México debe construir su proyecto: James A. Robinson

Para el premio Nobel de Economía 2024, el país debe sacudirse el pasado y crear una economía propia aprovechando el nearshoring y su talento

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James A. Robinson, premio Nobel de Economía 2024.

Una nación próspera se construye con unidad, “sin divisiones, y teniendo en cuenta que sin un proyecto propio no hay avances, sin importar la dependencia que se tenga de una nación, de los contextos internacionales y siempre sacudiéndose el pasado”. Es así como James A. Robinson, premio Nobel de Economía 2024, responde en entrevista con Excélsior sobre qué se requiere para que un país como México tenga una economía próspera, a pesar de las promesas que se han hecho reiteradamente cada administración que llega desde hace décadas.

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Es fabuloso que este país tenga a la primera Presidenta mexicana. Pero ¿qué hacen con ello? Tienen que construir un proyecto realista que puedan implementar para hacer que México sea próspero, para que todos los mexicanos trabajen juntos. Hay que mirar el talento que hay en este país, la perspicacia empresarial, las habilidades que se suman cuando todos deben trabajar juntos. No se trata de capitalismo, ni de procapitalismo ni anticapitalismo, se trata de proMéxico. No se trata de ideología ni de polarización, se trata de que todos estamos juntos en esto”.

Robinson está de visita en el país, al que considera uno de los más fuertes de la región y con un futuro prometedor, de aprovechar sus actuales condiciones y sacudirse el legado del pasado. “¿Por qué México no se ha asentado? Bueno, creo que todavía tenemos el enorme legado del pasado, honestamente, todavía tenemos un enorme legado de desigualdad y falta de movilidad social en este país, poca inversión en educación, poca inversión en la gente, y creo que México nunca ha roto con ello. Así que hay un impedimento fundamental para aprovechar las oportunidades. Creo que para mí, esa es la historia.

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James A. Robinson.

Me gusta la película Roma, debes haberla visto, donde van al hospital y la señora (la patrona) lleva a Cleo para el nacimiento de su hijo y cuando le preguntan no sabe nada de ella, esto es tan latinoamericano, pero es un reflejo del tipo de jerarquía social y del tipo de desigualdad sociológica profunda que hay en América Latina y que frena al país. Otro tema es no aprovechar todo este talento latente que sabes que tienes entre la gente y eso es lo que necesitas, espíritu emprendedor, innovación y creatividad, y eso para mí, sigue siendo fundamental.

Hubo momentos que señalaría en los años 30 o 40, ya sabes, este proyecto cultural del PRI, de crear una especie de identidad mexicana que me parece muy interesante y única en América Latina. Pero de nuevo, el PRI quería mantener el control y eran clientelistas y sí, ya sabes, estaban principalmente interesados en controlar la sociedad y muchas otras cosas por razones políticas, a expensas de la economía, así que creo que todavía están tratando de desvincularse de esa sombra de la historia”.

POPULISMO Y CRIMEN

La historia es larga en la región si se habla de populismo y crimen organizado como factor para un desarrollo económico de una nación, y Robinson conoce muy bien esta historia.

Podría decirse que Perón era un populista, pero claro, ahora hay mucho populismo en Venezuela y Colombia. Podría decirse que Milei tiene un tipo de populismo en Argentina. ¿Por qué está sucediendo todo esto ahora? Creo que es una desilusión con la democracia en muchos sentidos. En América Latina, cuando se produjo esta transición a la democracia en los 80, en Perú, Bolivia, Argentina y Brasil, en América Central, en los años 90, se les prometió tanto a las personas. Pensaban que la democracia iba a cambiar sus vidas. Asumieron que la democracia podía ser clara y holística, y podía ser corrupta, pero no trajo lo que la gente quería. Por eso, hoy se busca algo diferente. Por eso depositan su fe en los populistas porque piensan: ‘Está bien, aquí hay alguien que ofrece algo nuevo, no es como los viejos tiempos, es algo nuevo, es algo diferente. Démosle una oportunidad para intentar cambiar las cosas’. Creo que es realmente un reflejo de esa desilusión sobre nuestra democracia y la democratización”, dice Robinson.

