Gutiérrez Luna defiende su gestión en la mesa directiva en medio de señalamientos por lujos
Sergio Gutiérrez Luna asegura que su gestión al frente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados se ha distinguido por privilegiar el diálogo y la gobernabilidad parlamentaria

A un año de haber asumido la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna asegura que su gestión se ha distinguido por privilegiar el diálogo y la gobernabilidad parlamentaria, aunque reconoce que el cargo no ha estado exento de tensiones políticas ni de señalamientos personales que han marcado su trayectoria.
“El reto ha sido mantener el equilibrio en medio de debates intensos y garantizar que todas las fuerzas políticas tengan representación y voz”, expresó.
No obstante, su papel como presidente de la Mesa Directiva ha quedado en entredicho por los múltiples cuestionamientos que enfrenta respecto a su estilo de vida. Diversos reportes periodísticos y registros oficiales han documentado propiedades y bienes a nombre suyo y de su esposa, la diputada sonorense Diana Karina Barreras, cuyo valor rebasa los ingresos reportados como servidores públicos. A ello se suman señalamientos sobre gastos excesivos en viajes y eventos privados, que han alimentado la percepción de una labor ostentosa en un cargo que supuestamente, debería ser de sobriedad.
“Lo he dicho en varias ocasiones que esas afirmaciones sobre temas que se me atribuyen eran falsas, exageradas, distorsionadas. Yo tengo 25 años de trabajar, de los cuales 12-13 años me he dedicado al litigio, a la práctica privada, he sido servidor público, lo que tengo está en las declaraciones. Todo eso lo he venido mencionando a varios medios en diferentes momentos y es a lo que me refería cuando me preguntaron otra vez sobre ese mismo tema”, dijo en un tono de molestia.
Ante estos señalamientos, Gutiérrez Luna se ha limitado a subrayar que su patrimonio es producto de años de trabajo y que cumple con las obligaciones de transparencia y declaración patrimonial. Sin embargo, la oposición en San Lázaro ha insistido en que las autoridades revisen a detalle el origen de los recursos que le han permitido sostener un nivel de vida caracterizado por lujos.
“Mi prioridad como presidente de la Cámara no han sido los beneficios personales, sino fortalecer el papel del Congreso en un momento clave para el país”, dijo, asegurando que durante su gestión se aprobaron reformas de alto calado en materia de justicia y administración pública, además de sostener una relación institucional con el Ejecutivo federal y con el Poder Judicial.
A días de cerrar este ciclo, Gutiérrez Luna califica su paso por la Mesa Directiva como un periodo “de aprendizaje y firmeza”. Sostiene que cumplió con el compromiso de mantener la pluralidad, aunque reconoce que “la política siempre conlleva costos y críticas”.
En un balance personal, Gutiérrez Luna insiste en que su nombre quedará asociado a una presidencia de diálogo, aunque el desenlace de las investigaciones y la opinión pública marcarán, en definitiva, la huella que deje su paso por la Cámara de Diputados.
jcp
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