No se recuerda, en la historia posrevolucionaria del Ejército mexicano, a un secretario de la Defensa con la voz entrecortada al hablar de sus mujeres y hombres caídos. El lunes pasado en la mañanera, al dar el pésame a las familias tras el operativo para capturar a Nemesio Rubén Oseguera, El Mencho, líder del CJNG, al general Ricardo Trevilla se le quebró la voz. No fue debilidad, fue coraje, dolor y rabia. Fueron 28 soldados y guardias nacionales muertos, aunque hay quien habla de 42 y 46 sicarios.
Su lenguaje corporal habló también por él. Los brazos tensos, su gesto duro y descompuesto acompañaron el retiro abrupto a una silla tras su mensaje. Fue el reflejo de algo más que dolor: era frustración acumulada. Durante seis años, en el sexenio de López Obrador, la instrucción fue no disparar a los sicarios, salvo en caso de agresión directa. Seis años en los que los soldados enfrentaron humillaciones bajo la consigna de abrazos, no balazos. Muchos atestiguaron la muerte de compañeros. En esos años y lo que va del actual, el Ejército ha sido blanco de agresiones. En 2025 sumó 506 ataques de grupos armados; en 2024, 411; en 2023, 262; en 2022, 260, y en 2021, 236. Tan sólo en 2025 murieron 36 militares y 162 resultaron heridos; en 2024, 30 bajas y 136 heridos. En contraste, 321 agresores fueron abatidos. Las cifras describen una escalada que coincide con esa etapa de estrategia fallida.
El gesto del general Trevilla, por tanto, puede leerse como un reclamo sin palabras: el Estado no puede estar de rodillas cuando el crimen organizado se expande, se rearma y desafía abiertamente a las Fuerzas Armadas. Por eso, el domingo pasado se llevó a cabo el operativo contra El Mencho. Fue quirúrgico y casi secreto para evitar filtraciones. Participaron Fuerzas Especiales del Ejército, la Fuerza Aérea y la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la GN. Hubo respaldo de inteligencia de EU, pero la estrategia fue diseñada y ejecutada por el Ejército mexicano. El capo resultó herido durante la refriega, y murió en el traslado aéreo a la Ciudad de México.
La muerte de Oseguera Cervantes deja acéfalo al CJNG. Es previsible una fragmentación y una disputa interna por el control territorial y financiero. Sin embargo, Omar García Harfuch, titular de la SSPC, ya anticipó seguimiento a posibles reacomodos. El desafío inmediato es impedir que la organización se regenere bajo nuevos liderazgos. Eso implica capturar lugartenientes, desarticular células regionales y, sobre todo, golpear las finanzas. Sin asfixia económica, no hay desmantelamiento real, también falta consignar a los políticos que lo sustentan.
Ante el golpe, las teorías conspirativas comienzan a circular y van el sentido de que fue ejecutado en el avión; que ya había muerto años antes; incluso, que fue ahorcado porque se buscaba silenciarlo, todas carecen de sustento. En el traslado de El Mencho viajaban agentes de inteligencia de EU interesados en mantenerlo con vida. Además, una ejecución extrajudicial habría dinamitado la cooperación bilateral que el propio Gral. Trevilla ha reconstruido con el aparato de seguridad de EU, particularmente con el Comando Norte. Incluso, ayer circuló una fotografía de 2018 en la que el general aparece con el narcotraficante Ulises Sánchez Garibay, El Ingeniero. La imagen corresponde a un diálogo en un retén, que bajo la estrategia de abrazos no balazos, pide evitar un enfrentamiento. Dos meses después, el Gral. Trevilla detuvo al delincuente. Contexto que desactiva insinuaciones.
En honor de los soldados caídos, la Presidenta anunció una ceremonia. Merecida sí, ellos sabían que detener a El Mencho podía costarles la vida. Aun así, avanzaron. Cumplieron su palabra de dar la vida por México.
Ahora, el abatimiento del líder del CJNG no borra responsabilidades del pasado, pero sí redefine el presente. Calderón fue juzgado por la historia y López Obrador está en ese trámite. Es también responsable de lo que está viviendo México. Donald Trump se adjudicó el golpe al CJNG. Antes de ello, debía recordar que su país vende las armas no sólo a este cártel, sino a prácticamente todos.
DE IMAGINARIA
El Ejército mexicano intensificó sus operativos en contra del narcotráfico. En Tlaxcala, detuvo a Isaac Moreno Romero El Hacha líder regional del CJNG.