Sin embargo, en países como México, a ello se le suma el grave problema del crimen organizado, a lo que el Premio Nobel de Economía 2024 contesta mirando hacia abajo.

Bueno, creo que sabes que ésa es la consecuencia de la debilidad del Estado. Lo he visto en Colombia. Sí, es la colombianización de México. En cierto sentido, el Estado es muy débil, no controla el territorio. El Estado es corruptible y las bandas criminales y las organizaciones criminales controlan estas cosas. Por supuesto, en Estados Unidos existe la mafia, pero el daño social que puede hacer es limitado debido a la fortaleza de las instituciones estatales. Pero aquí, en México, pueden controlar las elecciones, a las autoridades locales, lo que crea una enorme inseguridad y desafíos para los negocios. Creo que para mí eso origina enormes problemas para el desarrollo de la economía”.

GUERRA Y TECNOLOGÍA

Los contextos internacionales juegan un papel importante en el desarrollo de las naciones, y hoy en día las guerras, los conflictos sociopolíticos son factores que Robinson detecta, pero que ve también como oportunidades.

Tú sabes que el sistema internacional crea desafíos y oportunidades, como es el nearshoring para México. Es una oportunidad que si el país no puede aprovecharla, alguien más lo hará y crea desafíos en términos de caída o alza de los precios de materias primas y tal vez la disminución de las exportaciones.

Siempre me gusta platicar estos ejemplos: tengo muchos amigos en Taiwán, sabes que están esperando que los chinos invadan,  pero ¿eso les ha impedido crear una sociedad increíblemente dinámica? No, no se han detenido, ha sido una especie de desafío que han enfrentado. Lo mismo pasa con Corea del Sur, esperando que los norcoreanos invadan, ¿eso los ha detenido? Esto se trata de México y los mexicanos, el mundo puede ser alentador y desafiante, pero pueden adaptarse. Se trata de que los mexicanos estén reconfigurando su sociedad”.

Sobre cómo la tecnología puede ser un habilitador de crecimiento, o un problema a corto plazo, Robinson afirma que depende de cómo se utilice.

Ya sabes, mucha tecnología o avances en Estados Unidos, por ejemplo. En este momento se están utilizando para reemplazar a trabajadores y reducir salarios. Yo estoy tratando de aprender a usar ChatGPT 4 (risas). Bueno, para mí eso no me está reemplazando, me está haciendo más eficiente o está complementando lo que hago. Estoy tratando de usarlo para que trabaje conmigo, para hacerme más eficiente y esa es la forma en que deberíamos pensar sobre las cosas. No se trata de reemplazar a las personas con robots, se trata de cómo hacemos que las personas sean más productivas, más eficientes, eso aumenta la demanda de personas.

Ésa es la prosperidad de esta sociedad que se basa en su gente y en la creatividad y la capacidad de innovación, así que es muy importante que pensemos en cómo se están utilizando estas tecnologías. Creo que la tecnología en sí no tiene ninguna implicación, es cómo se utiliza”.

DE LA AMISTAD AL NOBEL

James A. Robinson es un especialista sobre la pobreza y la desigualdad en América Latina, y responde sobre qué lo llevó a concentrarse en esta parte del mundo, que lo llevó, junto a Daron Acemoglu y Simon Johnson, a recibir este año el Nobel de Economía por sus estudios empíricos y teóricos que exploran las diferencias en la prosperidad de las naciones y su análisis sobre la desigualdad.

Creo que hay un elemento de azar involucrado. Sabes, cuando terminé mi doctorado trabajé mucho en economía teórica, pero quería entender el mundo. Era muy consciente de que no sabía lo suficiente y tenía un muy buen amigo que era colombiano. Regresó a Bogotá para enseñar en la universidad y me dijo: ‘Enseñemos en la escuela de verano de la Universidad de Los Andes’, y así llegué en 1992 para dar clases en Bogotá y luego terminé enseñando todos los veranos durante 28 años.

Encontré a Colombia fascinante y fue una oportunidad para mí comenzar a estudiar lo que realmente me apasionaba”.

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*mcam