Las heridas de la Guerra Sucia siguen abiertas en Guerrero, advierten sobrevivientes
Respaldan la propuesta de la diputada Marisol Bazán de retirar nombres de represores del espacio público

Tras asegurar que “las heridas (siguen) abiertas (y) Guerrero está (muy) lastimado por la Guerra Sucia”, sobrevivientes, líderes y luchadores sociales, respaldaron la propuesta de la diputada local de Morena por Acapulco, Marisol Bazán Fernández, de retirar los nombres de los represores del pueblo del espacio público.
Para la legisladora, heredera de la lucha de izquierda en Guerrero, la propuesta, rechazada en la Comisión Permanente y enviada a Comisiones, abre el debate “sobre la memoria histórica y el juicio de la historia, así como el reconocimiento a las víctimas de la represión durante el gobierno de Rubén Figueroa Figueroa, en la llamada Guerra Sucia.
Bazán Fernández, recordó que, a través de la recomendación 98VG/2023, la Comisión Nacional de Derechos Humanos llamó al gobierno y Congreso de Guerrero, retirar nombres de perpetradores de violencia de espacios públicos, escuelas y monumentos, además de modificar el calendario cívico estatal.
En esa recomendación, subrayó, la CNDH exigió al poder ejecutivo y legislativo de la entidad, respetar la memoria de las víctimas de la Guerra Sucia en Guerrero.
En ese contexto, Lenín Fernández, hijo del ex guerrillero Gregorio Fernández Brito, advirtio: “Quien no conoce su historia, está condenado a repetirla”, por lo que “no podemos caminar sobre calles, y honrar a personas que han infundido el miedo en Guerrero”, por lo que respaldó la sugerencia de la legisladora acapulqueña.
En su oportunidad, la ex guerrillera Guillermina Cabañas, prima del líder guerrillero Lucio Cabañas, reveló que después de 50 años regresó a Guerrero, estado en el que, sostuvo, “las heridas están abiertas (y) Guerrero está lastimado por la Guerra Sucia”.
Al refrendar su apoyo a la propuesta de Bazán Fernández, refirió que a Guerrero le falta mucho “para lograr un cambio en las comunidades más apartadas”.
A su vez, Norma Mesino, dirigente de la Organización Campesina de la Sierra del Sur, al recordar que la Guerra Sucia dejo más de 600 desaparecidos, enfatizó que a “los represores del pueblo no se les debe reconocer”, concluyó.