Iglesia católica en México insta a las personas a no dejar la pascua en el templo
En la pascua que inició este domingo, la iglesia católica también tuvo demandas para las autoridades y para los políticos.

Este Domingo de Resurrección, creyentes y no creyentes tienen la oportunidad de volver a empezar y “restaurar” en sus vidas lo que se rompió.
En el marco de la celebración más grande para el cristianismo, la iglesia católica en México llamó a las personas a no dejar la pascua en el templo, sino abrirle paso día a día en la vida “aunque todo parezca perdido”.
Sobre todo porque la pascua significa “volver a levantarse” y no permanecer “atrapado” en el dolor. El mensaje aclaró que la frase “Cristo ha resucitado” puede traducirse en una realidad en la vida de las personas “porque si la muerte no tiene la última palabra, entonces tampoco la tienen el miedo, la violencia, la indiferencia o el dolor que hoy atraviesan tantas historias”.
En consecuencia, “la pascua, no termina en la misa en la iglesia. Comienza ahí, pero se extiende en la casa, en la calle, en las decisiones cotidianas, en la manera en que miramos y tratamos a los demás”, subrayó la reflexión difundida este domingo 5 de abril del 2026.
Al reconocer que es una realidad que hoy no todos saben rezar y que muchos más se han alejado de la iglesia, el mensaje religioso sostuvo que lo que también es innegable es que “todos entendemos lo que significa volver a empezar, buscar justicia, tender la mano, y no rendirse ante el dolor". De esta forma, es posible que también “resucite nuestra manera de vivir”.

Hay que escuchar sin filtros ideológicos
En la pascua que inició este domingo, la iglesia católica también tuvo demandas para las autoridades y para los políticos.
Principalmente, hizo un llamado para que escuchen “sin filtros ideológicos” a las madres buscadoras, a los enfermos con diagnósticos inciertos, a los que han pensado en suicidarse, a los migrantes sin rumbo, adultos mayores que se sienten solos y a los que son asolados por la violencia.
No bastan los discursos o las promesas. Lo que hace falta es escuchar. Escuchar sin filtros ideológicos, sin prejuicios, sin reducir el dolor ajeno a una postura o a la agenda de unos cuantos. Y después de escuchar, atender sus necesidades”.
De forma directa, la iglesia católica remarcó que ese es su “llamado en esta Pascua a los políticos, a los líderes sociales, a todos aquellos que tienen en sus manos la posibilidad de restaurar todo lo que ha sido roto, de acompañar a quienes han sido lastimados en su fragilidad”.
De manera especial, la iglesia llamó al resto de los mexicanos a ser puentes y constructores de paz pues no es otra cosa que “tomarse en serio la vida del otro y no apostar a dividir” sino a la reconciliación.
fdm