"Le arrebataron sus sueños": Universidad Cuauhtémoc despide a Karla, estudiante de Medicina
La Escuela de Medicina de la Universidad Cuauhtémoc lamentó el hallazgo sin vida de su alumna Karla Margarita Pérez Jiménez, de 22 años.

La Universidad Cuauhtémoc, donde estudiaba Karla Margarita Pérez Jiménez, de 22 años de edad, quien fue localizada sin vida, expresó su solidaridad y se unió al dolor que enfrenta su familia.
“Hoy, nuestra Escuela de Medicina de la Universidad Cuauhtémoc está de luto. Con una profunda tristeza y con un sentimiento difícil de expresar, nos unimos al dolor de la familia de nuestra querida alumna Karla Margarita Pérez Jiménez, cuya vida fue arrebatada de manera dolorosa e injusta”.
Señalaron que “Karlita”, como le decían de cariño, era mucho más que un nombre en una lista de estudiantes; era una joven llena de ilusiones y proyectos.
“Era una joven con ilusiones, con proyectos, con sueños por cumplir y con el compromiso de recorrer uno de los caminos más exigentes y, al mismo tiempo, más humanos: convertirse en médica”.
En un comunicado, señalaron que había elegido una profesión que nace del deseo de servir.
“Una profesión que exige conocimiento y disciplina, pero también sensibilidad, empatía y la capacidad de acercarse al ser humano cuando más vulnerable se encuentra. Karla se preparaba precisamente para eso: para cuidar, aliviar y acompañar al ser humano enfermo.
Por eso duele profundamente pensar en todo aquello que todavía estaba por venir. En las clases que faltaban, en los pacientes que algún día habría atendido, en los logros que habría compartido con su familia, en los proyectos que guardaba para su futuro y en todas esas pequeñas y grandes cosas que forman parte de los sueños de una joven que estaba construyendo su vida”.
A sus padres, familiares y seres queridos les expresaron que no están solos.
“Como Escuela de Medicina nos abrazamos solidariamente a ustedes. Compartimos su tristeza, acompañamos su duelo y conservaremos con respeto la memoria de Karla entre quienes tuvimos la oportunidad de conocerla, verla caminar por nuestras aulas y saberla parte de nuestra comunidad”.
Hoy, la escuela la recuerda por la vida que estaba construyendo y no por cómo se fue de este mundo.
“Queremos recordarla por la vida que estaba construyendo.
Por la joven que tuvo sueños.
Por la estudiante que eligió la Medicina.
Por la hija, amiga y compañera que fue amada.
Por sus proyectos y por todo aquello que deseaba llegar a ser.
Que su recuerdo permanezca entre nosotros y que, frente a una pérdida tan dolorosa, seamos capaces de responder con aquello que nuestra profesión nos enseña todos los días: humanidad, solidaridad, empatía y respeto por la vida y la dignidad de cada persona”.