Trazabilidad fiscal, eje de la modernización aduanera en México: Alex Tonatiuh Márquez Hernández
La ANAM intensifica el control fiscal con trazabilidad, inteligencia de datos y verificación documental en aduanas.

La Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) ha intensificado su estrategia de control fiscal con un enfoque en trazabilidad, inteligencia de datos y verificación documental, como parte de una nueva fase para combatir esquemas de evasión en el comercio exterior.
Alex Tonatiuh Márquez Hernández, director general de Investigación Aduanera, destacó que la corrupción aduanera no siempre se presenta como contrabando visible, sino a través de mecanismos administrativos que erosionan el erario público.
Inteligencia digital y presencia física: nuevo estándar de control
Según Márquez Hernández, el verdadero cambio radica en el uso inteligente de la información. Hoy, la ANAM puede cruzar pedimentos, orígenes y valores en segundos, detectando patrones de evasión que antes requerían meses de análisis.
“El verdadero cambio está en cómo usamos la información. Hoy podemos cruzar pedimentos, orígenes y valores en segundos, y detectar patrones de evasión que antes tomaban meses. La trazabilidad ya no es una aspiración, es una realidad operativa”
La estrategia combina análisis automatizado de declaraciones con evaluaciones en campo, lo que permite validar la congruencia entre lo declarado y lo movilizado. Esta combinación —inteligencia digital y presencia física— establece un nuevo estándar de transparencia logística y control fiscal.
Prevención, eficiencia y confianza institucional
Uno de los frentes prioritarios ha sido el seguimiento a los regímenes de importación temporal, históricamente utilizados para simular procesos productivos y ocultar mercancías de consumo final. Con los nuevos sistemas, cada pedimento se vincula a un registro digital que permite rastrear el ciclo completo de la mercancía: ingreso, transformación, exportación o nacionalización.
“Nuestro trabajo no se limita a detectar irregularidades. Buscamos prevenirlas mediante monitoreo continuo, cruces de información y colaboración con otras dependencias. Cada corrección en los procesos representa una recuperación directa para la hacienda pública”, señaló Márquez Hernández.
Este enfoque ha generado una mayor eficiencia recaudatoria y una reducción sostenida de prácticas como la subvaluación y la manipulación de valor, que por años distorsionaron el comercio legítimo. Más allá de las cifras, el cambio más significativo es el fortalecimiento de la confianza entre el Estado, el sector privado y los usuarios del sistema aduanal.
“Cuando las reglas son claras y los controles funcionan, las empresas pueden competir en igualdad de condiciones. La trazabilidad fiscal no es solo vigilancia: es una garantía para quienes cumplen con la ley”, afirmó.
La Dirección General de Investigación Aduanera reafirma así su papel como motor técnico de la modernización aduanera, impulsando un modelo donde la legalidad, la transparencia y la competitividad nacional se consolidan como pilares permanentes del comercio exterior mexicano.
CONSULTA LAS NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA EN EXCÉLSIOR
esm