieron por vencidas y se dedicaron a localizarlas.
El 11 de febrero se celebra el sexto Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas desde 2016. En este marco, las cuatro niñas y adolescentes que ya empiezan a hacer su camino en las ciencias exactas hablaron con Excélsior sobre cómo iniciaron en las competencias.
De acuerdo al Observatorio Nacional para la Igualdad de Género de la UNAM, en 29 de 40 Instituciones de educación superior la población de mujeres inscrita en matrículas de licenciatura promediaba 40% en 2017, año del más reciente informe. En 3 de las 40 escuelas estudiadas la presencia de mujeres era menor al 40 por ciento.
ANA PAULA JIMÉNEZ
“Es una pasión que me ha traído muchas amistades"
“Estuvo bonito que, a pesar de la pandemia, aún así se pudiera hacer la olimpiada y pudiéramos participar y que el esfuerzo y el trabajo se vea reflejado”, dice Ana Paula Jiménez Díaz, ganadora de la medalla de oro.
“Las matemáticas, además de algo que a mí me gusta mucho, que es una pasión, que me encanta resolver problemas; ha sido como el medio que me ha llevado a tener las mejores amistades que he tenido”.
“En un principio era nada más una materia más en la escuela, me iba bien pero como en cualquier otra materia. Fue hasta primero de secundaria que mi escuela se inscribió en una olimpiada de matemáticas y nos puso a hacer a todos el examen y ahora sí que yo lo hice con todos mis compañeros a ver qué pasaba”.
“En la segunda o tercera etapa nos invitaron a un entrenamiento, nos dijeron que al final iban a seleccionar a dos para un concurso nacional. Fue ahí, en mi primer entrenamiento, cuando me di cuenta de qué tanto me gustaban las matemáticas, pusieron varios problemas y creo que a lo mucho me salieron como uno o dos, hubo muchos que no tenían ni idea de que hacerle a los problemas, así que yo decía: ‘¿qué está pasando aquí?’”.
“He estado seis años concursando en olimpiadas y he visto cómo la participación de mujeres ha aumentado, en los nacionales por lo menos ya veo a muchas más chicas, entonces como que sí siento que poco a poco se va volviendo más normal que haya mujeres en las matemáticas, pero siento que aún falta mucho”.
REBECA MUNGUÍA
“Siempre he tenido las mismas oportunidades"
“Fue un buen logro, una de las cosas que resaltar de mi año, de las cosas buenas que me pasaron en el 2020, porque la cuarentena también me pegó a mí y muchos planes que tenía sobre viajes, también de concursos, de hecho el viaje de ese concurso también se canceló y fue en línea, pero aun así lo pude disfrutar y estoy muy feliz de haber podido tener un logro otra vez”, asevera Rebeca Munguía, plata en la olimpiada.
“Tengo muchas, muchas medallas que he coleccionado desde que tenía 12 años cuando empecé en mi último año de primaria, así que tengo más o menos 5 años participando y en esa competencia (la EGMO) llevo dos medallas de plata, el año pasado fue la primera vez que participé y gané”.
“Cada medalla es distinta para mí, las valoró con la cantidad de esfuerzo que puse en conseguirlas, no tanto en qué concurso las conseguí”.
“En cuanto a las mujeres y la ciencia, diría que siempre he tenido las mismas oportunidades que mis compañeros, nunca he tenido una razón para pensar que las mujeres no caben en la ciencia, pero es verdad que no hay muchas mujeres en ella, de hecho lo puedo ver en los concursos cuando participó, ahí hay muy pocas niñas, muy, muy pocas niñas; con los años se ha mejorado y es algo que se está intentando trabajar dentro de la olimpiada por eso es que existe el concurso en el que participamos puras mujeres”.
“A mí las matemáticas me empezaron a gustar en un momento muy específico de mi primaria, cuando estaba chiquita”, dijo.
Ana Illanes Martínez
“A veces siento que hay demasiados niños"
“He participado mucho tiempo y nunca había recibido algo así y pues para mí fue muy importante, me emocionó mucho y siento que todo lo que he entrenado es muy importante, porque es una olimpiada de puras niñas y también internacional”, afirma Ana Illanes Martínez, ganadora de plata.
“Las matemáticas siempre me han gustado, pero cuando empecé a participar en la olimpiada me empezaron a gustar más. En las olimpiadas y en la escuela a veces sí vemos cosas parecidas, pero la olimpiada no es tanto como de conocimientos, pero si las cosas que vemos no las veo en la escuela”.
“Empecé a participar cuando tenía 10 años y en la nacional, pero de primaria y secundaria, y la primera vez que fui a la olimpiada mexicana de matemáticas fue en 2018 y de ahí he participado en tres”.
“Entreno regularmente martes, jueves y sábados 4 horas y a veces se entrena más, nos ponen problemas y nosotros los tenemos que ir resolviendo, son problemas del estilo de los que nos ponen en el examen, en el examen son dos días y cada día tiene 3 problemas y dura 4 horas y media cada día”.
“Es estimulante el conocimiento, pero me ayudado a entender mejor y siento que por la olimpiada me ha ido mejor en otras clases, como física y química, que es pensamiento, pensar con la lógica”.
“A las niñas les diría que a veces puede ser un poco intimidante, a veces siento que hay demasiados niños, más bien muy pocas niñas, pero la verdad es que está muy padre que haya muchas niñas que participen, no solo en la olimpiada, sino en la ciencia en general.
NATHALIA JASSO
“Falta para que más mujeres continúen su desarrollo"
“El hecho de representar al país frente a tantos competidores de muchos lugares del mundo pues es un gran orgullo, se siente muy bonito la verdad y estas condiciones que se dieron, ya que el concurso fue en línea, quizá fue un poco extraño porque no estábamos acostumbradas a condiciones como éstas, pero igual lo disfrutamos mucho”, explica Nathalia del Carmen Jasso Vera, ganadora de bronce.
“Empecé a concursar en la olimpiada de matemáticas desde que estuve en sexto de primaria más o menos, entonces pues sí, toda mi niñez, mi adolescencia tuvo un gran impacto en mi vida”.
“Algo que me ilusionaba mucho era que si pasaba muchas etapas llegaría la etapa nacional y esa se iba a realizar en Mazatlán, si mal no recuerdo, y entonces yo decía: ‘ay, entonces puedo viajar a otra ciudad para concursar’; y afortunadamente sí llegué a esa etapa, en ese concurso gana medalla de oro, fue muy bonito que en mi primer año llegará a ese nivel”.
“El hecho de viajar a través de las matemáticas a otros lugares, conocer otras ciudades que no conocía, e igual conocer chavos de mi edad que compartían ese gusto y que pues se han formado mis amigos en esos concursos”.
“La participación de mujeres, sobre todo en ciencia y tecnología, quizá no se escuchaba tanto y siento que ahorita poco a poco ya hay más mujeres, más niñas que se atreven en este caso a participar en concursos de ciencias, de física, de matemáticas, de química, de muchas cosas, pero pues igual siento que todavía falta un poco más para que más mujeres sigan su desarrollo”.
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