Incendio forestal consume cerro en Pachuca, Hidalgo

Un aparatoso incendio forestal movilizó a brigadistas en la serranía de Pachuca, Hidalgo

thumb
Incendio en cerro de PachucaFoto: Especial

Un aparatoso incendio forestal movilizó a brigadistas en la serranía de Pachuca, Hidalgo, en un punto ubicado entre los barrios El Arbolito y Nueva Estrella.

El fuego es atendido por personal de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath), en coordinación con el Cuerpo de Bomberos del Estado, Protección Civil municipal y la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

En total, 36 elementos trabajan en el combate del siniestro: 20 de la Semarnath, nueve bomberos estatales y siete integrantes de Protección Civil de Pachuca, quienes enfrentan condiciones complicadas por el terreno y el clima.

Para organizar las labores se instaló un Puesto de Comando Unificado en la cancha del Popolo, en el barrio El Arbolito.

Desde ahí, personal técnico de las distintas corporaciones coordina las acciones bajo el Sistema de Comando de Incidentes, un esquema que permite tomar decisiones rápidas y priorizar la seguridad.

Sin riesgo para la población

Las autoridades informaron que, hasta el momento, no existe riesgo para la población.

Las tareas se concentran en lograr el control del incendio mediante la apertura de brechas cortafuego y el ataque directo en las zonas donde el terreno lo permite, siempre cuidando la integridad de los brigadistas.

El flanco más activo del incendio es atendido principalmente por personal de la Semarnath, Conafor y Protección Civil municipal, debido al comportamiento del fuego y a la complejidad de esa área en particular.

Condiciones adversas dificultan los trabajos

La topografía de la serranía de Pachuca representa un reto adicional. Se trata de una zona con antiguos trabajos mineros y desprendimientos de roca, por lo que las labores se realizan en sentido contrario a la cañada para reducir riesgos al personal operativo.

A esto se suman las condiciones meteorológicas adversas. Las rachas de viento y los cambios constantes en su dirección han complicado el control del fuego, obligando a los equipos a ajustar la estrategia conforme avanza la jornada.

JCS